RBC Capital sube su precio objetivo de Nvidia hasta 330 dólares

El banco de inversión RBC Capital eleva el precio objetivo de Nvidia de 300 a 330 dólares tras unos resultados que superaron las expectativas y una guía sorprendente que apunta a un crecimiento del 70% en el ejercicio 2028.
Los analistas no se cansan de Nvidia. La última en sumarse a la ola de optimismo es RBC Capital, que ha elevado el precio objetivo de la compañía de 300 a 330 dólares por acción y mantiene su recomendación de 'Outperform', es decir, que el valor debería rendir mejor que el mercado en su conjunto. La revisión llega después de que el fabricante de chips presentara unos resultados del segundo trimestre fiscal que superaron el consenso de los analistas, tanto en ingresos como en perspectivas.
Pero lo que más ha llamado la atención en el informe de RBC Capital es un detalle que va más allá de los números trimestrales. La dirección de Nvidia ha dado un paso poco habitual en la industria: ofrecer una guía financiera para todo el ejercicio fiscal 2028, con una previsión de crecimiento de ingresos del 70% a pesar de que las restricciones de suministro siguen limitando la producción de sus chips. Que la propia compañía se comprometa públicamente con una cifra a tan largo plazo es una señal de confianza en la demanda de sus productos, y no solo en el corto plazo.
El informe también destaca que la base de clientes de Nvidia se está diversificando. El segmento que la firma llama ACIE (nubes de inteligencia artificial, clientes industriales y empresas tradicionales) está creciendo a un ritmo mayor que el de los hiperescaladores, los gigantes tecnológicos como Amazon, Microsoft o Google que operan los grandes centros de datos. Además, empiezan a aparecer 'brotes verdes' de ingresos recurrentes gracias a acuerdos de reparto de ingresos con 'neoclouds', los nuevos proveedores de nube especializados en cargas de trabajo de IA. Para un inversor particular, esto significa que Nvidia ya no depende tanto de un puñado de clientes gigantes, lo que reduce el riesgo de que una mala decisión de uno de ellos haga tambalear sus ingresos.
La revisión de RBC Capital no es un caso aislado. En los últimos días, Needham también ha subido su precio objetivo sobre Nvidia hasta 300 dólares desde 270, y Evercore ISI ha hecho lo propio hasta 465 dólares desde 413. Conviene recordar que el precio objetivo de un analista no es una promesa de rentabilidad futura, sino una estimación de lo que vale la acción en su escenario más probable. Aun así, que varios bancos coincidan en revisar al alza sus cifras refuerza la idea de que el mercado todavía ve recorrido en el mayor beneficiario del boom de la inteligencia artificial.
Para el inversor, la lectura más importante de esta noticia no es el número concreto (330 dólares), sino la guía a largo plazo que ha dado la propia empresa. Cuando una compañía tan grande y conservadora como Nvidia se atreve a pronosticar un crecimiento del 70% a tres años vista, está enviando el mensaje de que la demanda de sus chips no es una burbuja pasajera, sino una tendencia estructural. Eso sí, las restricciones de suministro siguen siendo el gran desafío, y conviene vigilar cómo evoluciona la capacidad de producción de sus socios fabricantes.
El análisis de Salseo
- Lo realmente inusual no es el nuevo precio objetivo, sino que Nvidia haya decidido dar una guía para todo el ejercicio 2028 con un crecimiento del 70%. La compañía siempre ha sido muy conservadora con sus previsiones, así que comprometerse públicamente con esa cifra indica que ve una demanda de sus chips de IA muy sólida y sostenida a medio plazo, no solo un tirón puntual.
- El dato de que el segmento ACIE (nubes de IA, industria y empresas) crezca más rápido que los hiperescaladores es clave: Nvidia está dejando de depender de unos pocos gigantes como Microsoft, Amazon o Google. Cuanta más diversificación de clientes, menor riesgo de concentración y más poder de fijación de precios frente a cada comprador.
- Los acuerdos de reparto de ingresos con neoclouds son un 'brotes verdes' que puede cambiar el modelo de negocio a largo plazo. Si cuajan, Nvidia pasaría de vender chips (ingreso de una sola vez) a cobrar también por el uso de su tecnología, un flujo de ingresos recurrente y mucho más estable que el de las ventas de hardware.
- La letra pequeña: las restricciones de suministro siguen ahí. Que Nvidia prevea crecer un 70% pese a ellas es una buena noticia, pero también recuerda que el cuello de botella en la fabricación (con TSMC como pieza central) sigue siendo el principal riesgo operativo. Además, un precio objetivo es solo una opinión de analista, no una garantía de rentabilidad.