Nvidia vuelve a rugir: +9% y señales de que su crecimiento aún puede sorprender

Las acciones de Nvidia suben con fuerza tras unos resultados que calman los miedos sobre la financiación de sus clientes. Los analistas destacan el empuje de Vera Rubin y creen que la guía de crecimiento del 70% se queda corta.
Nvidia ha vuelto a dar una lección de músculo. Sus acciones subieron cerca de un 9% este jueves y se quedaron a las puertas de los máximos históricos de mayo, después de presentar unos resultados trimestrales que, según los analistas de Wall Street, despejan algunas de las dudas que planeaban sobre la compañía antes de la cita. El fuerte repunte confirma que el mercado vuelve a subirse al carro del fabricante de chips, aunque no todo son luces: algunos riesgos siguen ahí.
Una de las mayores preocupaciones de las últimas semanas era el uso de acuerdos de financiación complejos para apoyar a los clientes de Nvidia. Los analistas de Bank of America aseguran que la dirección ofreció una visión convincente de cómo estas inversiones estratégicas aseguran su dominio en la construcción de infraestructura de IA, dando más detalles sobre sus compromisos y desembolsos previstos. Además, el nuevo modelo de reparto de ingresos permite a Nvidia 'cobrar dos veces' con ingresos de hardware y alquiler, según Jefferies, y apuntan que los compromisos de suministro y capacidad alcanzarán su pico este año.
Ojo a la concentración de clientes: un único cliente directo supuso el 16% de los ingresos en el segundo trimestre, y en el primer semestre tres clientes coparon casi la mitad de las ventas. Aunque la base se ha ampliado, Nvidia gana cada vez más exposición a los 'neoclouds', proveedores de nube más pequeños y quizá menos estables financieramente que los grandes hiperescaladores. Como avisan desde Jefferies, si las cuentas del alquiler de GPUs se rompen, 'podría ser feo' y aumentar el riesgo sistémico.
En el lado positivo, Morgan Stanley cree que su próxima línea de productos, Vera Rubin, 'cambiará la narrativa de la cuota de mercado'. La directora financiera, Colette Kress, confirmó que ya tienen pedidos de 'todos los grandes hiperescaladores' y que las ventas de esta plataforma supondrán un quinto de los ingresos de data center del trimestre actual. Con una tasa de ejecución de 80.000 millones en octubre, el negocio sería casi comparable al de la IA de Broadcom. Y ojo al crecimiento: Jefferies considera que la previsión del 70% para el próximo año fiscal es conservadora, con demanda sin restricciones que podría acercarse al 100%, lo que abre camino a 1 billón de dólares de ingresos en el año fiscal 2029. La compañía trabaja con sus proveedores para ampliar capacidad.
El análisis de Salseo
- El alivio sobre la financiación esconde una jugada de doble filo: al vincular hardware y alquiler, Nvidia ata a sus clientes, pero si el mercado de alquiler de GPUs se deteriora, parte de sus ingresos futuros dependen de que los neoclouds sigan pagando. El riesgo es que el endeudamiento de estos actores se convierta en un contagio.
- La concentración de clientes sigue siendo un riesgo clave: un 16% de los ingresos depende de un único cliente y tres clientes copan casi la mitad. La exposición a neoclouds menos estables añade un factor sistémico difícil de modelar, lo que explica parte del escepticismo previo a los resultados.
- Vera Rubin apunta a que la ventaja competitiva de Nvidia no se agota con Blackwell. Morgan Stanley cree que las asignaciones de esta próxima generación serán decisivas para los resultados en IA de los próximos meses, lo que cuestiona a los que vaticinan que los chips a medida de competidores como Broadcom erosionarán su dominio.
- Jefferies ve el 70% como el suelo, no como el techo, lo que sugiere que el mercado podría estar infravalorando la curva de ingresos. La clave estará en la capacidad de suministro, sobre todo de memoria HBM: si se desbloquea, el crecimiento real podría superar todas las previsiones actuales.