Palantir: un inversor estrella avisa de que la valoración desafía la gravedad

Palantir ha rebotado tras unos resultados de récord, pero un inversor de los mejores valorados de Wall Street cree que su precio exige un crecimiento casi imposible de sostener y le da solo un 'mantener'.
Palantir Technologies ha vivido un renacimiento en bolsa después de pasarse buena parte del último año cuesta abajo. El detonante fue, una vez más, un informe de resultados sobresaliente a principios de agosto, que dejó un dato que deslumbró a propios y extraños: el negocio comercial en Estados Unidos creció un 149% respecto al mismo trimestre del año anterior. Con ese motor, el impulso se apreció en prácticamente todas las áreas de la compañía y los inversores más optimistas volvieron a la carga.
El problema, sin embargo, no es el negocio, sino el precio. La acción cotiza con valoraciones altísimas prácticamente por cualquier métrica que se mire, incluso teniendo en cuenta el comportamiento tibio del valor este año y el crecimiento que sigue mostrando la empresa. Sobre esa cuerda floja ha puesto el foco el inversor Oliver Rodzianko, uno de los analistas mejor valorados de TipRanks (cinco estrellas y dentro del 1% de los mejores profesionales que cubre la plataforma). Su diagnóstico es contundente: «No hay ningún precedente histórico en el que sobrevaloraciones así no se hayan corregido de forma significativa a la baja y durante un periodo prolongado. Que no ocurriera sería como desobedecer la gravedad».
Rodzianko sostiene que la tesis alcista de Palantir depende en gran medida de factores que no controla la empresa: que las grandes compañías y los gobiernos mantengan un gasto persistente en inteligencia artificial y que no haya subidas de tipos de interés en los próximos meses. Y él no apuesta por eso: espera que el crecimiento del gasto en IA se modere y que los tipos suban ligeramente en un horizonte de entre tres y nueve meses. Su argumento de fondo es que todavía no se ha visto un salto claro de productividad impulsado por la IA en el conjunto de la economía, y sin ese salto será difícil sostener el ritmo actual de inversión en esta tecnología.
Ahora bien, nada de esto le convierte en bajista. El inversor insiste en que Palantir «sigue siendo una roca en términos de crecimiento», destaca unas estimaciones de beneficio por acción saneado que van al alza, un flujo de caja libre que «brilla» y un balance «sólido». «Nos guste o no, estadísticamente hablamos de uno de los negocios más fuertes que existen», resume. Pero su conclusión es que la acción podría caer con fuerza, sobre todo si se produce un reajuste severo del mercado provocado por la burbuja de la IA, un escenario que cree más probable de lo que quieren admitir los alcistas más convencidos. De ahí su calificación de «mantener» a estos precios, con una frase para enmarcar: «Me encanta Palantir y una parte de mí querría tener todas las acciones posibles, pero si en la vida tuviera todo lo que me gusta, estaría arruinado». En Wall Street el ánimo es algo más favorable: de media, los analistas se decantan por la compra, con una mayoría de recomendaciones positivas frente a unas pocas de mantener y alguna de vender.
El análisis de Salseo
- El debate aquí no es si Palantir crece, sino si crece lo suficiente para justificar su precio. Cuando una acción cotiza tan cara, el mercado ya da por hecho varios años de ejecución perfecta: basta con que el crecimiento se frene un poco para que la caída sea mucho más proporcional que el frenazo. Es el mecanismo clásico de las valoraciones exigentes, y explica por qué un inversor puede adorar el negocio y aun así no comprar la acción.
- El riesgo que de verdad mueve la aguja es externo: el gasto en inteligencia artificial de empresas y gobiernos y el nivel de tipos de interés. Palantir vende herramientas para que otros aprovechen la IA, así que si sus clientes aprietan el cinturón o la financiación se encarece, el flujo de nuevos contratos se resiente. Señal concreta a vigilar: los planes de inversión que anuncien las grandes tecnológicas en sus próximos resultados y lo que haga la Reserva Federal con los tipos en los próximos trimestres.
- El dato que sostiene el relato alcista es el crecimiento del 149% del negocio comercial en Estados Unidos. Es la parte más escalable y menos dependiente de un contrato gigante de defensa, y si ese ritmo se mantiene varios trimestres, la valoración duele menos y el argumento de la 'gravedad' pierde fuerza. Ahí está la clave del próximo informe: no tanto el total de ingresos, sino si el negocio comercial estadounidense sigue disparado o empieza a normalizarse.
- La lectura contraria que el titular no cuenta: quien avisa no es un bajista que quiera hundir el valor, sino un defensor del negocio que se pone prudente solo por el precio. Cuando los propios admiradores de una compañía se pasan al 'mantener' sin que haya malas noticias de fondo, suele indicar que el margen de error del inversor es mínimo: cualquier tropiezo en las estimaciones se paga caro en bolsa.