Perrigo echa a su CEO por conducta personal y nombra a un veterano del consejo como capitán temporal

Patrick Lockwood-Taylor deja el cargo de inmediato por violar el código ético, aunque la empresa insiste en que no afecta a sus finanzas. Albert Manzone toma el timón interino mientras se busca sucesor y se confirman las previsiones para 2026.
Perrigo, el gigante de los productos de autocuidado con sede en Dublín, ha sacudido su cúpula directiva este lunes. La compañía anunció que su hasta ahora presidente y consejero delegado, Patrick Lockwood-Taylor, ha presentado su dimisión con efecto inmediato tanto de su cargo ejecutivo como de su puesto en el consejo de administración. La razón esgrimida por la empresa es contundente: una conducta personal de Lockwood-Taylor que, según determinó el consejo, no era coherente con el código de conducta y los valores fundamentales de Perrigo.
Para cubrir el vacío, el consejo ha designado a Albert A. Manzone como presidente y CEO interino. Manzone no es un desconocido en la casa: forma parte del consejo de administración desde 2022 y atesora más de 30 años de experiencia en liderazgo global en sectores como bienes de consumo, salud y hostelería de lujo. Su currículum incluye cargos de alta dirección en empresas como PepsiCo, Novartis Consumer Health o la firma de consultoría McKinsey & Company.
Orlando D. Ashford, presidente del consejo, dejó claro el mensaje de tolerancia cero: "Los valores fundamentales de Perrigo son la base de nuestra forma de operar, y el consejo espera que todos los colegas, especialmente nuestros líderes sénior, los respeten en todo momento". Ashford subrayó que la decisión fue firme y que confían plenamente en Manzone para guiar la transición, destacando su profundo conocimiento del negocio y su capacidad para crear valor en momentos de cambio.
En un intento por calmar a los inversores, la compañía quiso dejar muy claro que el tropiezo ético de su exCEO no tiene nada que ver con el negocio, la estrategia, las operaciones o los resultados financieros. De hecho, Perrigo aprovechó el anuncio para reafirmar sus previsiones para todo el año 2026, que ya había comunicado en mayo. Estas incluyen un crecimiento de las ventas netas 'All In' de entre el -5,5% y el -1,5%, y un beneficio por acción ajustado 'All In' de entre 2,00 y 2,30 dólares.
Albert Manzone, por su parte, se estrenó en el cargo con un mensaje de continuidad: "Mi prioridad como CEO interino es la continuidad: mantener el rumbo de la estrategia y apoyar a un equipo directivo con talento mientras mantenemos nuestro impulso en la creación de valor". Habrá que ver si esta transición forzosa afecta a la búsqueda de un sucesor permanente, pero por ahora el mercado parece tener pocos datos para reaccionar con fuerza.
El análisis de Salseo
- La salida fulminante por una falta personal, y no financiera, es un arma de doble filo: por un lado, evita un escándalo de fraude o mala gestión que hundiría la acción; por otro, genera incertidumbre sobre qué pasó exactamente y si puede haber más damnificados o daños reputacionales ocultos.
- El nombramiento de un consejero como CEO interino sugiere que el consejo quiere control directo y evitar sobresaltos mientras busca un sustituto. Manzone conoce la empresa, pero su perfil más consultor y de bienes de consumo no encaja al 100% con el autocuidado farmacéutico, lo que puede ser una señal de que el cambio definitivo será externo.
- Reafirmar las guías anuales justo después de echar al jefe es un movimiento típico para calmar a los inversores, pero hay que cogerlo con pinzas: si el nuevo CEO permanente decide hacer limpieza, esas previsiones podrían volar por los aires en unos meses. Conviene vigilar la próxima presentación de resultados trimestrales para ver si hay ajustes.