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Ojo a septiembre: Jay Woods teme un 'efecto dominó' en la tecnología

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Ojo a septiembre: Jay Woods teme un 'efecto dominó' en la tecnología

El estratega Jay Woods avisa de que la debilidad estacional de septiembre, combinada con el fuerte rally tecnológico, puede provocar un retroceso en Bolsa. Microsoft y Palantir, entre los valores que siguen subiendo sin pausa.

Septiembre no llega con buenos augurios para todos. Jay Woods, estratega de mercado, ha vuelto a poner el foco en un clásico de la renta variable: la debilidad estacional que históricamente acompaña al noveno mes del año. Y esta vez el aviso llega con un extra de tensión, porque el sector tecnológico llega muy subido y eso, dice, son las piezas de dominó perfectas para una reacción en cadena.

La teoría de Woods es sencilla y contundente: cuando un grupo de acciones sube tanto y tan rápido, como ha pasado con Microsoft, Palantir y otras grandes de tecnología, la probabilidad de una pausa o de un recorte aumenta. En el argot bursátil, muchos de estos valores están 'gapping and going', es decir, abren con un hueco al alza y siguen avanzando. Ese patrón de fuerza es impresionante, pero también es una invitación a que algunos inversores decidan recoger beneficios.

Hay que poner las cosas en contexto. Un 'retroceso' es un término que asusta, pero no significa que se acabe el mundo; es una pausa dentro de una tendencia. Lo que advierte Woods es que la volatilidad puede intensificarse en septiembre, un mes que históricamente se ha comportado peor que el resto, y que si las tecnológicas se resfrían, el daño puede extenderse al conjunto del mercado.

La pregunta que lanza el estratega es hasta qué punto esa debilidad va a aparecer o si, por el contrario, la tecnología tiene músculo para aguantar. La respuesta importa porque estos sectores son los que más pesan en los índices: si cae la tecnología, el resto del mercado lo nota. Por eso su apuesta es que hay que estar preparados para una posible corrección más que para una subida imparable.

Para el inversor particular, lo más útil es sacar dos conclusiones: no hay que entrar en pánico, pero sí conviene revisar la tolerancia al riesgo y tener un plan si llegan las caídas. Las correcciones son parte del juego, y el momento para decidir si comprar o vender no debe ser cuando todo el mundo está gritando.

El análisis de Salseo

  • Septiembre no es un mes maldito por casualidad: hay menos liquidez, los fondos reequilibran carteras y los gestores aseguran rentabilidad antes de cerrar el año. Esos factores reales convierten un simple aviso de un estratega en una posible profecía autocumplida.
  • El 'gapping and going' que menciona Jay Woods es una señal de fortaleza, pero también de exceso de confianza. Cuando las acciones abren con huecos al alza, los nuevos compradores pagan más caro, y esa dinámica funciona hasta que cualquier noticia negativa hace que el hueco se cierre en sentido contrario.
  • La verdadera preocupación es el efecto dominó: las tecnológicas sustentan a los índices, así que una corrección aquí no sería un problema aislado. Lo que hay que vigilar no es solo Microsoft o Palantir, sino si el resto de sectores acompañan; si no lo hacen, el riesgo de un retroceso mayor aumenta.
  • La lectura contraria: si todo el mundo espera un septiembre débil, es posible que las caídas sean menores o no lleguen, porque la estacionalidad falla muchos años. Lo prudente no es predecir el día exacto, sino no llevarse una sorpresa cuando la Bolsa dé un paso atrás.

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