OpenAI corta el grifo a Cursor, de SpaceX, y Musk responde: me importa un bledo

OpenAI retirará sus modelos de IA a Cursor, la plataforma de programación que SpaceX acaba de comprar, alegando que no confía en las empresas de Musk. Cursor asegura que negocia para resolverlo y Musk lo quita hierro.
OpenAI, la compañía creadora de ChatGPT, planea dejar de suministrar sus modelos de inteligencia artificial a Cursor, la plataforma de programación asistida por IA que SpaceX (SPCX) compró recientemente al hacerse con Anysphere. Cursor se quedaría así sin acceso directo a esos modelos. OpenAI, la firma de Sam Altman, dice que tomó la decisión porque no podía confiar en que SpaceX respetara sus condiciones de uso.
El 28 de agosto OpenAI notificó a SpaceX su intención de retirarse y propuso el 12 de noviembre de 2026 como fecha límite para que Cursor pierda el acceso directo a sus modelos. OpenAI asegura que le preocupa que SpaceX no cumpla sus condiciones de uso y cita incumplimientos pasados de compañías controladas por Musk. En concreto menciona a X, la red social antes conocida como Twitter, que según OpenAI vulneró el contrato tras la compra por parte de Musk. Ese historial, dice la compañía, dificulta confiar en que SpaceX vaya a respetar lo pactado.
OpenAI sostiene que está ofreciendo el máximo preaviso permitido para que los desarrolladores tengan tiempo de adaptarse. El contrato incluye además una ventana de cancelación limitada después de un cambio de propiedad, una cláusula que ha cobrado relevancia tras la compra de Anysphere, la empresa detrás de Cursor, en una operación de acciones valorada en unos 60.000 millones de dólares.
Musk restó importancia a la decisión con un mensaje en X: «Me importa un bledo». Aprovechó además para acusar a Sam Altman y al presidente de OpenAI, Greg Brockman, de no ser de fiar y repitió su versión de que se hicieron con el control de lo que originalmente era una organización sin ánimo de lucro. Michael Truell, cofundador de Cursor y ahora ejecutivo de SpaceX, dijo que ambos equipos están conversando para resolver el asunto y precisó que los modelos de OpenAI apenas representan un 5% del tráfico de usuarios de Cursor. El enfrentamiento viene de lejos: este año Musk demandó a OpenAI y a Altman por su giro hacia una estructura con ánimo de lucro, y un jurado federal acabó rechazando la demanda por presentarla demasiado tarde.
En términos de mercado, TipRanks recoge un consenso de compra moderada sobre las acciones de SpaceX (SPCX) por parte de 33 analistas de Wall Street: 24 recomiendan comprar, 6 mantener y 3 vender. El precio objetivo medio se sitúa en 228,59 dólares, lo que implicaría un repunte cercano al 61,55% sobre el nivel actual.
El análisis de Salseo
- El impacto financiero directo parece limitado: los modelos de OpenAI apenas generan el 5% del tráfico de Cursor, así que el titular suena peor que el golpe real. El verdadero efecto es estratégico y obligará a Cursor a acelerar su dependencia de otros proveedores de IA si no hay acuerdo.
- La fecha elegida no es casualidad: el 12 de noviembre de 2026 supone el máximo preaviso que permite el contrato y deja casi dos años para migrar. Además, OpenAI se apoya en una cláusula de cancelación por cambio de propiedad, activada tras la compra de Anysphere por SpaceX, y eso convierte la decisión en un movimiento contractual, no en un capricho personal.
- Musk dice que le importa un bledo, pero su propio equipo en Cursor está negociando con OpenAI. Esa doble vía refleja el pulso legal y personal entre Altman y Musk: por un lado el espectáculo público, por otro la posibilidad real de un acuerdo que evite el corte total.
- Para el inversor en SpaceX, el riesgo de esta noticia no es el contrato con OpenAI, sino el ruido recurrente que generan las disputas de su máximo dirigente. Ese tipo de conflictos puede crear volatilidad a corto plazo, aunque los fundamentos del negocio no cambien; el consenso de TipRanks sigue siendo de compra moderada, con precio objetivo medio de 228,59 dólares.