OpenAI asegura que su chip Jalapeño supera a Nvidia en potencia y velocidad

OpenAI presenta Jalapeño, un chip de inferencia desarrollado con Broadcom que, según sus pruebas, rinde más y responde más rápido que los sistemas GB200 y GB300 de Nvidia.
OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, ha presentado Jalapeño, un chip de IA desarrollado junto a Broadcom (AVGO) con el que asegura haber superado a los procesadores de Nvidia (NVDA), el principal fabricante de chips de IA del mercado. El nombre tiene guasa, pero el anuncio es de los que se toman en serio: según la compañía, en pruebas centradas en inferencia —la fase en la que un modelo ya entrenado responde a las peticiones— Jalapeño hizo más trabajo de IA y devolvió las respuestas más rápido que los sistemas de Nvidia. El movimiento forma parte de la estrategia de OpenAI para depender menos de un único proveedor y construir más infraestructura propia.
En concreto, OpenAI probó Jalapeño con su propio modelo GPT-OSS 120B y con modelos chinos como DeepSeek R1 y Kimi K2.5 1T, de Moonshot AI. Comparó los resultados con las mejores marcas registradas en el benchmark InferenceX, que hasta ahora pertenecían a los sistemas GB200 y GB300 de Nvidia. Según OpenAI, Jalapeño ofreció entre 1,5 y 1,9 veces más trabajo de IA por vatio y tiempos de respuesta de extremo a extremo entre 1,7 y 3,6 veces menores. Dicho en cristiano: puede procesar más peticiones con la misma electricidad y, además, contestar antes.
Richard Ho, responsable de chips de OpenAI, explicó que esto puede traducirse en menos costes para algunas cargas de trabajo sin sacrificar la velocidad de respuesta en otras. El chip funciona a unos 700 vatios, un detalle que también ayudaría a reducir la factura eléctrica de los centros de datos. OpenAI lanzó Jalapeño el 24 de junio de 2026 y planea empezar a usarlo con algunos de sus modelos a finales de este año. Para finales de 2026 espera desplegarlo en volúmenes pequeños y aumentar la producción en 2027. Mientras tanto, ya trabaja en una segunda generación, cuyo diseño final espera completar en los próximos meses, y ha comenzado a planear una tercera.
Ahora bien, no todo es coser y cantar. Jalapeño no se enfrentó a los nuevos chips Vera Rubin de Nvidia, que aún no han entrado en la comparativa, y está pensado para inferencia, no para entrenar modelos, un terreno donde Nvidia sigue mandando. Además, OpenAI asegura que seguirá necesitando un gran suministro de chips de Nvidia junto a su tecnología propia. O sea, más que una declaración de guerra, esto es una advertencia: OpenAI quiere tener alternativas y Broadcom gana enteros como socio tecnológico en la carrera de la IA.
El análisis de Salseo
- La clave no es que OpenAI diga que gana, sino dónde dice ganar: en la inferencia, la fase en la que los modelos responden y donde más se gasta dinero en producción. Si Jalapeño cumple lo prometido, OpenAI puede recortar costes por consulta y reducir su dependencia de Nvidia en ese tramo concreto.
- Para Broadcom, este chip es un escaparate de su estrategia de chips personalizados. No compite con Nvidia vendiendo el mismo tipo de procesador, sino diseñando soluciones a medida para grandes clientes; si OpenAI escala Jalapeño, Broadcom se consolida como alternativa real en infraestructura de IA.
- El titular vende una victoria, pero la letra pequeña matiza: no hay comparación con Vera Rubin, la próxima generación de Nvidia, y el chip no sirve para entrenar modelos. La lectura razonable no es que Nvidia haya perdido el trono, sino que su cuota en inferencia puede erosionarse si los chips a medida funcionan en producción.
- La señal a vigilar es 2027: si OpenAI aumenta la producción de Jalapeño y su segunda generación llega a tiempo, el mercado tendrá que empezar a descontar un Nvidia menos imprescindible en inferencia. Si los plazos se retrasan, esto se queda en una promesa de laboratorio.