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Nvidia y Micron rebotan: OpenAI aclara sus cuentas y calma al sector de chips

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Nvidia y Micron rebotan: OpenAI aclara sus cuentas y calma al sector de chips

Las acciones de chips recuperan terreno después de que un informe de Bloomberg apunte a que OpenAI va camino de 70.000 millones de dólares de ingresos anualizados, despejando el susto del día anterior.

El jueves los fabricantes de chips se llevaron un buen revolcón en bolsa por los rumores sobre la salud financiera de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT. Este viernes, sin embargo, las tornas han cambiado: en la negociación previa a la apertura, las principales compañías ligadas al despliegue de la inteligencia artificial cotizaban al alza. Nvidia subía un 1,4%, AMD un 1,7%, Broadcom un 1,9% y Micron y Sandisk un 1,8% cada una.

¿Qué ha cambiado en apenas unas horas? Un nuevo informe de Bloomberg publicado el viernes asegura que OpenAI aspira a cerrar el año con unos 70.000 millones de dólares de ingresos anualizados netos, impulsada sobre todo por su negocio para empresas (el que contrata herramientas de IA en lugar de usarlas un particular). A finales de septiembre, la compañía facturaba a ese ritmo unos 50.000 millones anualizados. Ese informe llegaba después de que el jueves el Financial Times contara que la creadora de ChatGPT había comunicado a sus inversores que rondaba los 50.000 millones de dólares anualizados a cierre de mes, una cifra 20.000 millones por debajo de los 70.000 millones que había proyectado. Conviene aclarar el concepto: los ingresos anualizados no son lo que la empresa ha facturado en el año, sino una proyección que se hace tomando lo ingresado en un mes o en un periodo corto y calculando cuánto supondría eso si se mantuviera doce meses.

El verdadero nudo del asunto está en la forma de contar. Según los dos diarios, Anthropic, rival de OpenAI, incluye en sus cuentas el importe bruto de algunas ventas, como las que llegan a través de sus socios de nube, mientras que OpenAI solo apunta su parte de los ingresos generados en esos acuerdos con proveedores de nube. Es decir, no es lo mismo comparar peras con peras: los dos números pueden parecer muy distintos y en realidad estar midiendo cosas diferentes. Para Jeffrey Favuzza, analista de la firma Jefferies, buena parte del mercado ya había entendido esa diferencia entre neto y bruto, pero sigue siendo un problema de expectativas, porque los medios siempre han citado la cifra de OpenAI bajo la óptica del ingreso neto. OpenAI no respondió a la petición de comentarios de MarketWatch sobre los datos publicados por el Financial Times.

La razón por la que una cifra contable de OpenAI mueve a los fabricantes de chips es sencilla: la compañía funciona como termómetro de la demanda de inteligencia artificial y, por tanto, de todo el dinero que hace falta para sostenerla. Nvidia y AMD tienen acuerdos con OpenAI para suministrar enormes cantidades de procesadores gráficos y otra infraestructura para entrenar sus modelos; Broadcom diseña un chip a medida para ella; y Micron y Sandisk se han beneficiado directamente del tirón de la memoria y el almacenamiento que exige tanto la IA que actúa de forma autónoma como la llamada inferencia, el proceso por el que un modelo hace predicciones a partir de lo aprendido en su entrenamiento. Si se pone en duda que OpenAI pueda pagar ese ritmo de compras, el mercado descuenta automáticamente menos pedidos para todos ellos.

De cara al futuro, Favuzza apunta que el mercado probablemente se pondrá muy contento cuando al menos uno de los grandes líderes de la IA salga a bolsa, porque eso daría transparencia sobre datos financieros reales y auditados, en lugar de las cifras que cada compañía decide comunicar de forma privada. Hasta entonces, los inversores tendrán que conformarse con informaciones cruzadas, filtraciones y comparaciones que no siempre son homogéneas, lo que garantiza más vaivenes como el de esta semana en las acciones ligadas al sector de los semiconductores.

El análisis de Salseo

  • La clave no es el número, sino cómo se cuenta: OpenAI solo suma su parte de los ingresos de sus acuerdos con las nubes, mientras Anthropic incluye el importe bruto. Por eso los 50.000 y los 70.000 millones pueden estar más cerca de lo que parece, y la caída del jueves se explica por una comparación mal hecha.
  • OpenAI es el termómetro de la demanda de cómputo: si se duda de su capacidad de pagar, se duda del ritmo de pedidos de GPU y de memoria. Un rebote de un día no cambia contratos ya firmados, pero sí el múltiplo que el mercado está dispuesto a pagar por Nvidia o Micron.
  • La señal concreta a vigilar es la transparencia: hasta que alguna de las grandes compañías de IA no salga a bolsa, seguiremos comparando cifras que cada empresa calcula a su manera. Un debut bursátil de este tipo sería el gran catalizador de credibilidad para todo el sector.
  • Riesgo de fondo: la dependencia circular. Los fabricantes de chips venden a OpenAI y OpenAI compra con dinero de inversores que, a su vez, valoran sus participaciones con los múltiplos del sector. Si el crecimiento de ingresos decepciona, el golpe llega en cadena a Nvidia, Micron y compañía.

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Fuente: Market Watch