Palantir sube un 3%: la FAA estrena su IA y Burry amplía su apuesta bajista

Palantir sube un 3% después de que Rosenblatt repita su recomendación de compra y destaque el primer uso real en Estados Unidos del sistema de IA de la FAA. En paralelo, Michael Burry amplía su posición corta contra la compañía.
Palantir Technologies ha cerrado la jornada del miércoles con una subida del 3% en bolsa. El detonante más inmediato fue una nota de Rosenblatt Securities, que repitió su recomendación de compra y su precio objetivo de 225 dólares por acción. ¿El motivo? El despliegue, por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (la FAA, la autoridad que regula el espacio aéreo del país), de un sistema de gestión de vuelos basado en inteligencia artificial y construido sobre tecnología de la compañía.
El sistema se llama SMART, siglas en inglés de Strategic Management of Airspace, Routes, and Trajectories, algo así como gestión estratégica del espacio aéreo, las rutas y las trayectorias. Echó a andar el lunes en tres grandes aeropuertos del área de Washington y no es un experimento de laboratorio: se trata del primer uso real y en producción de esta tecnología en Estados Unidos. Rosenblatt lo describe como una validación de las capacidades de Palantir en inteligencia artificial aplicada al sector público y subraya que abre la puerta a más oportunidades con la FAA y con otras administraciones. La firma de análisis también lo ve como un ejemplo más de cómo el software de la compañía acaba operando en entornos críticos y no solo en presentaciones comerciales.
A la misma lista de buenas noticias se sumó otro despliegue mencionado por los inversores: Chipotle Mexican Grill está probando una Plataforma de Gestión de Riesgos de Seguridad Alimentaria construida sobre Foundry, el software de Palantir. La herramienta reúne información de cada restaurante —las puntuaciones de las inspecciones de sanidad, los incidentes con plagas o los partes de bajas por enfermedad de los empleados— y con todo ello asigna una puntuación de riesgo de seguridad alimentaria a cada local. El piloto demuestra que Foundry también funciona en aplicaciones de cara al consumidor y amplía la lista de sectores que utilizan las plataformas de la empresa, desde el Gobierno hasta la restauración. Junto con el caso de la FAA, dibuja un mismo patrón: tecnología de Palantir metida de lleno en la operativa diaria de gobiernos y empresas.
Sin embargo, no todos reman en la misma dirección. Michael Burry, uno de los inversores más conocidos por apostar contra la burbuja inmobiliaria de 2008, aseguró en una publicación del 22 de septiembre en Substack que había ampliado sus posiciones cortas en Palantir, Micron Technology, Nebius Group y el ETF iShares Semiconductor. Según explicó, esas nuevas adiciones las hizo «en un tamaño considerable» porque duda de la durabilidad del actual boom de los semiconductores y de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, abrió posiciones largas en QXO, Build-A-Bear Workshop, Sprouts Farmers Market, Birkenstock Holding y MercadoLibre, cinco valores que, a su juicio, han «corregido muchísimo» y cuyo precio considera «bastante atractivo». Para reforzar su tesis citó unas declaraciones de Jason Chen, consejero delegado de Acer, sobre el suministro de memoria: Chen señaló que algunos componentes como el LPDDR5 y el DDR5 9600 siguen escaseando, mientras que el DDR4 tiene exceso de oferta. Burry interpreta que esos comentarios encajan con su visión del mercado.
El resumen del día es un choque de relatos en toda regla. Por un lado, una casa de análisis que ve en los contratos públicos de Palantir una rampa de crecimiento y mantiene una valoración muy optimista. Por otro, uno de los bajistas más mediáticos del mercado ampliando su apuesta en contra, aunque su argumento tenga tanto que ver con el ciclo de la IA y de los chips como con la propia Palantir. En medio, un movimiento del 3% en una sola sesión que, para bien y para mal, es ruido de corto plazo: lo que de verdad mueve la tesis son los contratos que se firman, los que se renuevan y si los pilotos como el de Chipotle acaban convirtiéndose en ingresos recurrentes.
El análisis de Salseo
- Que la FAA use SMART en producción por primera vez en Estados Unidos importa menos por lo que factura hoy y más por lo que certifica: un cliente público exigente pone a funcionar IA de Palantir en la operativa real de tres aeropuertos. Si el sistema se extiende a más aeródromos, el contrato deja de ser una anécdota y se convierte en una referencia repetible para vender a otras administraciones.
- El piloto con Chipotle enseña algo que el mercado suele pasar por alto: Foundry sale del terreno militar y gubernamental y entra en la restauración, un sector con márgenes ajustados donde la seguridad alimentaria es un riesgo caro. La señal a vigilar no es el anuncio, sino si el piloto se convierte en contrato de pago y si arrastra a otras cadenas de restauración, lo que reduciría la dependencia de unos pocos clientes públicos enormes.
- El contraste del día es revelador: Rosenblatt repite compra y Burry amplía su corto el mismo día. Pero conviene leer bien el corto, porque su tesis se apoya en la escasez de memoria y en la salud del ciclo de los semiconductores que cita a través del CEO de Acer, más que en un problema concreto del negocio de Palantir. Es, en la práctica, una apuesta contra el conjunto del boom de la IA que arrastra a la acción por ósmosis.
- Un 3% en una sesión no cambia ninguna tesis. Lo que hay que seguir es el ritmo de nuevos contratos públicos y el crecimiento de los ingresos comerciales cada trimestre, porque la valoración de Palantir exige que la expansión no se enfríe. Y si el ciclo de inversión en IA se agrieta, como sostiene Burry, el castigo llegaría antes por la vía del múltiplo que por la de los resultados.