Palantir: un inversor cree que aún puede multiplicar por 18, pero no en seis años

La acción de Palantir se ha disparado casi un 70% en tres meses y vuelve al debate de siempre: crecimiento espectacular frente a una valoración que cotiza a 87 veces los beneficios esperados. Un inversor destacado ve recorrido, pero avisa de que el próximo pelotazo tardará décadas, no años.
Palantir Technologies ha recuperado el impulso en bolsa. La compañía se ha anotado una subida de casi el 70% en los últimos tres meses, un tramo que se aceleró tras la presentación de sus resultados a principios de agosto, otro trimestre calificado de excelente por el mercado. Pero más allá del rally, lo que ha vuelto a poner sobre la mesa el debate es si la empresa puede repetir la jugada que la convirtió en una fábrica de millonarios.
El inversor Leo Sun, que escribe para The Motley Fool y figura entre el 4% de mejores analistas que sigue TipRanks, ha echado cuentas: 60.000 dólares invertidos en Palantir hace apenas unos años valdrían hoy más de un millón. La acción pasó de los 10 dólares a coquetear con los 200. Y el motor detrás de ese viaje no es solo la etiqueta de la inteligencia artificial. Sun señala que la capacidad de la compañía para ayudar a agencias gubernamentales y grandes empresas a organizar su información interna —saltando por encima de departamentos y de plataformas tecnológicas distintas— es lo que ha hecho despegar al valor. El último dato que respalda ese argumento es el crecimiento del 149% interanual en su negocio comercial en Estados Unidos, la prueba de que Palantir ya no vive solo de los contratos públicos.
De cara al futuro, el analista se apoya en las previsiones del consenso: los ingresos y el beneficio por acción de Palantir crecerían a un ritmo anual compuesto del 58% y del 70% respectivamente entre 2025 y 2028. Detrás de esas cifras estarían la expansión de su negocio comercial en Estados Unidos, la llegada de nuevos contratos con gobiernos en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y el tirón de su plataforma de inteligencia artificial. Con ese panorama, Sun admite que la acción "no es barata" —cotiza a 87 veces los beneficios que se esperan para el próximo año—, pero sostiene que el rápido crecimiento del mercado de la IA le deja margen para seguir subiendo. Eso sí, pone un matiz importante: no cree que vuelva a multiplicar por 18 su valor en los próximos seis años, pero sí que podría hacerlo "en las próximas décadas".
El resto de Wall Street es moderadamente optimista. Entre los analistas que cubren el valor hay 16 recomendaciones de compra, 4 de mantener y 2 de vender, lo que arroja una nota media de compra moderada. El precio objetivo medio a doce meses se sitúa en 201,74 dólares, lo que implicaría una revalorización de apenas el 5% desde los niveles actuales.
Para el inversor particular, la clave de esta historia está en entender qué significa pagar 87 veces los beneficios esperados. Cuando una acción cotiza tan cara, el precio ya descuenta muchos años de crecimiento perfecto: no basta con que la empresa crezca, tiene que crecer exactamente como el mercado espera o más. Cualquier tropiezo en el negocio comercial, cualquier retraso en un contrato público o cualquier enfriamiento del entusiasmo por la inteligencia artificial se traduce en movimientos bruscos. Palantir ha demostrado que sabe crecer; la pregunta que queda por responder es si puede hacerlo lo bastante rápido como para justificar el precio que ya paga el mercado por ella.
El análisis de Salseo
- El verdadero campo de batalla de Palantir ya no es el crecimiento, sino el múltiplo: cotiza a 87 veces los beneficios esperados del próximo año, lo que significa que el precio ya asume muchos años de ejecución impecable. Con estas valoraciones, la acción se mueve más por cambios en las expectativas que por los resultados reales del trimestre.
- El motor del negocio se ha diversificado: el crecimiento del 149% en el negocio comercial estadounidense demuestra que la empresa ya no depende solo del gasto público. Aun así, los contratos con gobiernos siguen siendo una pata clave y son volátiles por naturaleza: dependen de presupuestos, ciclos políticos y tensiones geopolíticas, no de la demanda normal de un cliente privado.
- La señal concreta que hay que vigilar es el ritmo de crecimiento del negocio comercial en los próximos trimestres. Si se desacelera por debajo de lo que espera el consenso (ingresos al 58% y beneficio al 70% anual entre 2025 y 2028), el múltiplo tan alto se convierte en un lastre y cualquier corrección será amplificada.
- Ojo con el titular optimista: el propio inversor rebaja el pronóstico y habla de otro pelotazo 'x18' en décadas, no en seis años. Y el consenso de analistas solo ve un 5% de recorrido a doce meses, con dos casas recomendando vender. La lectura contraria es que el grueso de la subida ya podría estar en el precio.