OpenAI tantea ceder un 5% a EE.UU. y Alphabet pincha en Europa: el Salseo del mediodía

OpenAI negocia dar una participación al gobierno estadounidense, mientras Alphabet recibe un varapalo judicial en la UE. Te contamos qué significan estos movimientos y cómo afectan a los inversores.
La sesión bursátil de este mediodía viene movidita. Los principales índices americanos cotizan mixtos: el Dow Jones sube y marca un nuevo récord, pero el Nasdaq retrocede por la presión sobre las tecnológicas y los semiconductores. Parece que los inversores están recogiendo beneficios tras la buena racha del sector chip. Mientras, el dato de empleo de junio en Estados Unidos ha sido más flojo de lo esperado: solo se crearon 57.000 puestos de trabajo, muy por debajo de los 110.000 que anticipaban los analistas. La tasa de paro bajó al 4,2%, pero sobre todo porque mucha gente salió del mercado laboral.
En el plano empresarial, dos noticias destacan por encima del ruido. Por un lado, OpenAI está en conversaciones para dar al gobierno de Estados Unidos una participación del 5% en la compañía, según adelanta el Financial Times. Este movimiento busca estrechar lazos con la administración en un momento en que la regulación de la inteligencia artificial está en plena ebullición. Para OpenAI, tener a Washington como socio podría ser un escudo frente a futuras restricciones y una forma de ganar influencia en el diseño de las normas que regirán su negocio.
Por otro lado, Alphabet (la matriz de Google) ha perdido el recurso contra la multa de 4.100 millones de euros que le impuso la Unión Europea por prácticas anticompetitivas relacionadas con Android. El tribunal europeo ha confirmado la sanción, aunque la ha rebajado ligeramente desde los 4.340 millones originales. Este fallo refuerza la postura de Bruselas de poner coto a los gigantes tecnológicos y podría sentar precedente para otros casos. Para Alphabet, el impacto financiero es asumible, pero el mensaje regulatorio es claro: Europa no se anda con chiquitas.
Además, otras compañías han dado titulares interesantes. Tesla superó expectativas con 480.126 entregas en el segundo trimestre. Rivian también sorprendió al alza y elevó sus previsiones de entregas para 2026. Apple, por su parte, ya prepara un nuevo iPad Pro y un MacBook Pro de entrada rediseñado para 2027, según Bloomberg. En el capítulo de recomendaciones, los analistas han mejorado a Palantir, Adobe y Chevron, mientras que Goldman Sachs ha rebajado a SkyWest.
En definitiva, la jornada nos deja un cóctel de datos macro flojos, movimientos corporativos de calado y señales regulatorias que los inversores deben digerir. La clave estará en ver cómo evolucionan las conversaciones de OpenAI con el gobierno y si Alphabet logra esquivar futuros roces con las autoridades europeas.
El análisis de Salseo
- Que OpenAI quiera dar entrada al gobierno de EE.UU. no es un brindis al sol: busca blindarse políticamente en plena carrera por regular la IA. Si sale adelante, la empresa ganaría un aliado de peso, pero también se expondría a un escrutinio público mucho mayor y a posibles conflictos de interés en contratos futuros.
- La multa a Alphabet por Android es un recordatorio de que Bruselas no afloja con las big tech. Aunque los 4.100 millones son calderilla para Google, el fallo legitima el argumento de la UE de que forzar la preinstalación de sus apps es un abuso de posición dominante. Esto podría animar a otros reguladores a apretar las tuercas en casos similares.
- El dato de empleo flojo en EE.UU. da argumentos a quienes piden a la Reserva Federal que baje los tipos. Si el mercado laboral se enfría más de la cuenta, el consumo podría resentirse, pero a corto plazo, unos tipos más bajos serían gasolina para las tecnológicas y el crecimiento. Habrá que vigilar los próximos datos de inflación y empleo.
- La recogida de beneficios en semiconductores tras un rally tremendo es sana, pero no significa un cambio de tendencia. El sector sigue apoyado por la demanda de IA y la digitalización. Si la corrección se agrava, podría ser una oportunidad para los que se quedaron fuera, siempre que los fundamentales no se deterioren.