Palantir amplía su rally: Barclays ve un 29% más de subida y un veterano inversor enciende las alarmas

Las acciones de Palantir suben cerca de un 4% y acumulan un 64% de revalorización desde sus resultados de agosto, con Barclays iniciando cobertura con recomendación de compra. Un inversor con 40 años de experiencia avisa de que la valoración es insostenible.
Palantir vuelve a ser protagonista en el parqué. Sus acciones suben cerca de un 4% y ya acumulan una revalorización del 64% desde que la compañía publicó sus resultados el pasado 3 de agosto. El empujón de hoy llega de la mano de Wall Street: el banco Barclays ha arrancado la cobertura del valor con una recomendación de compra ("Overweight") y un precio objetivo de 265 dólares por acción, lo que implicaría un potencial de subida de alrededor del 29% desde los niveles actuales.
El optimismo tiene una base numérica. En su segundo trimestre, Palantir disparó sus ingresos un 93% respecto al mismo periodo del año anterior, y las ventas de su división comercial en Estados Unidos se dispararon un 149%. Traducido: la compañía, especializada en software de análisis de datos e inteligencia artificial para empresas y gobiernos, está creciendo a un ritmo que muy pocas empresas grandes pueden igualar, y eso es lo que ha llevado a muchos inversores a mirarla con ojos golosos.
Sin embargo, no todo el mundo lo ve igual. El inversor Paul Franke, con 40 años analizando mercados financieros a sus espaldas, avisa de que la fiesta podría acabar mal. Su queja principal es el precio: pagar más de 50 veces el beneficio por acción que se espera dentro de varios años es muy arriesgado cuando los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados la inversión sin riesgo por excelencia, rentan entre el 4,5% y el 5%. Dicho de otro modo, si puedo ganar un 5% sin asumir apenas riesgo, ¿por qué voy a pagar un precio desorbitado por una acción? Franke compara además a Palantir con otras tecnológicas que compiten en el negocio de la IA: la compañía cotiza a unas 55 veces los ingresos previstos para 2026, frente a una media de solo 5 veces entre las empresas comparables que analizó. Y añade otro motivo de preocupación: los analistas esperan que el crecimiento de sus beneficios se modere en 2027 y 2028, algo que haría aún más difícil justificar los precios actuales. También señala como señal de cautela las ventas continuadas de acciones por parte de directivos desde el verano, aunque reconoce que ese tipo de operaciones no implica necesariamente que desconfíen del futuro de la empresa.
¿Y qué espera Franke para los próximos doce meses? Un rango de cotización de entre 140 y 210 dólares, sin descartar que pueda llegar a tocar los 250. Pero su escenario se vuelve mucho más pesimista si el entusiasmo por la inteligencia artificial se enfría o si el mercado en general entra en una racha bajista prolongada. "Mi opinión: superar el mínimo de 106 dólares de junio no será difícil en cualquier futura explosión de la burbuja de la IA", advierte. Su tesis es sencilla: no merece la pena arriesgarse a perder hasta un 50% en un año por la posibilidad de ganar un 25%. Por eso mantiene una recomendación de venta y una pequeña posición corta (es decir, apostando a que el precio cae) como protección para el resto de sus inversiones tecnológicas.
La propia Wall Street que hoy aplaude a Palantir ofrece, en realidad, un mensaje menos entusiasta cuando se miran los precios objetivo. La previsión media a doce meses es de 208,29 dólares, lo que supone apenas un 1,17% de recorrido al alza desde los niveles actuales. De los 24 analistas que siguen el valor, 19 recomiendan comprar, tres mantener y únicamente dos vender, lo que deja un consenso de compra moderada. Es decir, la mayoría dice "comprar", pero a precios que ya casi no dejan margen.
El análisis de Salseo
- El problema de Palantir no es el negocio, es el precio. Cotiza a unas 55 veces los ingresos previstos para 2026, cuando sus comparables se mueven en torno a 5 veces. Eso significa que el mercado ya da por hecho años de crecimiento perfecto: si el ritmo se frena, la acción no solo sube menos, sino que su múltiplo se comprime y el castigo se multiplica.
- El listón de los tipos de interés es clave. Con los bonos del Tesoro pagando entre el 4,5% y el 5% sin apenas riesgo, una acción carísima tiene que demostrar mucho más para compensar. Si los tipos bajan, ese viento en contra se suaviza; si se quedan altos, la presión sobre las valoraciones como la de Palantir va a más. Los próximos datos de inflación y las decisiones de la Reserva Federal son la señal a seguir.
- Hay dos termómetros concretos que vigilar: las ventas de acciones de los directivos, que se repiten desde el verano (con la acción en máximos, es un indicador del apetito interno) y la evolución de las ventas comerciales en Estados Unidos, la pata que creció un 149% y sobre la que se sostiene toda la tesis de crecimiento.
- El detalle que el titular no cuenta: 19 de 24 analistas recomiendan comprar, pero su precio objetivo medio apenas deja un 1% de recorrido. Cuando la recomendación y el objetivo apuntan en direcciones opuestas, normalmente son los objetivos los que van rezagados y terminan subiendo... o el precio cae hasta ellos. Es la pista más útil de todo el informe.