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Nvidia ya no solo vende picos y palas: ahora también es el banco de la fiebre del oro de la IA

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Nvidia ya no solo vende picos y palas: ahora también es el banco de la fiebre del oro de la IA

Un gurú de los negocios compara a Nvidia con una pieza clave en la fiebre del oro de la IA: vende chips, invierte en startups y ahora financia la infraestructura. Pero algunos expertos advierten de los riesgos de tanta concentración.

Nvidia se ha convertido en el corazón palpitante del boom de la inteligencia artificial, y no solo por sus chips. Según Rob Lalka, profesor de negocios en la Universidad de Tulane y autor de 'The Venture Alchemists', la compañía está jugando en todas las posiciones del tablero. "Si la IA es una fiebre del oro moderna, Nvidia no solo vende los picos; también es accionista de las minas y ahora se está convirtiendo en el banco que presta a todos los buscadores", explicó a Business Insider.

El profesor destaca la evolución meteórica de Nvidia en las últimas dos décadas: de fabricar tarjetas gráficas para videojuegos a convertirse en la empresa más valiosa del mundo y el eje del auge de la IA. Según Lalka, Nvidia ha invertido o comprometido decenas de miles de millones de dólares en OpenAI, Anthropic y xAI, y tiene participaciones en decenas de startups de IA que compran su hardware. Además, posee acciones en especialistas en centros de datos que necesitan sus procesadores, como CoreWeave y Nebius.

El último movimiento de Nvidia que resalta Lalka es su acuerdo de financiación con algunos de los nombres más importantes de Wall Street, incluidos Apollo y KKR, para recaudar 500.000 millones de dólares destinados a infraestructura de IA construida alrededor de sus chips. Esta red de acuerdos ha hecho que Nvidia sea imprescindible en el ecosistema de la IA: vende los semiconductores que impulsan la tecnología, invierte en las empresas que los compran y ahora también las financia.

Sin embargo, no todos ven esta posición dominante con buenos ojos. Mark Cuban, el multimillonario tecnológico de 'Shark Tank', publicó recientemente en X que Nvidia está desempeñando un papel similar al del mercado de OPI durante la burbuja de las puntocom, ya que está "financiando a todo el mundo". "Un avance en otro proveedor de chips, o un paso en falso, y todo podría desmoronarse", añadió Cuban. "Es realmente aterrador". Michael Burry, el inversor de 'The Big Short' que predijo la crisis de las hipotecas subprime, ha utilizado la misma analogía que Lalka: comparó a Nvidia con Cisco durante la burbuja puntocom, "en el centro de todo, con los picos y palas para todos y la visión expansiva que lo acompaña". Burry también ha dicho que Nvidia está "extralimitándose" al impulsar el gasto circular a "proporciones bíblicas".

El propio CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha reconocido la dependencia que el auge de la IA y la economía global tienen del éxito de su empresa. En noviembre, al describir los memes en línea sobre el tema, dijo: "Básicamente estamos manteniendo unido al planeta, y no es falso". Por ahora, Nvidia ha cumplido en gran medida con las altísimas expectativas: en el trimestre finalizado el 26 de abril, sus ingresos crecieron un 85% interanual hasta unos 82.000 millones de dólares, y el beneficio neto se disparó un 211% hasta los 58.000 millones.

El análisis de Salseo

  • La analogía de Lalka capta un cambio real: Nvidia ya no es solo un proveedor de componentes, sino un actor financiero que apuntala a sus propios clientes. Esto crea un ecosistema cerrado donde el éxito de Nvidia depende del éxito de las empresas a las que financia, y viceversa.
  • El riesgo de concentración es el elefante en la habitación. Si aparece un competidor serio en chips de IA o si el gasto en infraestructura se enfría, Nvidia no solo perdería ventas, sino que sus inversiones y préstamos a startups y centros de datos también se verían afectados, amplificando el golpe.
  • La comparación con Cisco en la burbuja puntocom es una advertencia histórica, pero no una sentencia. Cisco también estaba en el centro de todo y sobrevivió, aunque su acción tardó años en recuperarse. La clave será si Nvidia puede mantener su ventaja tecnológica y si la demanda de IA se traduce en beneficios reales para sus clientes.
  • Vigilar de cerca los acuerdos de financiación de Nvidia con Apollo y KKR. Si estos vehículos de 500.000 millones de dólares se materializan, podrían sostener la demanda de chips a corto plazo, pero también aumentar el apalancamiento del ecosistema. Cualquier señal de impago o retraso sería una bandera roja.

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