Ofcom investiga a Meta por los controles de seguridad de Instagram Instants

El regulador británico examina si Meta lanzó su función de fotos que desaparecen sin evaluar antes los riesgos que exige la ley de seguridad digital. La compañía defiende que sí hizo ese análisis y que cooperará.
Meta vuelve a estar en el punto de mira de las autoridades británicas. El regulador de comunicaciones del Reino Unido, Ofcom, ha abierto una investigación para determinar si la compañía de Mark Zuckerberg incumplió la ley de seguridad digital (Online Safety Act, OSA) al lanzar Instants, una nueva función de Instagram con la que se pueden enviar imágenes que desaparecen una vez vistas, al estilo de Snapchat. El organismo quiere saber si Meta evaluó correctamente los riesgos de que ese producto pudiera mostrar contenido ilegal o ser accesible para menores de edad.
La clave está en un requisito que la normativa británica impone a las redes sociales: antes de hacer cambios importantes en el diseño o el funcionamiento de su servicio, las plataformas deben realizar una evaluación de riesgos. Según Ofcom, ese paso previo es obligatorio y su incumplimiento puede acarrear desde un simple aviso formal hasta una multa de hasta el 10% de la facturación global de la empresa. "No lanzarías un coche nuevo sin probarlo bien, y con los servicios online pasa lo mismo", ha resumido George Lusty, director de ejecución del regulador, que ha añadido que la seguridad debe estar integrada desde el diseño y no añadida a posteriori.
Meta sostiene que actuó correctamente. La compañía afirma que realizó un análisis de riesgos de Instants y que habló con Ofcom en varias ocasiones antes de estrenar la función, e insiste en que incorpora protecciones como el bloqueo del reenvío de esas imágenes y todos los salvaguardas de la configuración de cuentas para adolescentes, el modo que se aplica por defecto a los menores de 18 años en Instagram, Facebook y Messenger. Un portavoz de la empresa ha asegurado que colaborará con el regulador durante la investigación.
El caso llega en un momento de tensión máxima entre Meta y Ofcom. La Fundación Molly Rose, creada por la familia de Molly Russell, una adolescente que se quitó la vida tras ver contenido dañino en Instagram, ha subido el tono recordando que es fundamental que la empresa "rinda cuentas por sus fallos" bajo la ley de seguridad digital. Y no es el único frente abierto: Ofcom ya investiga si Meta incumplió la norma al no responder adecuadamente a una petición de información relacionada con WhatsApp. Además, la compañía ha llevado al regulador a los tribunales por cómo le cobra las tasas con las que financia su actividad, por la decisión de incluirla en una nueva categoría que le impone obligaciones extra y, junto a TikTok y la X de Elon Musk, por la cantidad de datos que Ofcom le exige entregar.
El análisis de Salseo
- Aquí lo que se juzga no es el contenido de Instants, sino el proceso: la ley británica obliga a hacer una evaluación de riesgos antes de lanzar cambios importantes. Si Ofcom gana, quedará fijado el criterio de que 'lanzar primero y arreglar después' ya no cuela en Reino Unido, y eso afectaría a cualquier producto nuevo de Meta, no solo a esta función.
- Instants es un clon directo de Snapchat: fotos y mensajes que se esfuman. Meta copia funciones de rivales para retener la atención de los más jóvenes, que son su cantera de usuarios y su motor publicitario. El problema es que ese mismo público es el más protegido por la regulación, así que cada lanzamiento pensado para engancharlos es también el que más papeletas tiene de acabar en un expediente.
- La multa máxima teórica (hasta el 10% de la facturación mundial) asusta por el titular, pero el riesgo de verdad es otro: que el regulador obligue a rediseñar el producto, retrasar lanzamientos o imponer controles de edad más estrictos. Eso es tiempo, dinero y ventaja perdida frente a competidores que no tienen que pasar por ese aro.
- Meta no está negociando, está peleando: cuestiona en los tribunales las tasas de Ofcom, su nueva categoría de plataforma y hasta cuánta información debe entregar. La señal a vigilar es si esta investigación se queda en un aviso o escala a sanción formal, porque un castigo ejemplar en Reino Unido suele convertirse en guion para reguladores de otros países.