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Nvidia vuelve a estar en el ojo del huracán por sus acuerdos de financiación circular

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Nvidia vuelve a estar en el ojo del huracán por sus acuerdos de financiación circular

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, aborda las renovadas preocupaciones sobre los pactos financieros que sostienen el boom de la IA, mientras Apple se prepara para competir con Meta en gafas inteligentes.

El runrún no cesa. Las dudas sobre la sostenibilidad de la inteligencia artificial han vuelto a sacudir a Nvidia, el fabricante de chips que se ha convertido en el termómetro del sector. En una entrevista con Bloomberg, su CEO, Jensen Huang, ha tenido que salir al paso de las renovadas críticas sobre los llamados 'acuerdos de financiación circular', una práctica que algunos inversores consideran un castillo de naipes.

Pero, ¿qué es exactamente esta financiación circular que tanto preocupa? Imaginemos un círculo vicioso: Nvidia invierte en startups de IA, estas startups usan ese dinero para comprarle más chips a Nvidia, y Nvidia, a su vez, contabiliza esos ingresos como ventas legítimas. El temor es que la demanda no sea tan real como parece, sino un espejismo inflado por el propio dinero que sale de la misma compañía. Si estas startups no logran generar ingresos por sí mismas, la burbuja podría pincharse.

La polémica no es nueva, pero regresa en un momento delicado. Las valoraciones de las empresas de IA están bajo la lupa y cada movimiento de Nvidia se analiza con microscopio. Huang, conocido por su optimismo a prueba de bombas, ha defendido la solidez de la demanda y ha insistido en que la revolución de la IA apenas está comenzando. Sin embargo, los inversores más escépticos no las tienen todas consigo y temen que el rey de los semiconductores esté, sin quererlo, alimentando su propio espejismo.

Mientras tanto, en otra esquina del ring tecnológico, Apple afila sus armas para una nueva batalla. La compañía de la manzana estaría preparando su asalto al mercado de las gafas inteligentes, un terreno que Meta lleva tiempo explorando con sus Ray-Ban Stories. Aunque los detalles son escasos, la sola idea de que Apple entre en este segmento añade más leña al fuego de la competencia por dominar el siguiente gran dispositivo tras el smartphone.

Para el inversor de a pie, la situación de Nvidia es un recordatorio de que incluso las empresas más brillantes pueden verse envueltas en narrativas de mercado que van más allá de los fríos números. La clave estará en vigilar si esos acuerdos de financiación se traducen en clientes finales de carne y hueso o si, por el contrario, el castillo se sostiene sobre cimientos de aire.

El análisis de Salseo

  • La verdadera señal de alerta no es la financiación en sí, sino la dependencia: si una parte significativa de los ingresos de Nvidia proviene de empresas a las que previamente ha financiado, el crecimiento sería artificial y vulnerable a un parón en seco de la inversión.
  • El mercado está premiando a Nvidia por su dominio presente, pero esta polémica refleja el miedo a que el pastel futuro de la IA sea más pequeño de lo que descuenta su cotización. No es un problema de hoy, sino una duda sobre el tamaño del mercado en 2027.
  • La entrada de Apple en gafas inteligentes es un aviso para Meta: el hardware de consumo es un campo de batalla donde el ecosistema y la marca pesan, y Apple tiene músculo para forzar una guerra de precios o de integración que erosione los márgenes de todos.
  • Conviene no perder de vista los próximos informes de pedidos de los grandes proveedores de nube (AWS, Azure, Google Cloud). Si su gasto en infraestructura se desacelera, sería la prueba de que la demanda final no absorbe la capacidad que Nvidia está ayudando a crear.

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