Nvidia impulsa un plan de financiación de 500.000 millones y las acciones suben pese a las críticas

El gigante de los chips avanza con su iniciativa para financiar infraestructura de IA, con Goldman Sachs buscando inversores. Michael Burry lo ve como una señal de desesperación, pero el mercado parece darle el beneficio de la duda.
Nvidia no se conforma con vender chips: ahora quiere ser el banco de la inteligencia artificial. Esta semana, la compañía anunció una alianza con seis pesos pesados de Wall Street para levantar más de 500.000 millones de dólares destinados a financiar proyectos de infraestructura de IA. La idea es crear plataformas de financiación que ayuden a las empresas a pagar los centros de datos y sistemas que usan la tecnología de Nvidia. Y para dar confianza a los inversores, el CEO Jensen Huang ha prometido garantías de hasta 125.000 millones de dólares, aproximadamente una cuarta parte de las operaciones potenciales.
El movimiento no ha pasado desapercibido. Goldman Sachs, el único banco del grupo (los demás son gestores de activos como Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield y KKR), ya está contactando con inversores para que participen en la iniciativa. La noticia, adelantada por Reuters, impulsó las acciones de Nvidia en la apertura del viernes hasta superar los 226 dólares por título.
Pero no todo el mundo aplaude. Michael Burry, el inversor famoso por anticipar la crisis de las hipotecas subprime, ha cargado contra el plan. Lo califica como "una señal de desesperación". Su argumento: Nvidia quiere proteger los márgenes de beneficio de más de 20 puntos porcentuales que obtiene gracias a la escasez de sus chips. Según Burry, el plan no es más que una forma de que los clientes encuentren dinero para seguir comprando productos de Nvidia, lo que recuerda a las viejas acusaciones de "financiación circular" que persiguen a la compañía.
En el otro lado del ring, Wells Fargo ve la jugada con buenos ojos. El analista Aaron Rakers cree que Nvidia está "jugando un juego mucho más grande" y que la iniciativa ampliará su influencia en todo el mundo tecnológico. Rakers mantiene su recomendación de compra y un precio objetivo de 315 dólares, lo que implica un potencial de subida del 40%. Además, el coste de asegurar la deuda de Nvidia contra impago (los credit default swaps a cinco años) cayó 73 puntos básicos tras el anuncio, una señal de que el mercado de crédito también ve menos riesgo.
Con todo, el consenso de los analistas sigue siendo abrumadoramente positivo: 36 compras y una única recomendación de mantener en los últimos tres meses. El precio objetivo promedio se sitúa en 309,94 dólares, un 38% por encima de la cotización actual. La pregunta es si el plan de financiación es una jugada maestra para asegurar la demanda futura o un castillo de naipes que podría derrumbarse si la burbuja de la IA pincha.
El análisis de Salseo
- El plan de financiación ataca un problema real: muchos clientes quieren comprar sistemas de Nvidia pero no tienen liquidez para pagar los enormes pedidos. Al facilitar crédito, Nvidia asegura ventas futuras y reduce el riesgo de cancelaciones, algo clave en un momento de gasto masivo en IA.
- La crítica de Burry apunta a un riesgo de fondo: si Nvidia financia a sus propios clientes, los ingresos pueden inflarse artificialmente. Si esos clientes no generan retornos suficientes, la deuda podría volverse impagable y golpear tanto a Nvidia como a los inversores que participan en el plan.
- La reacción del mercado de crédito (caída de 73 puntos básicos en los CDS) es una señal de confianza que va más allá de la cotización bursátil. Indica que los inversores profesionales ven el plan como un factor que reduce el riesgo de Nvidia, no que lo aumenta.
- Vigilar de cerca dos cosas: la velocidad a la que Goldman Sachs consigue inversores para el fondo y los márgenes de beneficio de Nvidia en los próximos trimestres. Si los márgenes se mantienen altos y el fondo se llena rápido, la tesis alcista gana fuerza; si aparecen impagos o los márgenes caen, las críticas de Burry cobrarán más peso.