Nvidia prevé que el auge de la IA se extienda hasta 2028

La compañía espera crecer sus ingresos un 70% en su año fiscal 2028, según su directora financiera. La previsión refuerza la confianza en el ciclo de la inteligencia artificial y marca el ritmo al resto del sector.
Nvidia ha vuelto a poner la directa. La compañía, una de las mayores beneficiadas por el auge de la inteligencia artificial (IA), ha asegurado que ese tirón tiene cuerda para rato. Su directora financiera, Colette Kress, ha pronosticado que los ingresos del grupo crecerán aproximadamente un 70% en su año fiscal 2028, según recoge Bloomberg. Con esto, Nvidia quiere dejar claro que el boom de la IA no es flor de un día, sino una ola con recorrido de varios años.
La cifra es llamativa si se tiene en cuenta el tamaño que ya tiene Nvidia. La compañía se ha convertido en la gran proveedora de los chips que se usan para entrenar y operar los modelos de IA, y ese negocio ha disparado sus cuentas. Un crecimiento del 70% en un solo ejercicio, partiendo de una base ya enorme, sería un ritmo que muy pocas empresas cotizadas pueden sostener. En la práctica, esto significa que Nvidia espera que la demanda de sus GPU (las unidades de procesamiento gráfico) siga muy fuerte durante los próximos ejercicios.
La previsión no es solo una buena noticia para Nvidia. También es una señal para todos los inversores que siguen el sector tecnológico: las grandes tecnológicas y sus clientes siguen dispuestos a gastar miles de millones en infraestructura de IA. Si Nvidia acierta, eso apuntalaría las perspectivas de toda la cadena de suministro, desde los ensambladores de servidores hasta los fabricantes de memoria o los grupos de energía que alimentan los centros de datos. Por eso, estas palabras tienen efecto bálsamo en un mercado que a veces se pregunta si la IA está sobrevalorada.
Eso sí, conviene mantener la cabeza fría. Una previsión no es una garantía, y Nvidia tiene incentivos para ser optimista. Sus clientes podrían recortar gastos si los proyectos de IA no dan la rentabilidad esperada, y la competencia no descansa. La lectura contraria es que, al elevar tanto el listón, cualquier tropiezo futuro se castigará con más dureza en bolsa. Por ahora, el mensaje de Nvidia es claro: la IA sigue en modo aceleración, y la compañía quiere que el mercado lo tenga en cuenta.
El análisis de Salseo
- El 70% de crecimiento esperado para el año fiscal 2028 es la apuesta de Nvidia por que el ciclo de inversión en IA se mantenga durante varios años. De cumplirse, la demanda de sus chips no sería un pico puntual, sino una tendencia estructural que condiciona cómo se valoran toda la cadena de suministro y los competidores.
- Es una previsión de la propia compañía, no un resultado contrastado. Nvidia tiene un incentivo claro para pintar un futuro halagüeño, así que conviene vigilar los datos reales: los pedidos de sus grandes clientes y el gasto en centros de datos serán la prueba del algodón.
- La lectura contraria es que fijar una expectativa tan alta eleva el riesgo de decepción. Si el crecimiento se ralentiza por debajo de ese 70%, el castigo bursátil podría ser más duro que si la guía hubiera sido más conservadora.
- La señal a vigilar son los próximos resultados trimestrales y cualquier pista sobre la capacidad de los proveedores de Nvidia para fabricar suficientes chips. Si hay cuellos de botella en la producción o los compradores frenan su gasto, la previsión perderá fuelle antes de llegar a 2028.