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Nvidia cede margen, Micron y SK Hynix cobran: la memoria se come la fiesta

·PositivoImpacto alto
Nvidia cede margen, Micron y SK Hynix cobran: la memoria se come la fiesta

Nvidia admite que la memoria HBM se encarece más de lo previsto y recorta su margen bruto hasta el 71%-72%. La factura, sin embargo, acaba en los ingresos de Micron, SK Hynix y Samsung.

La llamada de resultados de Nvidia correspondiente a su segundo trimestre del año fiscal 2027 tuvo de todo: ingresos por las nubes y un aviso de márgenes que bajó la euforia. La compañía facturó un 106% más que el año anterior, con las ventas de centros de datos disparándose un 117%, y para el próximo ejercicio espera crecer en torno al 70%... pero solo si consigue suministro suficiente. La directora financiera, Colette Kress, lo resumió sin rodeos: la demanda de aceleradores de IA crece más rápido que la capacidad de fabricación.

El problema está en el margen bruto. En el trimestre fue del 75%, por encima del 72,5% del año anterior, pero la compañía ya ha avisado de que bajará al 74% en el tercer trimestre y tocará suelo en el cuarto, entre el 71% y el 72%. Para el año fiscal 2028 espera recuperarse hasta el 72%-73%. En un trimestre en el que Nvidia prevé ingresar 108.000 millones de dólares, cada punto de margen son unos 1.100 millones. No es calderilla. El motivo, admite Kress, es que los precios de la memoria se han disparado por encima de lo que Nvidia había presupuestado y siguen subiendo.

Ese dinero no se evapora: se traslada. La memoria de alto ancho de banda (HBM) ya supone entre el 30% y el 40% del coste de fabricación de un acelerador de IA, frente a menos del 20% hace dos generaciones. Y solo hay tres fabricantes en el mundo: Samsung, SK Hynix y Micron. Los tres están ampliando capacidad, pero la nueva oferta tarda en llegar: Micron tiene plantas en marcha en Idaho, Virginia y Nueva York para los próximos ocho años; SK Hynix planea abrir cuatro fábricas en Corea en 2029; Samsung ha adelantado la apertura de su próxima factoría de 2031 a 2029. Por eso las acciones de los tres subieron entre un 3% y un 5% después de la presentación de Nvidia. La compañía, además, firmó durante el trimestre un acuerdo de suministro de memoria a varios años con SK Hynix. Son gestos de quien asegura componentes, no de quien aprieta el precio.

Kress también dejó claro que esto no es para siempre. La recuperación del margen en el año fiscal 2028 llegará "cuando los aumentos de precio ya ejecutados surtan efecto en el primer trimestre" de ese ejercicio. Es decir, Nvidia ya ha negociado subidas, pero no las verá en la cuenta de resultados hasta dentro de tres trimestres. La lectura honesta es un problema de calendario, no de poder de negociación: la compañía empieza a pagar más ahora y cobrará más después. El margen que cae es el espacio intermedio. También reveló que envió a China un pequeño volumen de chips Hopper 200 de generación anterior con licencias de EE.UU., menos del 1% de los ingresos de centros de datos, y que esas ventas "diluyen" el margen corporativo.

Lo curioso es que, visto con perspectiva, el mensaje es alcista. La escasez de memoria no es un coste sin contrapartida: es el síntoma de la misma oleada de demanda que impulsa a Nvidia. La compañía prevé un crecimiento del 70% para el año fiscal 2028 y dice que está limitada por el suministro; los clientes prevén una demanda que casi se duplica. Y la oportunidad de ingresos por gigavatio de capacidad de centro de datos ha pasado de unos 18.000 millones de dólares en la era Hopper a 25.000 millones con Grace Blackwell y a 40.000 millones con Vera Rubin. Una empresa que podría vender el doble de lo que fabrica no ha perdido su poder: ha decidido dejar parte de su capacidad de subir precios sobre la mesa durante tres trimestres. La cita para comprobarlo es el 17 de noviembre, cuando Nvidia presente sus resultados del tercer trimestre fiscal y actualice la guía del cuarto: si mantiene la horquilla del 71%-72%, es un cuento con final ordenado; si se desliza, los fabricantes de memoria se están llevando más beneficio del que Nvidia había presupuestado.

El análisis de Salseo

  • El margen bruto de Nvidia no desaparece: se traslada. Cada punto de margen en un trimestre de 108.000 millones son unos 1.100 millones de dólares que, con la subida de precios de la memoria HBM, acaban en la cuenta de resultados de Micron, SK Hynix y Samsung. Es una transferencia directa de poder de fijación de precios entre eslabones de la cadena.
  • La clave no es que Nvidia pague más, sino que ya ha negociado subidas de precio que no verá reflejadas hasta el primer trimestre de su año fiscal 2028. El desplome de márgenes de los próximos tres trimestres es un desfase temporal, no una pérdida de poder: si la horquilla del cuarto trimestre (71%-72%) se mantiene, la historia tiene final ordenado; si se desliza, los fabricantes de memoria están capturando más beneficio del presupuestado.
  • La escasez de memoria es un síntoma de la misma demanda que dispara los ingresos de Nvidia: por gigavatio de centro de datos, la oportunidad de ingresos pasa de 18.000 millones en la era Hopper a 40.000 millones con Vera Rubin. Nvidia puede vender el doble de lo que fabrica; ceder margen tres trimestres es una decisión estratégica, no una debilidad.
  • El detalle a vigilar en noviembre: si la guía del cuarto trimestre se mantiene, es un problema de calendario; si empeora, los fabricantes de memoria están ganando más de lo que Nvidia esperaba. Además, el intento de subir precios llega en un año en que los grandes clientes construyen sus propios aceleradores, así que habrá que ver si Nvidia puede trasladarlos sin perder cuota.

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