Palantir vs. SK hynix: un inversor estrella ve clara compra en una y venta en la otra

Un inversor destacado de TipRanks compara las dos grandes apuestas de la IA: el software de Palantir, que ve como oportunidad a largo plazo, y la memoria de SK hynix, a la que augura un exceso de oferta y márgenes a la baja.
Palantir y SK hynix se han beneficiado por igual del boom de la inteligencia artificial, pero operan en extremos opuestos de la cadena tecnológica: una vende el software que ayuda a las empresas a convertir sus datos en algo útil y la otra, con sede en Corea del Sur, fabrica las memorias que mantienen en marcha los sistemas de IA. Un inversor con cinco estrellas en TipRanks, conocido por el seudónimo The Value Portfolio, ha comparado ambas compañías y ha llegado a un veredicto muy distinto para cada una: compra para Palantir y venta para SK hynix.
El argumento a favor de Palantir se apoya en su capacidad para que las empresas implanten la IA de verdad, no solo para experimentar con ella. Sus últimos resultados reflejan ese tirón: los ingresos en Estados Unidos crecieron un 115% interanual, los ingresos comerciales en el país subieron un 149%, el número de clientes aumentó un 35% y la compañía firmó contratos por más de 2.000 millones de dólares en el trimestre, un 153% más que un año antes. La escala importa porque permite repartir los costes de desarrollo entre cada vez más clientes sin perder márgenes: su flujo de caja libre anualizado ronda los 5.000 millones de dólares, con un margen de aproximadamente el 63%, y la dirección espera superar los 8.150 millones de ingresos este año y alcanzar los 4.600 millones de flujo de caja libre ajustado. Eso sí, la valoración es exigente: cotiza a unas 56 veces los ingresos previstos para 2026 y a alrededor de 100 veces el flujo de caja libre ajustado estimado, con una rentabilidad de caja de solo el 1%. El principal riesgo que señala el inversor es la competencia de compañías con muchísimo dinero detrás, como OpenAI y Anthropic, además de la posibilidad de que el crecimiento no justifique semejante precio.
En el caso de SK hynix el problema es casi el contrario: le va demasiado bien. La escasez de memorias DRAM y NAND ha disparado los precios y ha llevado a la compañía a acercarse a un billón de dólares de valoración, con un beneficio operativo que creció más del 550% interanual y un balance reforzado con una posición neta de caja. Pero la fabricación de memoria es un negocio cíclico y los márgenes extraordinarios son, precisamente, la señal que anima a todos a producir más. SK hynix planea triplicar su capacidad de obleas de aquí a 2034, y Corea del Sur, China y Estados Unidos están apoyando con dinero público grandes inversiones en fábricas locales. Si la producción crece más rápido que la demanda, llegará el exceso de oferta. A eso se suma la competencia del fabricante chino CXMT, que está ganando cuota a buen ritmo, y la presión que unos precios de memoria tan altos ejercen sobre los presupuestos de los clientes.
El escenario que maneja este inversor es concreto: si SK hynix triplica la producción y acaba volviendo a los márgenes que tenía antes del boom, calcula que la acción podría valer alrededor de 48 dólares por ADR en 2035, bastante por debajo de los niveles actuales. Su conclusión es que la compañía queda expuesta a un exceso de oferta y a un deterioro de los márgenes, y que difícilmente batirá al S&P 500 salvo que la demanda de IA se mantenga excepcionalmente fuerte durante mucho tiempo.
Conviene recordar que esto es la opinión de un inversor concreto y no un hecho demostrado. De hecho, el consenso de analistas que recoge TipRanks mira a las dos compañías justo al revés en el corto plazo: es más favorable con SK hynix que con Palantir, porque el dinero de la IA sigue fluyendo antes hacia las infraestructuras que hacia el software. La tesis de fondo que separa a ambas es sencilla: en el software, cuantos más clientes entran, mejor se reparten los costes; en los chips de memoria, cuantos más beneficios hay, más fábricas se construyen y antes se pincha el precio.
El análisis de Salseo
- La clave no es 'IA sí o no', sino dónde se queda el dinero. En el software, como el de Palantir, el coste de desarrollar la plataforma se reparte entre cada vez más clientes y el margen aguanta; en la memoria, cuando los precios suben todos amplían fábricas y el margen acaba evaporándose. Es la diferencia entre un negocio que escala y otro que tiende a convertirse en materia prima barata.
- En Palantir el riesgo es el precio, no el negocio: cotiza a unas 56 veces los ingresos previstos para 2026 y a cerca de 100 veces su flujo de caja libre, con una rentabilidad de caja de solo el 1%. Eso significa que la acción ya descuenta años de crecimiento perfecto, así que cualquier frenazo se paga caro. Señal concreta que vigilar: el crecimiento de los ingresos comerciales en Estados Unidos y el valor de los contratos firmados cada trimestre.
- En SK hynix el enemigo es su propio éxito. Un beneficio operativo un 550% mayor es exactamente lo que empuja a triplicar capacidad de obleas hasta 2034, con Corea, China y Estados Unidos subvencionando fábricas y con CXMT ganando cuota. Si la oferta supera a la demanda, los precios de DRAM y NAND se hunden y con ellos los márgenes. Datos a seguir: precios de memoria, niveles de inventario y anuncios de inversión de la competencia.
- Lectura contraria que el titular no cuenta: el consenso de analistas recogido por TipRanks es más optimista con SK hynix que con Palantir, justo lo opuesto a este inversor. Su tesis de los 48 dólares por ADR en 2035 asume que la demanda de IA se normaliza; si la infraestructura de IA sigue comiéndose toda la memoria disponible, el escenario se queda corto. Y en Palantir, que OpenAI o Anthropic le coman el negocio de despliegue de IA en las empresas es el riesgo que hoy nadie descuenta.