Financiación

Nvidia dispara las recompras: 150.000 millones más y una valoración de saldo

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Nvidia dispara las recompras: 150.000 millones más y una valoración de saldo

El consejo de Nvidia autoriza otros 150.000 millones de dólares para recomprar acciones, hasta un total de 235.000 millones de aquí a enero de 2028. La compañía cotiza a 16,6 veces el beneficio esperado, por debajo del S&P 500 pese a crecer mucho más rápido.

Nvidia ha vuelto a mover ficha y lo ha hecho por la vía del bolsillo. Su consejo de administración ha autorizado 150.000 millones de dólares adicionales para recomprar acciones propias, lo que deja a la compañía con capacidad para adquirir hasta 235.000 millones de dólares en títulos entre ahora y enero de 2028. Con un programa de este tamaño, la dirección está lanzando un mensaje bastante explícito: cree que sus propias acciones están baratas. Y lo hace desde una posición de fuerza, porque hablamos de la mayor empresa del planeta por valor en bolsa, con una capitalización de 5,42 billones de dólares.

El argumento no es solo una opinión de la cúpula. Los números acompañan, según la comparativa que publica el artículo. Las acciones cerraron el viernes a 225,07 dólares, lo que equivale a pagar 16,6 veces el beneficio esperado por acción para los próximos doce meses (el llamado PER adelantado: el precio dividido entre lo que se espera que gane la empresa por cada título). El detalle interesante es que la acción ha subido un 21% en lo que va de año y, aun así, se ha abaratado: la estimación de beneficio por acción para los próximos doce meses ha crecido un 83%. Traducido: el precio corrió, pero las expectativas de ganancias corrieron mucho más. Su PER adelantado ha bajado desde 25,3 a cierre de 2025 hasta esos 16,6 actuales.

La comparación con el resto del mercado es lo que más llama la atención. El S&P 500 cotiza a 19,4 veces beneficios esperados y su sector tecnológico a 21,7 veces. Nvidia, por tanto, está por debajo de ambos. Y no porque se espere que crezca menos: se estima que sus ingresos aumenten un 90,4% en 2026 y su beneficio por acción un 92,7%, con un crecimiento anual compuesto previsto hasta 2028 del 51,6% en ventas y del 53,2% en beneficio por acción. Para ponerlo en contexto, al S&P 500 se le estima un crecimiento anual de ventas del 8,4% y del 16% en beneficio en ese mismo periodo, y al sector tecnológico un 24% y un 26,4% respectivamente.

Ahí entra en juego la recompra de acciones y su mecánica, que conviene entender bien. Cuando una empresa compra sus propios títulos y los retira, queda el mismo pastel repartido entre menos comensales: cada acción que sobrevive representa una porción mayor del beneficio. Eso eleva automáticamente el beneficio por acción, aunque la empresa no gane ni un euro más, y suele sostener la cotización con el tiempo. Brandon Nelson, gestor del fondo Calamos Timpani Small Cap Growth, no tiene Nvidia en cartera porque se dedica a compañías pequeñas, pero admite a MarketWatch que "los múltiplos han bajado en toda la cadena de la inteligencia artificial" y añade que en la próxima temporada de resultados "hay que recordar a la gente que los beneficios van a ser fuertes, lo que podría hacer que los múltiplos vuelvan a expandirse".

Conviene no perder de vista que lo que plantea el artículo es una tesis, no un hecho incuestionable. La idea de fondo es que el mercado está pagando poco por un crecimiento muy alto, y que eso solo se sostiene si esas estimaciones tan optimistas se cumplen. Si el gasto en inteligencia artificial de los grandes clientes se enfría o las previsiones de beneficio se recortan, el múltiplo subirá sin que el precio se mueva, y la aparente ganga se desvanecerá sola.

El análisis de Salseo

  • La recompra vale sobre todo como señal: 235.000 millones de dólares equivalen a algo más del 4% de una empresa de 5,42 billones. Ayuda al beneficio por acción, sí, pero no transforma la compañía. Lo que de verdad mueve la cotización sigue siendo el gasto en IA de sus grandes clientes.
  • El dato clave no es que la acción haya subido un 21% este año, sino que las expectativas de beneficio han subido un 83%. El 'descuento' viene de ahí. El riesgo es simétrico: si esas estimaciones se revisan a la baja, el PER de 16,6 sube solo, sin que el precio baje ni un céntimo.
  • Que los múltiplos hayan bajado en toda la cadena de la IA apunta a algo más profundo que Nvidia: el mercado ha dejado de pagar cualquier precio por el crecimiento y ahora exige resultados. La próxima temporada de resultados es el catalizador a vigilar, porque una buena cifra podría volver a inflar las valoraciones de todo el sector.
  • La comparación con el S&P 500 (16,6 veces frente a 19,4) puede ser engañosa en ambos sentidos: es lógico que una empresa que crece al 90% cotice caro respecto a un índice que crece al 8,7%. El debate real no es el múltiplo de hoy, sino cuántos años puede mantenerse este ritmo de crecimiento.

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Fuente: Market Watch