Nvidia sube con fuerza tras guiar un crecimiento del 70% para 2028

Nvidia sorprende al mercado con una previsión de ingresos del 70% para el año fiscal 2028, muy por encima del 45% esperado, y sus acciones suben un 7% antes de la apertura.
Después de cuatro trimestres consecutivos en los que Nvidia presentaba resultados sólidos y el mercado respondía con escepticismo, esta vez la reacción ha sido bien distinta. Las acciones de la compañía subieron alrededor de un 7% en el mercado previo a la apertura del jueves, después de que el fabricante de chips no solo volviera a batir expectativas, sino que ofreciera una previsión de crecimiento inusualmente ambiciosa para los próximos dos años.
La gran sorpresa fue la guía de ingresos para el año fiscal 2028, que va de febrero de 2027 a enero de 2028: Nvidia espera crecer un 70%, muy por encima del 45% que anticipaban los analistas encuestados por FactSet. El CEO Jensen Huang explicó que la demanda real supera a la oferta, por lo que esa previsión está limitada por la capacidad de suministro, no por falta de pedidos. "Incluso aunque nuestra demanda es mucho mayor que el 70%, nuestro suministro nos permite entregar con confianza el 70%", dijo Huang. Es la primera vez que la compañía ofrece una guía a tan largo plazo, algo que ha sorprendido al mercado.
Los resultados del trimestre también fueron contundentes. Los ingresos totales alcanzaron los 96.200 millones de dólares, un 106% más que el año anterior, superando las expectativas. El segmento de centros de datos, el corazón del negocio, facturó 89.000 millones, un 117% más, y ya representa el 92% de las ventas totales. Pero Nvidia también quiso mostrar que su base de clientes se está ampliando: los clientes de AI Clouds, industriales y empresariales (ACIE) generaron 40.300 millones, un 138% más, lo que sugiere que el crecimiento no depende solo de los grandes hiperescaladores.
El principal freno no es la demanda, sino la capacidad de fabricación y los componentes, especialmente la memoria. Huang reconoció que toda la cadena de suministro está al límite. Para asegurarse el suministro, Nvidia ha elevado sus compromisos con proveedores, infraestructura y ecosistema de socios de 119.000 millones a 279.000 millones de dólares, con gran parte destinada a la compra de memoria. A pesar de la presión, el margen bruto se mantiene muy alto, en el 75%, aunque se espera que vaya reduciéndose gradualmente.
El mercado ha respondido con entusiasmo: al menos diez firmas de análisis han elevado sus precios objetivo tras los resultados. La combinación de una guía a largo plazo, una demanda que supera a la oferta y una diversificación creciente ha convencido a los inversores de que el ciclo de gasto en inteligencia artificial sigue teniendo recorrido. El reto ahora es si Nvidia puede cumplir esa ambiciosa previsión del 70% y si los cuellos de botella en memoria no se convierten en un obstáculo insalvable.
El análisis de Salseo
- La guía del 70% para 2028 no es una cifra al azar: es una declaración de que el ciclo de IA está lejos de agotarse. Al ser una previsión limitada por la oferta, si Nvidia logra resolver los cuellos de botella de memoria, el crecimiento podría ser incluso mayor, lo que deja margen para sorpresas al alza.
- Que Nvidia se atreva a dar visibilidad a dos años vista es un cambio de juego. Históricamente, la compañía no daba guías tan lejanas, y esta decisión transmite una confianza enorme en su cartera de pedidos. Eso puede revalorizar no solo a Nvidia, sino a todo el sector de semiconductores, porque implica que el gasto en IA se está extendiendo, no estabilizándose.
- La diversificación hacia clientes ACIE (AI Clouds, industriales y empresariales) es clave porque reduce la dependencia de los hiperescaladores, que cada vez más diseñan sus propios chips. Si Nvidia consigue mantener ese crecimiento fuera de los gigantes de la nube, su posición competitiva se fortalece a largo plazo.
- El riesgo principal es la memoria: los compromisos de suministro se han disparado a 279.000 millones, pero si los fabricantes de memoria no pueden entregar a tiempo, la previsión del 70% podría quedarse corta. Además, un frenazo en el gasto en IA por parte de los hiperescaladores arrastraría a todo el sector, incluso si Nvidia cumple sus objetivos a corto plazo.