Palantir pagó solo 2 millones en impuestos en Reino Unido pese a contratos millonarios con el sector público

La tecnológica estadounidense facturó 247 millones de libras en Reino Unido en 2024, pero su factura fiscal fue mínima gracias a prácticas contables y ventajas fiscales que cuestionan sindicatos y expertos.
Palantir Technologies, la empresa de software que se ha hecho con contratos públicos millonarios en Reino Unido, apenas pagó 2 millones de libras en impuesto de sociedades en 2024. La cifra contrasta con los 247 millones de libras de ingresos declarados en ese país, su mayor mercado fuera de Estados Unidos, y con una cartera de contratos con el gobierno británico que alcanza los 670 millones de libras.
Según un informe del Centro para la Responsabilidad y la Investigación de la Fiscalidad Corporativa Internacional (Cictar), encargado por el sindicato Unison, la tasa impositiva efectiva global de Palantir es de apenas el 1,4%. En Estados Unidos, la compañía no pagó nada en impuestos federales en 2024 y solo 2,5 millones de dólares en impuestos estatales. La razón principal es que la empresa traslada los ingresos obtenidos en Europa a su matriz estadounidense, aprovechando las enormes ventajas fiscales que ha acumulado allí.
El mecanismo, conocido como precios de transferencia, es legal pero polémico. Palantir firma los contratos con sus clientes a través de sus filiales estadounidenses, que luego pagan una comisión a las subsidiarias locales por ejecutar el trabajo. Así, la mayor parte del beneficio se declara en Estados Unidos, donde la empresa tiene créditos fiscales millonarios por opciones sobre acciones y pérdidas acumuladas de ejercicios anteriores. Según el informe, al ritmo actual de beneficios, Palantir no pagaría impuestos federales en Estados Unidos durante casi una década.
La compañía defiende sus prácticas. Un portavoz aseguró que cumple con todas las normativas fiscales y que los precios de transferencia son un procedimiento estándar en las multinacionales. También recordó que la compensación con acciones a empleados, que reduce su factura fiscal, es una medida fomentada por los gobiernos para que los trabajadores participen en el capital de las empresas. Sin embargo, el sindicato Unison exige cambios legales para que las tecnológicas paguen lo que consideran justo, especialmente cuando reciben contratos públicos.
La noticia llega en un momento dulce para Palantir. Su consejero delegado, Alex Karp, acaba de anunciar que los ingresos mundiales casi se duplicarán este año hasta los 8.000 millones de dólares, lo que disparó sus acciones un 17% en un solo día. Pero el debate sobre su contribución fiscal podría avivar las críticas en Reino Unido, donde el gobierno laborista ya ha mostrado su intención de revisar las ventajas fiscales de las grandes tecnológicas.
El análisis de Salseo
- La baja factura fiscal de Palantir no es ilegal, pero sí revela una tensión entre su creciente dependencia de contratos públicos y su mínima contribución a las arcas del Estado. Si el gobierno británico endurece las normas, la rentabilidad de estos contratos podría reducirse.
- El uso de precios de transferencia y opciones sobre acciones como escudos fiscales es común en el sector tecnológico, pero Palantir lo lleva al extremo: su tasa efectiva global del 1,4% es anormalmente baja incluso para los estándares de las grandes multinacionales.
- La reacción del mercado ha sido eufórica tras las previsiones de ingresos, ignorando por ahora el riesgo reputacional y regulatorio. Sin embargo, un cambio en la percepción pública o una investigación formal podrían afectar la capacidad de la empresa para ganar nuevos contratos gubernamentales.
- Vigila de cerca cualquier movimiento del gobierno británico para reformar la fiscalidad de las tecnológicas que operan en el sector público. Si se materializa, Palantir podría verse obligada a reestructurar sus operaciones en Europa, con impacto en sus márgenes.