Palantir apuesta por la IA soberana: su nuevo argumento para seguir ganando

Un analista defiende que la 'IA soberana' se está convirtiendo en el foso defensivo de Palantir: permite a empresas y gobiernos usar inteligencia artificial sin regalar los datos que les hacen únicos. Los resultados y los contratos acompañan, pero la valoración sigue siendo exigente.
Palantir ha vuelto a dar argumentos a los suyos. En su último trimestre publicado, los ingresos crecieron un 93% hasta los 1.940 millones de dólares, la facturación comercial en Estados Unidos se disparó un 149% hasta los 764 millones y el margen operativo ajustado se colocó en el 62%. Son cifras de las que llaman la atención, pero según el análisis publicado en TipRanks, la frase más importante de la presentación no la dijo el director financiero, sino el consejero delegado, Alex Karp: "su ventaja competitiva nunca debería convertirse en datos de entrenamiento de futuros modelos".
Ahí está el corazón del asunto, y conviene explicarlo en cristiano. La ventaja real de una compañía no está solo en su producto, sino en cómo conecta sus datos con sus precios, su producción, sus proveedores, sus clientes y años de criterio acumulado. Si entrega todo ese contexto a un proveedor externo de modelos de inteligencia artificial, está regalando justo lo que le diferencia de sus competidores. Es la idea que sostiene la llamada "IA soberana": usar la tecnología puntera sin ceder el control de la información que hace valiosa a una organización. Y aquí Palantir no necesita tener el mejor modelo del mundo: su plataforma AIP conecta modelos de terceros con el entorno operativo del cliente, mientras que su Ontología describe cómo funciona esa organización por dentro. La compañía asegura que no retiene ni reutiliza para entrenar las peticiones y respuestas que pasan por modelos ajenos, y que los permisos y los registros de auditoría se mantienen intactos. Su primer "Sovereignty Bootcamp" reunió a más de 150 clientes bajo la idea de ser dueños de su propia ventaja.
El segundo pilar de la tesis es la actividad contractual, que según el analista respalda el crecimiento. Palantir cerró en el trimestre contratos por valor total de 3.370 millones de dólares. Solo en el negocio comercial estadounidense, el valor contratado subió un 153% hasta un récord de 2.130 millones, y el valor pendiente de ejecutar en esa área escaló un 124% hasta 6.240 millones. La empresa firmó además 73 acuerdos de al menos 10 millones cada uno. En el frente de clientes, NVIDIA habló en el evento AIPCon 11 de cómo utiliza la arquitectura de IA soberana de Palantir en su cadena de suministro de cómputo, un tipo de despliegue que mete la plataforma en la operación diaria, donde los presupuestos son mayores y las relaciones duran más. A eso se suma el motor público: los ingresos del Gobierno de Estados Unidos crecieron un 90% y el Ejército recientemente pasó el programa TITAN a producción con un pedido que incluía 127 millones de dólares para Palantir. La dirección espera para 2026 unos ingresos de entre 8.150 y 8.160 millones, lo que implica un crecimiento de alrededor del 82%, con el negocio comercial estadounidense subiendo al menos un 134%.
Queda la pregunta incómoda: el precio. Palantir cotiza a unas 110,5 veces el beneficio por acción estimado por el consenso para 2026 (1,61 dólares). Ese múltiplo, que no es más que el precio dividido entre lo que se espera que gane la empresa por acción, asusta si se mira en aislamiento. Sin embargo, el propio consenso proyecta un beneficio por acción de 2,32 dólares en 2027, 3,34 en 2028, 5,43 en 2029 y 9,11 en 2030. Traducido a múltiplos, eso dejaría la acción en 76,5 veces, 53,1, 32,7 y 19,5 veces respectivamente. Es decir, el mercado no paga por lo que la empresa gana hoy, sino por lo que espera que gane dentro de varios años. El analista reconoce que esas previsiones son lejanas y pueden parecer hinchadas, pero recuerda que la compañía logró una puntuación de 155% en la métrica conocida como 'Regla del 40' y un margen de caja libre ajustado del 63%, combinaciones de crecimiento y generación de efectivo que dice no haber visto en ninguna otra empresa. Con ese punto de partida, la valoración deja poco margen al error: si se frenan las conversiones de contratos, si aparece competencia, si crece la resistencia política a trabajar con el Gobierno estadounidense o si la retribución en acciones a los empleados sigue pesando, las acciones lo van a notar.
En Wall Street, la acción tiene una recomendación media de compra: 17 compras, cuatro mantener y dos ventas en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio de 202,11 dólares, lo que implicaría alrededor de un 14% de recorrido desde los niveles actuales. La conclusión del análisis es que Palantir está vendiendo a empresas y gobiernos una forma de aprovechar la inteligencia artificial sin perder el control del conocimiento que les da ventaja, y que esa propuesta ya se traduce en contratos más grandes y márgenes al alza. Eso sí, con una advertencia que conviene no olvidar: la acción va a seguir siendo volátil y necesita ejecutar trimestre tras trimestre para justificar su precio.
El análisis de Salseo
- El argumento de la 'IA soberana' no es marketing: es un modelo de negocio. Palantir se coloca como capa intermedia entre el cliente y los grandes modelos (con su AIP y su Ontología) para que nadie tenga que entregar sus datos internos, y al ser agnóstico puede cambiar de modelo sin que el cliente tenga que rehacer su infraestructura. Ahí está la ventaja frente a competir en la carrera, mucho más cara y concurrida, de los modelos fundacionales.
- Lo que de verdad hay que vigilar es la conversión de los contratos firmados en ingresos. El valor total contratado en el trimestre fue de 3.370 millones y solo el negocio comercial estadounidense firmó 2.130 millones, pero si ese ritmo se enfría, una acción que paga más de 100 veces el beneficio estimado del próximo año se queda sin red de seguridad, porque el precio ya descuenta años de crecimiento fuerte.
- El titular se centra en la tesis alcista y deja en segundo plano los riesgos que el propio analista menciona: conversiones más lentas de lo previsto, competencia, resistencia política a los contratos con el Gobierno de Estados Unidos y la retribución en acciones a los empleados, que diluye al accionista. Además, que NVIDIA use su arquitectura es una validación enorme, pero también un recordatorio de que la compañía depende de que el gasto en IA siga siendo la prioridad número uno de sus clientes.
- Hay dos motores y eso es lo que diferencia a Palantir de otras historias de IA: el comercial (con el Ejército y su pedido TITAN de 127 millones o los ingresos gubernamentales creciendo un 90%) y el privado. La parte pública aporta ingresos más estables y difíciles de perder a corto plazo, mientras que la comercial da el crecimiento. Cuantos más procesos internos de un cliente pasen por la plataforma, más caro le sale sustituirla, así que el dato a seguir es cuántos flujos de trabajo nuevos se añaden cada trimestre.