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Nvidia y SpaceX suben: Musk duplicará los chips de IA en su centro Colossus 2

·PositivoImpacto medio

Musk anuncia que el supercomputador Colossus 2, ya propiedad de SpaceX tras comprar xAI, duplicará sus chips avanzados de Nvidia antes de fin de año. Las dos compañías arrancan la sesión en verde.

Las acciones de Nvidia (NVDA) y SpaceX (SPCX) han empezado la jornada del 25 de septiembre con subidas en el mercado previo a la apertura de Wall Street (el llamado 'premarket', donde se cruzan órdenes antes de que suene la campana). El motivo está en un mensaje publicado en X por Elon Musk: SpaceX planea aproximadamente duplicar el número de chips avanzados de Nvidia instalados en su centro de datos Colossus 2 antes de que termine el año. En el momento de escribir estas líneas, Nvidia subía un 0,50% y SpaceX un 0,70%, movimientos modestos pero suficientes para destacar en una sesión sin grandes sobresaltos.

Los números concretos que dio Musk son la parte jugosa. El centro de Memphis (Tennessee) cuenta ahora mismo con 110.000 chips GB200 y 440.000 GB300, dos de las familias más recientes de Nvidia para entrenar y ejecutar inteligencia artificial. Otros 220.000 GB300 deberían estar operativos la próxima semana, a los que se sumarían otros 220.000 en noviembre y, si todo sale bien, 220.000 más a finales de diciembre: "si tenemos suerte", escribió el empresario. La filial espacial ya había anticipado que quiere llegar a 1 millón de unidades de procesamiento gráfico (GPU) en esas instalaciones a lo largo de 2026.

Para ponerlo en contexto, Musk también detalló que el primer Colossus, el anterior, acumula 150.000 chips H100, 50.000 H200 y 30.000 GB200. El inversor en Tesla y creador de contenido Sawyer Merritt calculó que los chips repartidos entre las dos instalaciones valdrían más de 100.000 millones de dólares y equivaldrían a más de dos gigavatios de capacidad de cómputo. Estos sistemas pasaron a formar parte de SpaceX después de que la compañía adquiriera xAI a lo largo de este año, lo que ha convertido a la firma espacial en algo más que una empresa de cohetes: ahora también gestiona una pujante infraestructura de inteligencia artificial.

¿Por qué importa para Nvidia? Porque cada ampliación de Colossus implica más pedidos de sus chips más caros y con mayores márgenes, los de la gama GB. Si esos chips adicionales salen de sus fábricas, el movimiento da soporte a su negocio de centros de datos, que es hoy el gran motor de crecimiento de la compañía. La noticia, en el fondo, no es un contrato nuevo, sino una confirmación de que el gasto en infraestructura de IA sigue a un ritmo altísimo y de que la nueva generación GB300 está siendo absorbida por los clientes a buen ritmo.

Y para SpaceX, el interés es distinto: la compañía se queda con un negocio creciente de infraestructura de IA que puede alimentar tanto sus propias necesidades como su plan de vender capacidad de cómputo a clientes externos, es decir, alquilar su supercomputador a terceros. Eso la coloca en una posición poco habitual: competir en el espacio y, a la vez, en el mercado de la nube y el cálculo para inteligencia artificial, un terreno donde los rivales son gigantes con presupuestos igual de abultados.

El análisis de Salseo

  • No es una noticia de pedidos nuevos, sino de calendario: Musk está publicando una hoja de ruta de entregas (220.000 chips en noviembre, otros tantos en diciembre) que funciona como señal de que Nvidia está colocando su gama GB300 sin frenazos. Eso da visibilidad a las ventas de centros de datos de los próximos trimestres.
  • La letra pequeña es de quién es el esfuerzo: al integrar xAI dentro de SpaceX, la empresa espacial asume un negocio intensivo en capital y con gastos gigantescos. Comprar y mantener chips valorados en más de 100.000 millones de dólares exige financiación enorme, así que conviene vigilar de dónde sale ese dinero y si llega vía deuda, ampliaciones o ingresos propios.
  • La verdadera limitación de esta carrera no son los chips, sino la energía y la ubicación: hablamos de más de dos gigavatios de cómputo concentrados en instalaciones como la de Memphis. Quien consiga suelo, electricidad y permisos a buen precio marcará el ritmo, y ahí SpaceX compite con hiperescaladores con mucha más experiencia en gestionar data centers.
  • Ojo con la lectura contraria: el mercado apenas movió ficha (subidas por debajo del 1%) porque un mensaje en X no equivale a un pedido en firme, y el objetivo de 1 millón de GPU para finales de 2026 es una meta, no un hecho. Además, la creciente dependencia de Nvidia de un puñado de clientes muy concentrados —el ecosistema de Musk entre ellos— es una debilidad si alguno frena su gasto.

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Fuente: TipRanks