Palantir sube en el premarket: Goldman Sachs lo eleva a 'comprar' y ve un 18% de recorrido

Goldman Sachs mejora la recomendación de Palantir de 'neutral' a 'comprar' con un precio objetivo de 230 dólares, un 18% por encima del cierre anterior, mientras Dan Ives le pone 250 dólares por el ciclo de gasto en IA.
Palantir Technologies (PLTR) subió cerca de un 2% en la negociación previa a la apertura del jueves después de que Goldman Sachs elevará su recomendación sobre la compañía de software de defensa e inteligencia artificial para empresas, pasando de 'neutral' a 'comprar'. La analista del banco, Gabriela Borges, fijó un precio objetivo de 230 dólares por acción, lo que supone un potencial del 18% respecto al cierre del miércoles y quedaría incluso por encima del máximo histórico de más de 207 dólares que el valor alcanzó en octubre del año pasado. Con ese movimiento, las acciones apuntaban a su nivel más alto en más de diez meses y se quedaban a solo 8 dólares de su récord.
El argumento de Goldman no es que Palantir haya hecho algo concreto esta semana, sino que su mercado potencial es más grande de lo que el mercado está asumiendo. Borges cree que la empresa puede entrar en otra fase de comportamiento mejor que el resto del mercado de aquí a 2027, según las conversaciones que ha mantenido con el sector. Tres palancas alimentarían esa expansión: la 'IA soberana' (gobiernos y organizaciones que quieren desarrollar o controlar su propia infraestructura de inteligencia artificial dentro de sus fronteras), las aplicaciones hechas a medida para clientes o industrias concretas y la llamada 'verticalización', que consiste en adaptar el producto a las necesidades de sectores específicos. La analista recuerda además que la acción lo ha hecho peor que otros valores centrados en el crecimiento este año, lo que la deja cotizando con un descuento relativo pese a la demanda sostenida de su software.
En el centro del debate está si la oportunidad de la IA ya está reflejada en el precio o si todavía queda margen para revisiones al alza. Goldman pone el foco en el modelo de 'ingeniería desplegada' (FDE, por sus siglas en inglés): equipos de la compañía que trabajan codo con codo con el cliente y trasladan lo que aprenden sobre el terreno al desarrollo del producto. Según Borges, Palantir ha afinado tanto ese método que algunos de sus elementos ya se pueden automatizar mediante inteligencia artificial, lo que reforzaría la eficiencia del modelo.
La noticia llega en un momento en el que los inversores siguen intentando calibrar cuánto van a gastar realmente empresas y gobiernos en inteligencia artificial. El analista tecnológico Dan Ives señaló el miércoles que el ciclo de inversión en IA sigue en fases iniciales y sostuvo que el mercado podría estar subestimando su tamaño: calcula un ciclo de gasto de hasta 4 billones de dólares. Ives, que ha iniciado cobertura de casi 50 compañías tecnológicas, colocó a Palantir un precio objetivo de 250 dólares, alrededor de un 30% de potencial, enmarcándola en el terreno de la ciberseguridad y la tecnología ligada a la IA.
Así las cosas, dos casas distintas llegan a la misma conclusión por caminos diferentes: Goldman se apoya en la ampliación del mercado disponible gracias a la IA soberana, las aplicaciones a medida y la verticalización, mientras que Ives se fija más en la magnitud global del gasto en inteligencia artificial. Palantir cotiza en bolsa bajo el ticker PLTR y se encuadra en los sectores de aplicaciones de IA y defensa y aeroespacial. Los objetivos de precio son estimaciones de analistas, no una invitación a comprar ni a vender.
El análisis de Salseo
- Una mejora de recomendación no cambia los números de la empresa, cambia la narrativa: Goldman no dice que Palantir vaya a ganar más mañana, dice que el mercado al que puede aspirar es más grande de lo que se pensaba. Eso suele traducirse en que el mercado esté dispuesto a pagar más por cada euro de beneficio, y ese tipo de subida es más frágil que la que viene de generar más caja: se deshace rápido si cambia el humor.
- La 'IA soberana' es la pieza clave del argumento y conviene entenderla: son gobiernos que quieren tener su propia infraestructura de IA y sus datos bajo control, sin depender de terceros. Es un negocio atractivo por contratos grandes, largos y con altas barreras de entrada (seguridad, certificaciones), pero también lento de cerrar y muy expuesto a los presupuestos públicos y a los cambios políticos.
- El modelo de ingeniería desplegada (FDE) es el motor silencioso: ingenieros de Palantir trabajando dentro del cliente y retroalimentando al producto. Si parte de ese trabajo se automatiza con IA, cada proyecto debería costar menos y dejar más margen. La señal a vigilar son los próximos resultados: margen, número de clientes nuevos y ritmo de contratación de ingenieros, porque si para crecer necesita contratar en la misma proporción, la mejora de eficiencia se queda en el discurso.
- La lectura contraria la admite el propio Goldman: el mercado discute si la oportunidad de la IA ya está en el precio. La acción cotiza a 8 dólares de su máximo histórico y ha ido peor que sus comparables de crecimiento este año, así que el margen de decepción es estrecho: cualquier trimestre flojo o un enfriamiento del gasto en IA golpearía más a un valor que ya cotiza con expectativas muy altas.