Nvidia: ¿subirá o caerá la acción tras sus resultados del Q2?

Nvidia publica el 26 de agosto sus resultados del Q2 fiscal con previsiones de ingresos de 92.060 millones de dólares y un beneficio casi duplicado, pero la acción ha caído tras sus cuatro últimas presentaciones a pesar de batir estimaciones. El mercado espera señales sobre la guía de octubre y su nueva plataforma Vera Rubin.
Nvidia (NVDA) se prepara para una cita que genera expectación máxima: el próximo 26 de agosto, al cierre del mercado, publicará los resultados de su segundo trimestre del año fiscal 2027. El consenso de Wall Street espera un beneficio ajustado por acción de 2,09 dólares, casi el doble que los 1,05 del año anterior, y unos ingresos de 92.060 millones de dólares, un 97% más que hace un año. No es una cifra cualquiera: se trata de la prueba más importante para el mercado de la inteligencia artificial, acostumbrado a que Nvidia sea la locomotora del sector.
El motor de ese crecimiento vuelve a ser el negocio de centros de datos, donde los analistas prevén unos 85.700 millones de dólares en el trimestre, un incremento superior al 100% interanual. Pero hay un dato que llama la atención: la acción ha caído después de sus cuatro últimas presentaciones de resultados, a pesar de haber superado todas las estimaciones. El mercado de opciones ya descuenta un movimiento del 6,17% en uno u otro sentido, una volatilidad que da buena muestra del nerviosismo ante la cita.
Por eso, los inversores no se fijarán solo en las cifras del trimestre. La atención estará puesta en las previsiones que la compañía dé para octubre, en los primeros despliegues de su nueva plataforma Vera Rubin y en la evolución del margen bruto. El analista de Benchmark, Cody Acree, ha elevado sus estimaciones para el trimestre hasta los 92.000 millones en ingresos y 2,10 dólares de beneficio por acción, pero advierte de que el batir o no las expectativas es secundario frente a estas otras señales. La presión competitiva de AMD y Broadcom en el negocio de chips para IA también está en el radar.
En la otra cara, los analistas de BMO Capital han iniciado cobertura sobre Nvidia con recomendación de compra y un precio objetivo de 340 dólares. Destacan que gran parte de la capacidad de la compañía ya está vendida para los próximos doce meses y que Vera Rubin, su futura plataforma, se perfila como un motor de crecimiento cuando acelere su producción a finales de año. En TipRanks, el valor cuenta con un consenso de compra fuerte: 26 analistas recomiendan comprar y el precio objetivo medio de 301,84 dólares otorga un potencial de subida de alrededor del 40%.
Las acciones de Nvidia acumulan una subida del 15,3% en lo que va de año, un rendimiento notable aunque menor que el de ejercicios anteriores. El mercado ha puesto un listón altísimo y cualquier indicio de enfriamiento en el gasto en IA de los grandes proveedores de la nube podría pasar factura. En definitiva, lo que moverá el precio no será tanto el resultado del trimestre como lo que la compañía diga sobre su futuro: los números ya están descontados, el mensaje no.
El análisis de Salseo
- Nvidia lleva cuatro trimestres batiendo estimaciones y la acción ha caído en todos. El mercado ya ha descontado los resultados; la reacción vendrá de la guía para octubre, los márgenes y el ritmo de Vera Rubin, no del simple superar las cifras.
- Vera Rubin es el auténtico catalizador: si llega a tiempo y con márgenes atractivos, allana el camino para mantener el crecimiento; cualquier retraso o problema de producción abriría la puerta a AMD y Broadcom en el negocio de IA.
- La afirmación de BMO de que la capacidad ya está vendida para los próximos 12 meses otorga una visibilidad enorme, pero también eleva el riesgo: si los grandes clientes de la nube enfrian su inversión en IA, el mercado temerá una caída de pedidos y ajustará el valor con dureza.
- El movimiento implícito del 6,17% en opciones es una señal clara de que la volatilidad será elevada. Para el inversor particular, la tentación de operar a corto es peligrosa; lo relevante es si la tesis de crecimiento a largo plazo se refuerza o se debilita con lo que diga Nvidia sobre demanda y competencia.