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Nvidia redobla su apuesta por la IA: acuerdo con SpaceX y nueva producción antes de resultados

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Nvidia redobla su apuesta por la IA: acuerdo con SpaceX y nueva producción antes de resultados

Nvidia afronta sus cuentas del 26 de agosto tras anunciar que la unidad de IA de SpaceX usará su CPU Vera y que ya produce a pleno rendimiento el sistema Vera Rubin ampliado con Groq 3 LPX. Wall Street espera ingresos de 92.270 millones de dólares, un 97% más que hace un año.

Nvidia llega a sus resultados del segundo trimestre de su año fiscal 2027 con el pie en el acelerador. El fabricante estadounidense de chips ha anunciado un acuerdo por el que la unidad de inteligencia artificial de SpaceX (SPCX), SpaceXAI, usará su CPU Vera para ampliar la infraestructura de IA que hay detrás de Grok. Y por si fuera poco, ha puesto en marcha la producción completa de la versión extendida de su sistema más potente, Vera Rubin, al que se suma el rack de servidores Groq 3 LPX. La cita es el miércoles 26 de agosto, tras el cierre del mercado, y las expectativas son altísimas: Wall Street espera ingresos de 92.270 millones de dólares, un 97% más que hace un año, y un beneficio por acción de 2,09 dólares frente a los 1,05 del mismo periodo del ejercicio anterior.

Estos movimientos no son casualidad. Nvidia presentó en marzo la CPU Vera y el procesador Groq 3, y ahora los convierte en productos con recorrido comercial: un cliente relevante para la CPU y producción en serie para el sistema Vera Rubin ampliado. El objetivo es la llamada IA agéntica, es decir, sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma sin intervención humana constante. Con esto, Nvidia no solo vende las tarjetas que entrenan los modelos, sino también la infraestructura para ponerlos a trabajar. De paso, aterriza en el negocio de las CPUs, feudo histórico de Intel y AMD, y su procesador Groq 3 también se las verá con los Tensor Processing Units de Google.

En bolsa, sin embargo, la reacción no ha sido una fiesta. La acción sube alrededor de un 12% en lo que va de año, un ritmo discreto para los estándares de Nvidia. Pese a ello, los analistas mantienen una recomendación de compra fuerte: en los últimos tres meses han emitido 29 compras. El lunes, el analista de BMO Capital Harsh Kumar reafirmó su recomendación de compra y puso un precio objetivo de 340 dólares, lo que implica una revalorización potencial de aproximadamente el 63%.

De media, los precios objetivo de Wall Street sitúan a Nvidia en 306,48 dólares, un potencial de subida cercano al 47% en los próximos meses. En resumen, la apuesta mayoritaria es que la compañía presente unos resultados sólidos, con superación de cifras y mejora de previsiones, lo que en la jerga se conoce como beat and raise. Aun así, conviene no confundir precios objetivo con promesas: son opiniones, y una parte de la buena noticia puede estar ya descontada en el precio.

El verdadero examen será el comunicado del 26 de agosto. Si Nvidia confirma que la producción del ecosistema Vera Rubin va según lo previsto y que la demanda de IA agéntica tira con fuerza, el mercado tendrá argumentos para seguir celebrando. Si la guía decepciona, el castigo puede ser desproporcionado, como suele pasar con las tecnológicas de gran capitalización. Ahí es donde los inversores particulares deben poner el foco, más allá de los titulares.

El análisis de Salseo

  • El acuerdo con SpaceXAI convierte a Nvidia en proveedor de CPUs para infraestructura de IA, un mercado que dominan Intel y AMD. La miga está en que no es una venta testimonial: entra en un operador ligado al desarrollo de Grok, lo que refuerza la tesis de que la CPU Vera es una segunda pata de crecimiento, no un accesorio.
  • Poner en producción completa el rack Groq 3 LPX justo antes de los resultados es un mensaje de confianza en la demanda de IA agéntica. Lo que hay que vigilar en la conferencia posterior a las cuentas es si los pedidos de esa plataforma se están traduciendo en contratos de gran tamaño o si el lanzamiento sigue siendo más un escaparate tecnológico que un negocio recurrente.
  • La lectura contraria al optimismo: la acción sube solo un 12% en el año mientras se espera un crecimiento de ingresos del 97%. Esa diferencia sugiere que el mercado ya da por hecho una buena parte del resultado, así que la recompensa a partir de aquí dependerá de que Nvidia supere tanto las cifras como el tono de la guía, no solo de cumplir.
  • La competencia aprieta desde dos frentes: Google, con sus Tensor Processing Units, en el campo de la IA, y los grandes proveedores de nube, que diseñan cada vez más chips propios y reducen su dependencia de Nvidia. Cualquier comentario sobre cuellos de botella de suministro o presión de precios será una pista clave de hasta dónde puede crecer el margen en los próximos trimestres.

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Fuente: TipRanks