Nvidia presenta resultados: el mercado minorista se pone nervioso ante la IA

Nvidia publica sus cuentas del segundo trimestre el 26 de agosto con expectativas de un crecimiento del 95% en ingresos. Sin embargo, los inversores minoristas han estado vendiendo acciones de la compañía y de sus rivales, reflejando la cautela que domina al sector de la IA.
Nvidia (NVDA) se prepara para publicar sus resultados del segundo trimestre fiscal el próximo miércoles 26 de agosto, y las expectativas son altísimas: Wall Street espera unos ingresos de 92.040 millones de dólares para el periodo de abril a junio, lo que supondría un crecimiento del 95% respecto al año anterior. Además, el beneficio por acción casi se duplicaría, pasando de 1,05 a 2,09 dólares. La compañía, cuyas acciones acumulan una subida de más del 16% en lo que va de año hasta situarse en torno a los 217 dólares, sigue siendo la gran apuesta de los analistas, que mantienen una recomendación de compra fuerte y un precio objetivo medio de 305,86 dólares, lo que implicaría un potencial de revalorización de alrededor del 41%.
Pero no todo es optimismo. Los datos de TipRanks, que rastrean la actividad de más de 874.000 inversores minoristas, muestran que estos han estado vendiendo acciones de Nvidia en los últimos siete días (un 0,4% de las carteras vendieron) y que su sentimiento general es neutral. Esta cautela se extiende a los principales rivales: Advanced Micro Devices (AMD) e Intel (INTC) también registran ventas netas en la última semana, aunque en el último mes las compras han sido positivas. Broadcom (AVGO), por su parte, ha visto ligeras adiciones de cartera tanto a una semana como a un mes, pero el sentimiento también es neutral.
¿Por qué esta prudencia si los resultados prometen ser espectaculares? Los inversores minoristas parecen estar digiriendo la reciente corrección en las acciones tecnológicas y de semiconductores, y se preguntan si las enormes inversiones en inteligencia artificial van a traducirse realmente en beneficios sostenibles. También pesa la creciente competencia de los desarrolladores chinos de modelos de IA de código abierto, que podrían presionar los precios y el dominio de Nvidia en el mercado de chips de IA.
A pesar de la cautela minorista, los analistas siguen confiando en Nvidia. Oppenheimer, por ejemplo, espera que la compañía supere las expectativas gracias a la fuerte demanda de sus sistemas Blackwell Ultra y al impulso en la segunda mitad del año, con la producción y el envío de su nueva generación de sistemas de computación Vera Rubin. La pregunta es si el mercado minorista volverá a confiar en el gigante de los semiconductores o si la prudencia se mantendrá hasta ver resultados concretos.
El análisis de Salseo
- La divergencia entre el optimismo de los analistas y la cautela de los minoristas es la clave: mientras los primeros miran el crecimiento de ingresos y el lanzamiento de nuevos productos, los segundos ya han sufrido la corrección de las tecnológicas y temen que las inversiones en IA no se traduzcan en beneficios a corto plazo. Esta tensión puede provocar una mayor volatilidad en el valor tras la publicación de resultados.
- El dato de que los minoristas hayan vendido Nvidia en la última semana (0,4% de las carteras) pero hayan comprado en el último mes (1,2%) sugiere que no es una huida masiva, sino un ajuste táctico: muchos aprovecharon la subida del 16% para tomar beneficios y esperan a ver si la compañía cumple con las expectativas. Si los resultados sorprenden al alza, podrían volver a entrar con fuerza.
- La preocupación por la competencia china en modelos de IA de código abierto es un riesgo real a medio plazo: aunque Nvidia domina el hardware, si los modelos de IA se vuelven más eficientes y requieren menos chips, podría ralentizarse el crecimiento de la demanda. Este es un factor que los analistas aún no descuentan del todo en sus precios objetivo.
- La lectura contraria: si Nvidia bate récords de ingresos y mejora sus previsiones, la cautela minorista actual podría convertirse en un catalizador alcista, ya que habría mucho dinero en efectivo esperando para entrar. El mercado ya ha descontado un buen trimestre, así que la reacción dependerá más de las guías futuras que de las cifras en sí.