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Palantir podría ganar aunque se enfríe el boom de la IA: Wall Street ve un 50% de recorrido

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Palantir podría ganar aunque se enfríe el boom de la IA: Wall Street ve un 50% de recorrido

D.A. Davidson eleva su precio objetivo para Palantir a 250 dólares al verla como la capa de control de la IA empresarial, con la idea de que la compañía no necesita que los grandes modelos sigan mejorando sin freno para crecer.

Las acciones ligadas a la inteligencia artificial arrancaron la semana con presión vendedora después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, y otros líderes del sector respaldaran la idea de frenar el desarrollo de modelos cada vez más potentes por motivos de seguridad. En medio de ese ruido, la firma D.A. Davidson movió ficha en sentido contrario: elevó su precio objetivo para Palantir (PLTR) hasta los 250 dólares desde los 200 anteriores, lo que equivalía a un recorrido al alza de en torno al 50% respecto al precio que tenía la acción cuando se publicó la recomendación.

La tesis del analista Gil Luria, que mantiene su recomendación de compra, es una distinción que muchos inversores pasan por alto: Palantir no necesita construir el mejor modelo del mundo, le basta con que empresas y gobiernos sigan desplegando inteligencia artificial. Luria sostiene que los clientes se están volviendo más sofisticados y ya eligen modelos distintos según la tarea, además de exigir control sobre sus propios datos e infraestructura. En ese escenario, Palantir podría convertirse en el "plano de control" y la capa de orquestación de la IA empresarial, un papel que gana valor precisamente si la fragmentación aumenta, porque alguien tiene que gestionar varios modelos a la vez y decidir dónde se ejecutan, qué datos tocan y cómo se gobiernan sus respuestas. El argumento se apoya en lo visto durante el evento AIPCon 11.

Los números del segundo trimestre respaldan que la adopción empresarial sigue acelerando: los ingresos crecieron un 93% interanual hasta 1.940 millones de dólares, el negocio comercial en Estados Unidos se disparó un 149% hasta 764 millones, y el valor total de los contratos comerciales en el país subió un 153% hasta un récord de 2.130 millones. La compañía incluso elevó su previsión de crecimiento para el conjunto del año hasta alrededor del 82%. El analista John McPeake, de Rosenblatt, reiteró también su recomendación de compra con un objetivo de 225 dólares tras el AIPCon 11, señalando una cartera sólida de clientes potenciales listos para convertirse en contratos en varios sectores. A esto se suma la alianza con Nvidia, que está desplegando un stack de "IA soberana" basado en software de Palantir a lo largo de su propia cadena de suministro, combinándolo con los modelos Nemotron de la compañía de chips.

La parte incómoda sigue siendo el precio. Según los datos de mercado recogidos en el artículo, la acción cotiza a unas 82 veces los beneficios esperados, lo que la deja expuesta si suben los rendimientos de los bonos o si las expectativas de crecimiento se enfrían. Michael Monaghan, de Founders ETFs, señaló a MarketWatch que Palantir tendrá que seguir "ganándose" esa valoración superando expectativas, y el listón es altísimo: crecer un 93% en un trimestre o proyectar un 82% anual son cifras extraordinarias en casi cualquier otra empresa, pero aquí se han convertido en la base que el mercado ya da por hecha. A la vez, la competencia aprieta, con Alphabet empujando con más fuerza en IA para el sector público y ciberseguridad, y otros fabricantes de software construyendo sus propias herramientas de orquestación y gobierno de datos.

La clave para el inversor es no confundir un frenazo en el desarrollo de la IA con un frenazo en su adopción. Si los grandes laboratorios avanzan con más cautela y más regulación, pero las empresas y las administraciones siguen implantando la tecnología que ya existe, Palantir podría quedar en una posición poco habitual: la de beneficiarse de un sector que se modera sin dejar de gastar.

El análisis de Salseo

  • El argumento central merece la pena entenderlo bien: Palantir no vive de que los modelos sean cada vez más potentes, sino de que las empresas tengan que gestionar muchos modelos distintos a la vez. Si la regulación o la cautela por seguridad fragmentan el mercado, crece la necesidad de una capa que decida dónde se ejecuta cada modelo y quién accede a qué datos. Es decir, lo que perjudica a los fabricantes de chips puede, en teoría, jugar a favor de Palantir.
  • El verdadero riesgo no es la IA, es el precio. Cotizar a unas 82 veces los beneficios esperados significa que el mercado ya descuenta años de crecimiento excepcional, así que la acción se vuelve muy sensible a cualquier cosa que suba los rendimientos de los bonos o enfríe las expectativas. Un crecimiento del 80% ya no sorprende: se ha convertido en el mínimo exigido, y quedarse por debajo, aunque sea creciendo muchísimo, puede castigar la cotización con dureza.
  • Hay que vigilar dos frentes concretos. Por un lado, el valor total de los contratos comerciales en Estados Unidos, que fue récord con 2.130 millones y es la mejor pista de si los clientes pasan de pruebas a despliegues grandes. Por otro, la presión competitiva: Alphabet está entrando con fuerza en IA para gobierno y ciberseguridad y otros fabricantes de software desarrollan sus propias herramientas de orquestación, lo que a medio plazo podría recortar el poder de fijación de precios de Palantir.
  • Ojo con la lectura contraria: si lo que se frena no es el desarrollo de modelos sino el gasto de las empresas, la tesis se cae. Que un cliente aplace un despliegue por presupuesto es muy distinto a que un laboratorio tarde más en sacar su siguiente modelo, y ambas cosas pueden parecerse en los titulares. La prueba de fuego será ver si las conversiones de clientes se mantienen en varios sectores y si la alianza con Nvidia pasa de proyectos piloto a despliegues a gran escala.

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Fuente: Invezz