Las 'tres grandes' de la IA: Palantir, Oracle y Palo Alto, bajo la lupa

El analista Joe Tigay pone el foco en Palantir, Oracle y Palo Alto Networks mientras el mercado digiere las advertencias sobre seguridad en inteligencia artificial lanzadas por directivos de Anthropic y OpenAI.
Tres nombres se han convertido en el termómetro de moda para medir la fiebre de la inteligencia artificial: Palantir (PLTR), Oracle (ORCL) y Palo Alto Networks (PANW). El analista Joe Tigay los ha puesto bajo la lupa en el programa de Schwab Network, en plena resaca por los comentarios sobre seguridad en IA de directivos actuales y antiguos de Anthropic y OpenAI. Cuando quienes construyen los modelos más punteros hablan en voz alta de riesgos, parte del mercado deja de mirar cuánto se puede ganar y empieza a preguntarse si la carrera se está acelerando más de lo que se puede controlar.
El detonante no es un informe ni una cifra, sino el tono. Las advertencias desde dentro de las propias empresas de IA han activado una conversación incómoda: ¿y si la adopción masiva de estas tecnologías va por delante de los mecanismos para vigilarlas? Para el inversor, eso se traduce en dos preguntas muy concretas: cuánta regulación puede llegar y a qué velocidad se van a aprobar los proyectos de IA en sectores muy vigilados como defensa, banca, sanidad o administración pública. No es un debate ético abstracto, es una variable que puede frenar o acelerar ingresos.
Las tres compañías representan, además, tres capas distintas del mismo negocio. Palantir vende software para tomar decisiones con grandes volúmenes de datos y tiene un peso enorme en defensa y sector público, de ahí que se la asocie directamente con el ámbito aeroespacial y militar. Oracle juega otro papel: es la fontanería, la infraestructura en la nube donde se entrenan y se sirven los modelos de IA, un negocio menos vistoso pero que depende de que las empresas sigan lanzando proyectos nuevos. Y Palo Alto Networks está en el otro extremo, en la ciberseguridad, el terreno que se convierte en gasto obligatorio precisamente cuando crece el miedo a que algo se rompa.
El mensaje de fondo del analista es un equilibrio, no una apuesta: hay riesgos y oportunidades en el mismo paquete. El riesgo es que el debate sobre seguridad derive en reglas más duras y en decisiones de compra más lentas. La oportunidad es que ese mismo miedo abra la cartera de las empresas: más presupuesto para proteger datos, auditar modelos y blindar sistemas. Conviene tener claro que se trata de un segmento de opinión, sin anuncios ni cifras nuevas, así que funciona como termómetro de sentimiento y no como catalizador. La señal de verdad llegará con las propuestas regulatorias concretas y con lo que estas compañías cuenten en sus próximas presentaciones de resultados.
El análisis de Salseo
- La seguridad en IA no solo frena, también hace gastar: cuanto más miedo a fugas de datos o a modelos descontrolados, más presupuesto se desplaza hacia ciberseguridad y control del dato. Es el terreno natural de Palo Alto Networks y también un argumento de venta para Palantir.
- Palantir es el nombre con más exposición política de los tres: vende software de decisión a gobiernos y ejércitos, así que un endurecimiento del debate sobre IA le golpea primero en titulares, pero también puede beneficiarle si sube el gasto en tecnología de defensa.
- Oracle es la lectura más reveladora y la menos glamurosa: alquila la infraestructura donde se construye la IA. Si las preocupaciones de seguridad ralentizan los nuevos proyectos, quien primero lo nota es el que cobra por las horas de servidor, aunque su acción no dé titulares.
- La clave no es el ruido del día, sino las normas concretas que se aprueben y lo que digan las propias compañías en sus próximas cuentas; hasta entonces, esto es sentimiento de mercado, no un cambio de tesis.