Nvidia se dispara tras fichar por SpaceX y Tesla se aferra a los 300 dólares

Nvidia sube con fuerza después de que SpaceX anunciara que usará sus chips en exclusiva, mientras Tesla lucha por mantener el soporte de los 300 dólares en un mercado lleno de dudas.
La sesión bursátil del jueves arranca con movimientos encontrados entre los grandes valores tecnológicos. Por un lado, Nvidia se perfila como la gran protagonista gracias a un contrato de relumbrón: SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, ha decidido utilizar únicamente chips de Nvidia para sus proyectos. Este espaldarazo llega en un momento en el que la demanda de semiconductores para inteligencia artificial sigue disparada, y consolida a Nvidia como el proveedor de referencia en el sector.
La noticia ha sentado como un tiro en el mercado. Las acciones de Nvidia cotizan en torno a los 219,22 dólares, tras superar con holgura los 200 dólares y su media móvil de 50 días. El volumen de negociación ha repuntado y los inversores parecen dispuestos a comprar en cualquier recorte, lo que refleja un optimismo difícil de frenar. Este acuerdo con SpaceX no solo supone ingresos adicionales, sino que refuerza la imagen de Nvidia como socio tecnológico imprescindible para las empresas más innovadoras del planeta.
Mientras Nvidia celebra, Tesla se enfrenta a una realidad más incómoda. La compañía de vehículos eléctricos ronda los 321,55 dólares, lejos de los 350 y por debajo de sus medias móviles de 50 y 200 días. Aunque en días anteriores rebotó con ganas desde la zona de soporte de los 300 dólares, la presión vendedora vuelve a asomar. El nivel de los 300 dólares se ha convertido en una línea roja que los compradores intentan defender a toda costa, pero la batalla está lejos de estar ganada.
El contexto general tampoco ayuda a Tesla. La subida de los tipos de interés en Estados Unidos añade incertidumbre a un mercado ya de por sí revuelto. Los inversores se debaten entre aprovechar los precios más bajos para entrar o esperar a que el panorama se aclare. Esta lucha entre el miedo y la codicia genera un ruido constante que complica las decisiones de inversión a corto plazo.
En definitiva, la jornada deja dos caras muy distintas del sector tecnológico. Nvidia cabalga sobre una ola de buenas noticias que parece no tener fin, mientras Tesla se aferra a un soporte clave que podría marcar su rumbo en las próximas semanas. Los inversores harán bien en vigilar de cerca ambos valores, porque lo que ocurra con ellos puede dar pistas sobre el apetito por el riesgo en todo el mercado.
El análisis de Salseo
- El acuerdo con SpaceX no es un contrato cualquiera: valida la tecnología de Nvidia en un entorno tan exigente como el aeroespacial y abre la puerta a más contratos con otras empresas que busquen lo último en chips de IA. Es un sello de calidad que puede justificar primas de valoración más altas.
- Tesla se juega mucho en los 300 dólares. Si ese soporte cede, podría desatarse una ola de ventas técnicas que lleve la acción a buscar niveles inferiores. La clave estará en si los compradores institucionales aparecen con fuerza en esa zona o si el deterioro del sentimiento de mercado puede más.
- La subida de tipos de interés es un lastre para las tecnológicas en general, pero afecta más a las que tienen valoraciones basadas en expectativas de crecimiento lejano, como Tesla. Nvidia, en cambio, tiene a su favor unos resultados presentes y una demanda tangible que la hacen más resistente a este entorno.
- Más allá del ruido diario, el trasfondo es que el dinero sigue rotando dentro del sector tecnológico. Quienes buscan exposición a la IA se concentran en Nvidia, mientras que Tesla necesita recuperar la confianza con entregas, márgenes o novedades de producto que devuelvan el brillo a su historia de crecimiento.