Piper Sandler señala a Nvidia y AMD como las grandes ganadoras de la fiebre por capacidad de cómputo

El bróker Piper Sandler mantiene su apuesta por Nvidia y AMD: el cuello de botella de la IA ya no es diseñar mejores modelos, sino tener máquinas suficientes para entrenarlos y usarlos. Sus precios objetivo implican subidas del 34% y el 15% respectivamente.
Hay un cambio de narrativa en el sector de la inteligencia artificial y Piper Sandler cree que beneficia de lleno a dos compañías: Nvidia y AMD. Según su último informe, el principal obstáculo para que la IA siga creciendo ya no es el diseño de los modelos, sino la capacidad de cómputo disponible, es decir, la cantidad de chips capaces de entrenar y ejecutar esos modelos. Esa escasez ya se nota en el bolsillo: los precios de las tarjetas gráficas (GPU) han subido al menos un 25% en lo que va de año. El analista David O'Connor, al frente del equipo, mantiene una recomendación de "sobreponderar" (Overweight) para ambos valores, lo que en la práctica significa que espera que se comporten mejor que la media del mercado.
El caso de Nvidia es el del líder indiscutible. Piper Sandler le pone un precio objetivo de 300 dólares por acción, lo que implicaría una subida de alrededor del 34% desde los niveles actuales. La firma estima que la compañía controla en torno al 80% del mercado de cómputo para IA, y destaca su ritmo de innovación de producto como un diferenciador difícil de igualar. Aunque las acciones de Nvidia se han quedado algo atrás respecto a otros valores del sector en los últimos meses, el analista no lo interpreta como una señal de alarma, sino como un error temporal de valoración: la acción cotiza a unas 14 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, en la parte baja de la horquilla de 14 a 22 veces que la firma aplica al conjunto del sector. Además, la dirección ha guiado unas ventas de 108.000 millones de dólares para su trimestre actual, con un margen bruto del 74%.
AMD es la apuesta complementaria y, según el informe, con un perfil más asimétrico. Su precio objetivo es de 600 dólares, el más alto de toda la cobertura de semiconductores de Piper Sandler, y supone un potencial de subida de cerca del 15%. La tesis se apoya en que la IA "agéntica" (sistemas que no solo responden, sino que planifican y ejecutan tareas en varios pasos) está disparando la demanda no solo de GPU, sino también de los procesadores de propósito general (CPU) que hacen de coordinadores. Ahí AMD está ganando cuota a Intel, el incumbente tradicional. A esto se suma que su línea de GPU Helios le estaría permitiendo arañar terreno a Nvidia en tareas de inferencia (cuando el modelo ya entrenado responde a los usuarios). La compañía ya cuenta con clientes ancla de peso como OpenAI, Meta y Anthropic, y ha guiado unos ingresos de unos 13.000 millones de dólares en su trimestre actual, un 41% más que en el mismo periodo del año anterior.
El matiz importante está en los riesgos que la propia firma señala. En el caso de Nvidia, que el impulso de los grandes acuerdos empresariales de cómputo a escala de gigavatios se retrase o pierda fuerza, de modo que la demanda de capacidad no acabe convertirse en ingresos al ritmo esperado. En el de AMD, el peligro es quedarse dependiendo de unos pocos clientes ancla: O'Connor quiere ver cómo amplía su base de clientes más allá de esos grandes hyperscalers antes de dar por hecho que puede cerrar por sí sola contratos empresariales gigantes. Según la nota, ambas acciones ya acumulan subidas notables desde el arranque del ejercicio, así que buena parte del optimismo del mercado ya está en el precio.
El análisis de Salseo
- El giro que plantea Piper Sandler es sutil pero importante: si el cuello de botella es la capacidad de cómputo y no el diseño de modelos, el poder de negociación pasa de las empresas que crean la IA a las que fabrican las máquinas. Eso favorece a Nvidia y AMD, pero también explica por qué los precios de las GPU suben un 25% en el año: quien no tiene chips, paga lo que haga falta por ellos.
- La parte más interesante de la tesis sobre AMD es que no depende solo de las GPU. La IA agéntica multiplica el trabajo de coordinación, y ese trabajo recae en procesadores normales donde AMD lleva tiempo comiéndole terreno a Intel. Es decir, AMD gana si la IA necesita más GPU, pero también si necesita más CPU: doble vía de entrada al mismo boom.
- El argumento de que Nvidia está "barata" se apoya en comparar sus 14 veces beneficios futuros con la media del sector (14-22 veces). Suena razonable, pero conviene recordar que ese múltiplo bajo es precisamente el que el mercado aplica cuando sospecha que el crecimiento se va a frenar. La clave no es el múltiplo actual, sino si los pedidos de cómputo empresarial a gran escala se van confirmando trimestre a trimestre.
- El riesgo que la propia firma admite para AMD es el más revelador: hoy depende de OpenAI, Meta y Anthropic. Si esos tres clientes recortan o reparten pedidos con la competencia, el relato se agrieta. Señal concreta a vigilar: que aparezcan nuevos nombres en su lista de clientes de gran escala, no solo los mismos de siempre.
- Ni Nvidia ni AMD son ya una historia de descubrimiento: ambas suben con fuerza en lo que va de año. Esto significa que las buenas noticias ya están bastante descontadas y que el margen para sorpresas positivas es más estrecho que hace doce meses.