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Nvidia, en modo espera: patrón de reversión en vísperas de los resultados de Micron

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Nvidia, en modo espera: patrón de reversión en vísperas de los resultados de Micron

Nvidia lleva dos semanas moviéndose en un rango estrecho y esta semana se enfrenta a dos catalizadores: las cuentas de Micron y el posible permiso de China a sus grandes tecnológicas para comprar chips avanzados.

Nvidia ha pasado las dos últimas semanas prácticamente plana, moviéndose en un rango estrecho de cotización. La acción cerró la semana pasada en torno a los 225 dólares, un poco por debajo del máximo que ha marcado en lo que va de año, situado en 236 dólares. Esa calma aparente se pone a prueba estos días con dos frentes abiertos a la vez: los resultados de Micron y los rumores sobre China.

El primer catalizador llega el miércoles, cuando Micron publique sus cuentas. ¿Por qué importa tanto una empresa que no es Nvidia? Porque Micron es uno de los grandes fabricantes de memoria de alto ancho de banda (conocida como HBM), un componente esencial para que los centros de datos de inteligencia artificial funcionen, y uno de los proveedores clave de la compañía de Jensen Huang. Sus números funcionan como termómetro: si van bien, es señal de que el sector sigue creciendo con fuerza, y si decepcionan, se encienden las alarmas sobre el ritmo real de inversión en IA. Los analistas llegan con expectativas muy altas y esperan un salto enorme en los ingresos del trimestre, además de un margen bruto objetivo en torno al 86%, según recoge el medio. Es decir, el listón está muy alto y cualquier desviación se notará.

El segundo frente es China. Según Reuters, que cita a personas familiarizadas con el asunto, el Ministerio de Tecnología de la Información habría pedido a grandes compañías del país, como Alibaba y ByteDance, que informen de sus planes para comprar los chips RTX Pro 5500. Los funcionarios creen que el Gobierno de Estados Unidos aprobaría esas compras, sobre todo después de la reunión que mantuvieron Xi Jinping y el presidente Trump la semana pasada. China es uno de los mayores mercados del mundo para las tarjetas gráficas, pero Nvidia lleva tiempo con dificultades para hacer negocio allí por el tira y afloja entre Washington y Pekín, hasta el punto de que la dirección ha evitado incluir su negocio chino en sus previsiones oficiales.

A todo esto se suma el debate regulatorio. El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, se ha convertido en uno de los principales opositores a las crecientes voces que piden regular la inteligencia artificial, defendiendo que las propias empresas del sector se autorregulen. El motivo es fácil de entender: cualquier frenazo en el gasto en IA golpearía directamente su negocio. Pese a ese ruido, los analistas creen que el crecimiento todavía tiene recorrido y manejan estimaciones medias de ingresos anuales muy superiores a los actuales para este año y el siguiente.

En el plano técnico, el gráfico de Nvidia muestra un patrón de "diamante" de reversión, una figura que suele anticipar un giro a la baja. El indicador MACD ha cruzado en negativo y apunta hacia abajo, y el RSI se mueve dentro de un canal descendente, según el análisis del medio. Si esos patrones se cumplen, la acción podría caer hasta la zona psicológica de los 200 dólares. Por el contrario, si consigue superar su máximo histórico de 236 dólares, la lectura sería la opuesta: más margen para seguir subiendo.

El análisis de Salseo

  • Micron es aquí el termómetro, no el protagonista: si sus cuentas o su previsión para los próximos meses flaquean, será la primera señal de que el ciclo de gasto en memoria para IA puede estar enfriándose. Nvidia vende las GPU, pero sin memoria HBM suficiente no hay centros de datos que las llenen, así que vigila el guidance de Micron y sus márgenes más que la cifra de ventas del trimestre pasado.
  • El posible permiso de China es dinero que hoy no está en los números de Nvidia: la empresa ha dejado de incluir su negocio chino en sus previsiones por la incertidumbre política, así que una aprobación real de compras de chips RTX Pro 5500 por parte de Alibaba o ByteDance sería una sorpresa al alza que el mercado no tiene descontada. El matiz importante: es un permiso revocable y depende de Washington, por lo que probablemente no se reflejará en las previsiones oficiales hasta que sea un hecho consumado y no un rumor de agencia.
  • El patrón de diamante y los cruces de MACD y RSI son la foto de un mercado indeciso justo antes de un catalizador, no una tesis de inversión: los 200 dólares por abajo y los 236 por arriba son referencias de corto plazo que suelen resolverse en pocas sesiones. Lo que de verdad mueve la acción es otra cosa: los planes de inversión en centros de datos de los grandes de la nube y los pedidos de GPU, que todavía no han dado señales de frenazo.
  • La pelea de Jensen Huang contra la regulación de la IA tiene una lectura de negocio evidente: es la única industria donde Nvidia es el cuello de botella y donde un freno al gasto se traduce casi de inmediato en menos pedidos. Por eso conviene seguir no solo las declaraciones del CEO, sino los movimientos legislativos en Estados Unidos y las cifras de inversión que anuncien los grandes clientes en sus próximas presentaciones de resultados.

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Fuente: Invezz