Palantir arrasa en resultados con un equipo comercial mínimo y menguante: ¿adiós a los vendedores?

Alex Karp presume de que Palantir ha disparado sus ingresos comerciales con un equipo de ventas 'minúsculo y menguante', desafiando las normas empresariales y avivando el debate sobre los equipos reducidos impulsados por IA.
Palantir Technologies ha vuelto a sacudir el tablero con unos resultados del segundo trimestre que desafían las leyes de la gravedad empresarial. El CEO, Alex Karp, no solo celebró un crecimiento explosivo, sino que lo hizo subrayando un detalle que pone los pelos de punta a cualquier departamento comercial: lo han logrado con un equipo de ventas 'minúsculo y menguante'. En su carta a los accionistas, Karp presumió de que el negocio comercial estadounidense creció un 28% respecto al trimestre anterior, una aceleración que, según él, da la impresión de que lo que a otros les lleva un año, Palantir lo consigue en 90 días.
Las cifras globales son de órdago: 1.900 millones de dólares en ingresos trimestrales, un 93% más que el año anterior, y 1.100 millones de beneficio. Para ponerlo en perspectiva, la compañía ganó más en beneficios el último trimestre que lo que ingresó en total un año antes. El negocio comercial estadounidense fue la joya de la corona, con una facturación récord de 764 millones de dólares, un salto del 149% interanual. Karp ya había dado pistas en mayo: dijo que Palantir tenía unos 70 vendedores, de los cuales solo siete realmente venden, una tarea para la que una empresa comparable necesitaría 7.000 personas.
Estas declaraciones no son solo una fanfarronada. Reflejan una tendencia creciente en el mundo de la inteligencia artificial: los llamados 'Tiny Teams' o equipos diminutos, donde la tecnología asume gran parte del trabajo que antes hacían ejércitos de empleados. La propia plantilla de Palantir es un caso curioso: aunque Karp dijo en 2025 que quería reducirla a unos 3.600 empleados mientras multiplicaba el negocio por diez, el informe anual de ese año mostró 4.429 empleados a tiempo completo, un 13% más. Eso sí, Karp se ha distanciado de los despidos masivos: en junio afirmó que los ejecutivos que presumen de que la IA les permite echar a la mayoría de su personal bien podrían apuntarse al 'manifiesto de Bernie Sanders'.
A pesar del crecimiento, Karp insiste en que el negocio comercial estadounidense está todavía 'en pañales'. La pregunta que sobrevuela es si este modelo de eficiencia comercial es una ventaja competitiva sostenible o un espejismo que depende de contratos gubernamentales y de una cartera de clientes muy específica. Por ahora, los números le dan la razón, pero el debate sobre el futuro del empleo en la era de la IA está servido.
El análisis de Salseo
- La eficiencia comercial de Palantir no es magia: su software se vende casi solo porque resuelve problemas complejos en entornos donde la confianza y la demostración técnica pesan más que un ejército de vendedores. Esto significa que el crecimiento no depende de inflar la plantilla, sino de que el producto siga siendo imprescindible.
- El 'equipo menguante' es un arma de doble filo. Si el negocio se acelera, ¿podrá un puñado de vendedores gestionar una cartera de clientes cada vez más diversa sin que se resienta la atención o la captación de nuevas cuentas? La escalabilidad de este modelo aún no está probada a gran escala.
- La contradicción entre el discurso de reducción de plantilla y el aumento real de empleados sugiere que Palantir está invirtiendo en talento técnico, no comercial. Para el inversor, la señal clave será si el margen operativo sigue mejorando sin que los gastos en I+D o en personal técnico se desboquen.
- A largo plazo, el verdadero riesgo no es que Palantir se quede sin vendedores, sino que su dependencia de grandes contratos gubernamentales opaque el crecimiento comercial. Si el negocio comercial es aún 'incipiente', como dice Karp, el inversor debe vigilar si los ingresos por cliente comercial se diversifican o siguen concentrados en unos pocos.