Alianzas

Pasqal lidera Q-PLANET: 50 millones de la UE para chips cuánticos de átomos neutros

·PositivoImpacto medio
Pasqal lidera Q-PLANET: 50 millones de la UE para chips cuánticos de átomos neutros

Pasqal coordina Q-PLANET, un consorcio de 28 socios de 11 países europeos dotado con 50 millones de euros en tres años para fabricar componentes industriales de la computación cuántica de átomos neutros.

Pasqal, compañía que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker PSQL, ha reafirmado su papel como actor clave de la industria cuántica europea. La empresa francesa coordina la puesta en marcha de Q-PLANET (Quantum Pilot Line for production of Advanced chips for Neutral atom European Technologies), una iniciativa que arrancó oficialmente hace tres meses en Bruselas y que ahora pasa de las intenciones a la ejecución. El proyecto está cofinanciado por la Empresa Común de Chips de la Unión Europea (Chips JU en sus siglas en inglés) junto con autoridades nacionales y regionales, y cuenta con un respaldo de 50 millones de euros repartidos en tres años. En total, reúne a 28 socios de 11 países europeos.

El objetivo es construir componentes de nivel industrial para tres campos: la computación cuántica de átomos neutros, la sensórica y las comunicaciones cuánticas. En concreto, el consorcio desarrollará láseres en cuatro longitudes de onda clave (461, 698, 795 y 1.013 nanómetros), chips de átomos para computación y sensórica, y celdas de vapor microfabricadas que se usan en relojes atómicos y sensores de campo. Además, Q-PLANET quiere tender un puente entre el laboratorio y la fábrica mediante kits de diseño de procesos y de ensamblaje estandarizados, y con sistemas de medición de la eficiencia energética a lo largo de todo el ciclo productivo. Dentro de este reparto de tareas, Pasqal lidera el desarrollo de las fuentes de láser de 1.013 nanómetros —una de las líneas tecnológicas centrales del proyecto— y actúa además como usuario final de las celdas de vapor y de los propios láseres, definiendo las especificaciones que deberán cumplir.

Más allá de la tecnología, la jugada tiene una lectura geopolítica. Q-PLANET se presenta como una de las iniciativas bandera de la Estrategia Cuántica Europea y se alinea con la futura Ley Cuántica de la UE, cuyo objetivo es industrializar las tecnologías cuánticas a gran escala. El consorcio busca crear las bases de una cadena de suministro europea propia y resistente, es decir, reforzar la autonomía estratégica del continente y su competitividad global en un terreno donde la dependencia de proveedores externos se considera un riesgo. La iniciativa también aspira a acercar la tecnología a los usuarios finales, con aplicaciones en sectores de gran interés económico y científico como el descubrimiento de fármacos y de nuevos materiales.

«Tres meses después de nuestro arranque en Bruselas, Q-PLANET ha pasado de la ambición a la ejecución. Junto a nuestros 28 socios estamos construyendo una cadena de suministro europea para las tecnologías de átomos neutros, acercando la industrialización cuántica a las necesidades concretas de los usuarios», ha señalado Loïc Henriet, director tecnológico (CTO) de Pasqal. La compañía, fundada en 2019 sobre investigación galardonada con el Premio Nobel, construye y opera ordenadores cuánticos de átomos neutros con todo el software incluido, y los entrega tanto en las instalaciones del cliente como a través de la nube. Tiene su sede en Francia y operaciones en todo el mundo, con clientes en energía, servicios financieros y materiales avanzados como Saudi Aramco, Crédit Agricole CIB y LG Electronics, y alianzas con NVIDIA e IBM.

Para el inversor, la noticia no es un contrato comercial ni un ingreso inmediato: es dinero público de I+D y, sobre todo, una posición de poder dentro del ecosistema. Coordinar una línea piloto europea sitúa a Pasqal en la mesa donde se deciden los estándares y las especificaciones técnicas de los componentes que toda la industria de átomos neutros necesitará después. La contrapartida es el calendario: tres años de desarrollo antes de que esos chips y láseres lleguen a fabricarse a escala, con lo que el impacto en las cuentas de los próximos ejercicios será limitado.

El análisis de Salseo

  • Los 50 millones se reparten entre 28 socios y tres años, así que a Pasqal le llega una porción modesta de caja. El valor real está en coordinar: quien dirige el consorcio fija las especificaciones de los componentes y se coloca en el centro de la futura cadena de suministro europea, una posición difícil de comprar con dinero.
  • El mecanismo que importa es la sustitución de proveedores. Láseres de precisión y celdas de vapor microfabricadas son piezas críticas que hoy se compran fuera, y Q-PLANET quiere fabricarlas dentro de Europa. Si sale bien, Pasqal reduce su riesgo de suministro justo cuando vende a gobiernos que exigen soberanía tecnológica.
  • Señal a vigilar: la futura Ley Cuántica de la UE y los próximos presupuestos europeos de I+D. Haber sido elegida coordinadora de una línea piloto da a Pasqal visibilidad y credibilidad para captar las siguientes rondas de financiación pública, que es donde de verdad se decide el tamaño del pastel.
  • La otra cara: el titular no habla de pedidos ni de clientes nuevos. Una línea piloto es desarrollo industrial, con plazos largos hasta la producción en serie, así que no cambia las cuentas de 2026-2027. El riesgo que asume Pasqal es de ejecución, no de demanda.

Empresas mencionadas