Nvidia se dispara más de un 7%: prevé un 70% de crecimiento y los analistas elevan sus objetivos

Las acciones de Nvidia suben con fuerza después de que la compañía presentara unas perspectivas de ingresos que apuntan a un 70% de crecimiento en el año fiscal 2028. La demanda supera a la oferta y los analistas elevan sus previsiones.
Las acciones de Nvidia subieron más de un 7% el jueves después de que el fabricante de chips presentara unas perspectivas de ingresos a largo plazo que tranquilizaron a los inversores. El temor a que el gasto en inteligencia artificial se esté enfriando quedó en segundo plano, al menos por ahora, y el valor se movió en torno a los 226 dólares, muy cerca de su máximo histórico de 236,54 dólares. La subida también rompe una dinámica que preocupaba en bolsa: en los cuatro trimestres anteriores, la acción había terminado cayendo al día siguiente de presentar resultados, incluso cuando cumplía o superaba las expectativas.
El detonante fue la previsión a un año vista. La directora financiera, Colette Kress, explicó el miércoles que la compañía espera que los ingresos crezcan un 70% en el año fiscal 2028, que va de febrero de 2027 a enero de 2028. Según el analista de Benchmark Cody Acree, eso implica unos ingresos de al menos 690.000 millones de dólares, frente a los 573.500 millones que manejaba el mercado. El consejero delegado, Jensen Huang, fue aún más lejos: la demanda real es «sustancialmente mayor» que lo previsto, pero los límites de suministro impiden fabricar y enviar tantos chips como se piden. Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., su principal socio de fabricación, sigue sin capacidad suficiente y los chips de memoria también escasean. Es la primera vez que Nvidia publica una previsión de ingresos con tanta antelación, algo que Huang justificó por la mayor visibilidad sobre su cadena de suministro.
Los analistas reaccionaron con subidas de valoraciones. Benchmark mantiene su recomendación de comprar y su precio objetivo de 335 dólares; UBS elevó el suyo de 280 a 300 dólares; y Raymond James fue el más agresivo, al pasarlo de 352 a 515 dólares. La idea que repiten es que Nvidia tiene «margen de ejecución»: como la demanda supera a la oferta, cada vez que la capacidad de producción mejore, la compañía podrá subir sus propias previsiones y batir las estimaciones del mercado. UBS calcula que las perspectivas para 2027 implican un beneficio por acción superior a 16 dólares, incluso con la presión que los mayores precios de la memoria ejercen sobre los márgenes. Raymond James, además, destacó los cambios arquitectónicos como los racks LPU-NVL y los sistemas con CPU Vera como futuros motores de crecimiento.
Quedan, eso sí, dudas de fondo. Los inversores siguen preguntándose si el enorme gasto en inteligencia artificial va a generar retornos suficientes. También pesan los acuerdos de financiación en los que Nvidia apoya a empresas que luego gastan ese dinero en chips de Nvidia, un esquema que lleva a preguntarse cuánta de esa demanda récord es orgánica y cuánta está siendo impulsada por la propia compañía. Huang intentó despejar el malestar subrayando que la demanda ya no depende de un solo gran laboratorio. «El año pasado por estas fechas, un solo laboratorio impulsaba el despliegue», dijo. «Hoy tenemos una edad de oro de nuevos laboratorios de IA, startups, ecosistema de modelos abiertos e IA física».
El análisis de Salseo
- Lo relevante no es solo la subida del 7%, sino que Nvidia haya dado por primera vez una previsión de ingresos a un año vista. Eso convierte la previsión en un ancla para el mercado: si la cifra de 690.000 millones se va superando en próximos trimestres, la tesis de que el gasto en IA tiene recorrido se refuerza.
- El límite está en la oferta, no en la demanda. Mientras TSMC y los proveedores de memoria no den abasto, Nvidia no podrá convertir toda esa demanda en ingresos; en cuanto la capacidad se afloje, la compañía tiene margen para sorprender al alza. El riesgo es justo el contrario: que la restricción dure más de lo previsto y las estimaciones tengan que recortarse.
- La lectura contraria está en los acuerdos de financiación con clientes. Si parte del gasto en IA se paga con el propio músculo financiero de Nvidia, la «demanda récord» puede ser menos orgánica de lo que parece; las declaraciones de Huang apuntando a que ya no hay un solo laboratorio son el intento de la compañía de cerrar esa brecha.
- Los objetivos de los analistas, de 300 a 515 dólares, son apuestas sobre cuánto puede crecer el beneficio si el suministro acompaña, no promesas. La clave a vigilar será el beneficio por acción de más de 16 dólares para 2027: si los márgenes aguantan la presión de la memoria, las valoraciones se sostienen; si no, el discurso alcista pierde fuelle.