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Nvidia recompra 150.000 millones en acciones: Huang cree que está barata

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Nvidia recompra 150.000 millones en acciones: Huang cree que está barata

Nvidia autoriza un programa récord de recompra de 150.000 millones de dólares, que se suma a los 80.000 millones de mayo, con la acción cotizando a 14,5 veces los beneficios previstos para 2028, muy por debajo de su media histórica.

Nvidia ha movido ficha y lo ha hecho por todo lo alto: la compañía de chips anunció este lunes una autorización adicional de 150.000 millones de dólares para recomprar sus propias acciones, que se suma a los 80.000 millones aprobados en mayo. La noticia llegó acompañada de otros anuncios —nuevas soluciones de software y hardware para controlar agentes de inteligencia artificial— y sirvió para que el valor subiera cerca de un 2% en la sesión. Para hacerse una idea del tamaño: el programa anterior ya era de los mayores del mercado y este lo duplica con creces.

Recomprar acciones consiste, en palabras llanas, en que la empresa usa su propia caja para comprar sus títulos en bolsa y retirarlos del mercado. Con menos acciones en circulación, cada una de las que quedan representa una porción mayor del negocio y el beneficio por acción sube sin necesidad de vender nada nuevo. Y el momento elegido tiene truco: medido por el precio que paga el mercado frente a los beneficios que se esperan (el famoso PER, la relación precio/beneficio), Nvidia cotiza a 14,5 veces las ganancias previstas para su ejercicio fiscal 2028, que arranca en febrero. Su media de los últimos cinco años es de 62,9 veces, más del doble. Traducido: para el consejero delegado Jensen Huang, la acción está de saldo.

El dato llama la atención porque Nvidia es ahora mismo la empresa más valiosa del mundo, con una capitalización por encima de los 5,5 billones de dólares. Su acción sube un 23% en lo que va de año, por encima del Nasdaq, pero no al ritmo que crecen sus beneficios: los analistas esperan de media un beneficio neto cercano a los 385.000 millones de dólares en el ejercicio de 2028, un 60% más que el año anterior y más de cinco veces lo de hace tres ejercicios. Ese desfase —el precio sube, pero las ganancias suben mucho más— es lo que ha dejado el PER por debajo del de gigantes como Apple (35,5), AMD (38,2), Intel (54,7), Amazon (23,2), Alphabet (22,6), Microsoft (21,7) y Broadcom (18,2). Solo Micron se queda por debajo de Nvidia.

La empresa ya había avisado de que su intención es devolver a los inversores alrededor de la mitad del efectivo libre que genere, entre recompras y dividendos. Si se ejecuta todo el programa actual, el número de acciones podría caer un 4%, y los analistas de UBS calculan que ese empujón extra puede aportar 8 centavos por acción al beneficio de 2027, que la firma estima en 17,16 dólares. Huang lo dice sin rodeos: «Vamos a generar muchísimo efectivo en los próximos años y queremos devolvérselo a los accionistas». El directivo defiende que Nvidia es «la primera y única growth value stock del mundo»: una acción que a la vez crece como una tecnológica joven y cotiza barata como una madura. En mayo, la compañía ya subió el dividendo trimestral de 1 a 25 centavos por acción.

El gesto no es solo cortesía con el accionista, sino una respuesta a la gran duda del mercado. Como resume Gene Munster, de Deepwater Asset Management, a los inversores «les cuesta muchísimo sentirse cómodos» con la idea de que este ritmo de crecimiento se mantenga, y esa pendiente que se va suavizando es justo lo que explica que la acción cotice con un múltiplo comprimido. El analista Ben Reitzes, de Melius Research, opina lo contrario: sostiene que la acción «merece cotizar más alto dado su ritmo de crecimiento» y que comprar títulos a lo grande ayudará a resolver ese problema de valoración. La compañía, por su parte, aseguró en agosto que espera un crecimiento de ventas del 70% en su ejercicio 2028. Cuando una empresa pone su propio dinero sobre la mesa, el mensaje es difícil de ignorar.

El análisis de Salseo

  • Comprar acciones propias es fabricar crecimiento sin vender un solo chip más: si se ejecuta todo el programa, el número de títulos cae alrededor de un 4% y el beneficio por acción sube automáticamente. UBS calcula unos 8 centavos extra por título en 2027. Es un truco contable, sí, pero legal y muy potente cuando a la empresa le sobra caja.
  • El PER de 14,5 veces no es un regalo por error del mercado, sino una duda: el mercado no se cree que un crecimiento del 60% anual sea sostenible para siempre. La recompra es la respuesta de Nvidia a esa desconfianza cuando no puede convencer con argumentos, y solo funciona si los resultados acompañan trimestre a trimestre.
  • El contraste con los rivales da que pensar: Broadcom, que diseña chips a medida para gigantes como OpenAI y Google, cotiza a 18,2 veces beneficios, y AMD, que compite en procesadores gráficos con una cuota de mercado mucho menor, a 38,2. Que el líder indiscutible del sector valga menos por cada dólar de beneficio que sus perseguidores revela lo mucho que el mercado castiga al que más crece: cuanto más grande es, más difícil le resulta mantener el ritmo.
  • La señal concreta que hay que vigilar es esa promesa de crecer un 70% en ventas en el ejercicio 2028: si el gasto de los grandes clientes de centros de datos se enfría, ningún programa de recompra bastará para sostener el precio; si se cumple, la compañía estará comprando sus propias acciones a un precio que ella misma considera de saldo.

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Fuente: CNBC