Nvidia planta cara a la etiqueta de 'rezagada' entre los chips

Tras un 2025 en el que Nvidia se había quedado atrás frente a otros valores de semiconductores, la compañía muestra señales de estar recuperando el ritmo.
Nvidia ha sido la gran protagonista de la inteligencia artificial en los últimos años, pero en 2025 su cotización no ha brillado tanto como en el pasado. Mientras el sector de semiconductores avanzaba con fuerza, las acciones de la compañía se habían quedado rezagadas, ganándose la etiqueta de 'laggard' o valor retrasado.
Sin embargo, en las últimas sesiones se empiezan a ver brotes verdes. Los inversores parecen estar girando de nuevo hacia Nvidia, impulsados por la expectativa de que la demanda de sus chips para IA siga disparada. Aunque no hay un catalizador único y claro, el sentimiento de mercado está cambiando.
Parte de este optimismo renovado viene de la mano de los grandes clientes de Nvidia. Los gigantes tecnológicos siguen invirtiendo miles de millones en infraestructura de IA, y eso significa más pedidos de GPUs. Además, la compañía ha ido despejando dudas sobre posibles cuellos de botella en la cadena de suministro.
Otro factor que puede estar ayudando es la estabilización de las valoraciones. Después de un 2024 de subidas meteóricas, el precio de Nvidia se había tomado un respiro, lo que para muchos inversores representa una oportunidad de entrada más razonable. Las caídas anteriores han hecho que los múltiplos se normalicen un poco.
Aun así, la competencia no se duerme. AMD e Intel están apretando, y los grandes clientes como Google o Amazon también desarrollan sus propios chips. Nvidia necesita demostrar que su dominio no es pasajero, y estas señales de recuperación son un primer paso para quitarse la etiqueta de rezagada.
El análisis de Salseo
- La etiqueta de 'rezagada' refleja una rotación del mercado: en 2025 los inversores han preferido valores de semiconductores más cíclicos o con menos hype, pero Nvidia sigue siendo el motor real de la IA. Si el gasto en IA se mantiene, su retraso relativo puede ser temporal.
- Más que un cambio fundamental, la recuperación parece venir de un ajuste de expectativas. Tras la corrección, el mercado descuenta menos perfección y eso da margen para sorpresas positivas. El verdadero test serán los próximos resultados trimestrales.
- El riesgo no está en la demanda actual, sino en la futura dependencia de unos pocos clientes hiperescalables. Si alguno reduce pedidos o acelera sus chips propios, Nvidia lo notaría. Conviene vigilar los anuncios de inversión en infraestructura de los grandes proveedores de nube.