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Piper Sandler arranca la cobertura: compra AMD y solo un 'mantener' para Qualcomm

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Piper Sandler arranca la cobertura: compra AMD y solo un 'mantener' para Qualcomm

El analista David O'Connor inicia la cobertura de AMD con recomendación de compra y un objetivo de 600 dólares, frente al 'mantener' de Qualcomm. Ve más recorrido en la IA de AMD y cree que el mercado ya paga el potencial de Qualcomm.

Piper Sandler ha arrancado la cobertura de dos pesos pesados de los chips con opiniones muy distintas. Su analista David O'Connor empieza a seguir Advanced Micro Devices (AMD) con recomendación de compra y un precio objetivo de 600 dólares por acción, lo que equivaldría a un recorrido al alza de alrededor del 15,1% desde los niveles actuales. Para Qualcomm, en cambio, se queda en un 'mantener' con un objetivo de 190 dólares, un potencial de en torno al 7,7%. La diferencia no está en que uno le guste y el otro no, sino en cuánto de bueno tiene ya descontado el precio de cada uno.

El optimismo sobre AMD se apoya en que O'Connor ve la inteligencia artificial como motor de crecimiento para sus dos patas de negocio: los procesadores de servidor (las CPU EPYC) y las tarjetas gráficas. Su tesis es que el auge de la llamada IA agéntica —sistemas que no solo responden, sino que ejecutan tareas por su cuenta— obligará a las empresas a ampliar su capacidad de cómputo en los centros de datos, y ahí los chips EPYC tienen mucho que rascar. En el lado de las GPU, pone el foco en la plataforma Helios de AMD, diseñada para sostener infraestructuras de IA a gran escala, y señala a clientes de la talla de OpenAI, Meta y Anthropic como apoyo para que esa plataforma gane tracción. Con todo, estima que AMD puede crecer a un ritmo cercano al 50% anual en ingresos hasta el ejercicio fiscal 2030, con un beneficio por acción subiendo incluso más rápido. Su objetivo de 600 dólares se calcula pagando 24 veces el beneficio que se espera para el ejercicio 2028.

Con Qualcomm el diagnóstico es más matizado. El analista reconoce que llega tarde al negocio de los centros de datos, pero cree que puede hacerse un hueco relevante con chips personalizados, aceleradores de IA y procesadores de servidor, y espera que varios contratos de diseño con grandes operadores de nube ('hyperscalers') empiecen a dejar dinero en la cuenta de resultados de aquí al ejercicio 2029. Eso permitiría a la compañía reducir su dependencia del móvil: según sus cálculos, en 2029 los teléfonos aportarían solo en torno al 50% del beneficio operativo, mientras que los productos para centros de datos sumarían alrededor del 26% de los ingresos. El problema, dice, es el precio: buena parte de ese potencial ya estaría recogido en la cotización. Antes de ponerse más alcista quiere ver una adopción real de su tecnología High Bandwidth Compute (HBC), que acerca el cómputo a la memoria para mejorar el rendimiento y el consumo energético en las tareas de inferencia de IA.

El resto de Wall Street también prefiere AMD. El consenso de analistas le otorga una recomendación de compra fuerte, con un objetivo medio de precio que implica un potencial del 23,9%, mientras que para Qualcomm el consenso es de 'mantener' con un recorrido del 15,7%. Conviene poner en contexto al autor de la nota: O'Connor tiene cuatro estrellas en TipRanks, ocupa el puesto 2.111 entre los 12.514 analistas que sigue la plataforma, acierta en el 73% de sus recomendaciones y firma un retorno medio por cada una del 47%.

El análisis de Salseo

  • La historia de AMD ya no depende solo de plantar cara a Nvidia en tarjetas gráficas: si la IA agéntica dispara el trabajo que tienen que hacer los servidores, el beneficiario directo es su familia de procesadores EPYC, un negocio donde AMD ya compite de tú a tú y que muchos inversores pasan por alto.
  • El punto caliente a vigilar es Helios: que OpenAI, Meta y Anthropic aparezcan como clientes sobre el papel suena muy bien, pero la señal de verdad será ver pedidos y despliegues concretos convertidos en ingresos, no menciones en una nota de analista. Si esas instalaciones se retrasan o se reparten entre varios proveedores, la foto cambia.
  • Con Qualcomm el freno no es el negocio, es el precio: el mercado ya paga por unos contratos de diseño que todavía tienen que materializarse. El detonante para que la tesis cambie es la adopción real de su tecnología HBC y que esos encargos con los grandes de la nube se firmen y se vean en las cuentas, no solo en las previsiones.
  • Ojo con la letra pequeña del objetivo de 600 dólares: asume crecer cerca del 50% anual en ingresos hasta 2030 y valora la acción a 24 veces los beneficios esperados de 2028. Es la parte más exigente del argumento y donde más duele si el ritmo se enfría, porque el múltiplo se ajustaría solo. El propio consenso de la calle apunta incluso más alto en precio, con un 23,9% de recorrido medio.

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Fuente: TipRanks