Nvidia sube un 4,5% tras sus resultados: el mercado mira a 2028 y a Vera Rubin

Nvidia supera previsiones en su segundo trimestre fiscal, pero lo que dispara la acción tras el cierre es la nueva orientación a 2028 y el impulso de su plataforma Vera Rubin.
Nvidia (NVDA) ha vuelto a demostrar que, en su caso, el titular no lo es todo. Tras publicar el miércoles los resultados de su segundo trimestre fiscal, la acción cedía terreno a pesar de batir las previsiones, y solo remontó cuando empezó la conferencia con los inversores. En las operaciones posteriores al cierre, el valor subía alrededor de un 4,5%. Lo que cambió el ánimo no fueron las cifras del trimestre, sino lo que la dirección contó sobre los próximos años.
La directora financiera, Colette Kress, elevó el listón a largo plazo: la compañía espera que sus ingresos del año fiscal 2028 crezcan alrededor de un 70% interanual, muy por encima del 45% que manejaba Wall Street. Kress insistió en que la demanda sigue siendo amplia tanto entre los proveedores de nube como entre los principales laboratorios de IA, y que la oferta todavía no da abasto para atender todos los pedidos. Además, la plataforma Vera Rubin, sucesora de Grace Blackwell, ya está entrando en producción completa y funciona en los centros de socios como CoreWeave, Google Cloud, Microsoft Azure, Oracle Cloud Infrastructure y Nebius. Eso le da a Nvidia un nuevo motor de crecimiento justo cuando los clientes necesitan más capacidad para entrenar, razonar, hacer inferencia y trabajar con agentes de IA.
Los números del trimestre tampoco daban pie a muchas quejas. El beneficio ajustado fue de 2,22 dólares por acción, frente a los 2,09 dólares que esperaba el mercado. Los ingresos saltaron un 106% interanual, hasta 96.220 millones de dólares, superando los 92.380 millones previstos. Las ventas de centros de datos alcanzaron los 89.000 millones de dólares, un 117% más que el año anterior, y la generación de caja libre se situó en 21.340 millones. El margen bruto ajustado cerró en el 75%, un nivel altísimo para cualquier empresa.
De cara al trimestre en curso, Nvidia prevé ingresos de unos 108.000 millones de dólares, más o menos un 2%, frente a los 104.860 millones que esperaban los analistas. La compañía avisa de que esa estimación no incluye ingresos por computación de centros de datos en China, un mercado que, por tanto, queda fuera de sus previsiones. El margen bruto ajustado esperado es del 74%, con un margen de 50 puntos básicos, ligeramente por debajo del 75% del último trimestre.
A juzgar por las valoraciones que recoge TipRanks, Wall Street sigue muy optimista. Los 29 analistas que han cubierto Nvidia en los últimos tres meses recomiendan comprar, lo que se traduce en un consenso de compra fuerte, y el precio objetivo medio se sitúa en 304,67 dólares por acción, lo que implicaría un recorrido al alza de aproximadamente el 45% desde el cierre del miércoles. Nada garantiza que se cumpla, pero da una idea de las expectativas que maneja el mercado.
El análisis de Salseo
- Lo que ha movido a la acción no es el trimestre, sino la señal a medio plazo: al apuntar a un crecimiento del 70% para el año fiscal 2028, frente al 45% estimado, Nvidia está diciendo que la demanda de IA no se agota con Blackwell. Esa es la gran apuesta de la empresa y del mercado.
- El cuello de botella es la oferta, no la demanda. Nvidia repite que no puede fabricar tan rápido como piden los clientes, y eso sostiene sus márgenes; el guidance de margen bruto del 74%, solo un punto porcentual menos que el 75% actual, seguirá siendo una métrica clave a vigilar por si la competencia o el fin de la escasez aprietan.
- Vera Rubin en producción es la noticia operativa más importante: Nvidia ya tiene el relevo generacional de Grace Blackwell en marcha en varias nubes grandes. Si ese ciclo se adopta tan rápido como el anterior, el crecimiento podría alargarse más de lo que descuenta el consenso.
- La lectura contraria está en China: la propia empresa deja fuera de su guía cualquier ingreso de cómputo para centros de datos en el país. El optimismo de los 29 analistas y el precio objetivo medio de 304,67 dólares asumen que el gasto en IA de los grandes operadores seguirá fuerte; si China pesa más de lo esperado, el margen de error se reduce.