Piper Sandler recomienda comprar Nvidia: «líder absoluto en computación de IA»

El banco Piper Sandler inicia la cobertura de Nvidia con recomendación de compra y un precio objetivo de 300 dólares, apoyándose en su 80% de cuota en chips de IA y en una escasez de oferta que, cree, se mantendrá dos o tres años.
Nvidia sigue coleccionando elogios en Wall Street. El banco de inversión Piper Sandler ha iniciado la cobertura de la compañía de chips con una recomendación de compra y un precio objetivo de 300 dólares por acción, por encima de los niveles actuales. Su analista, David O'Connor, no se ha andado con rodeos: define a Nvidia como «el líder absoluto en computación de IA», con una cuota de mercado del 80% y del 50% si se mide en unidades vendidas. La paradoja del día: la acción caía alrededor de un 2% mientras se conocía esa mejora, lastrada por la subida de la rentabilidad de la deuda de Estados Unidos y del petróleo.
El argumento central de O'Connor es la velocidad. Nvidia no gana solo porque sus chips sean buenos, sino porque lanza las siguientes generaciones antes que sus rivales, y eso le permite mantener la delantera año tras año. A eso se suma un mercado en el que la demanda de capacidad de cálculo sigue por encima de la oferta: las nuevas aplicaciones de IA «agéntica» (sistemas que no se limitan a responder, sino que ejecutan tareas por su cuenta) están disparando el consumo de cómputo, y una señal de ello es que el alquiler de tarjetas gráficas (GPU) se ha encarecido. El analista espera que esta escasez se mantenga entre dos y tres años.
En el plano de producto, Piper Sandler cree que el despliegue de Vera Rubin —la próxima gran plataforma de la compañía— va según lo previsto y podría suponer alrededor del 20% de las ventas de su negocio de centros de datos en el tercer trimestre de su año fiscal 2027, con el resto procedente todavía de los sistemas Grace Blackwell. En cuanto a las cifras, el banco proyecta que los ingresos de Nvidia crezcan a un ritmo anual compuesto del 47% y que el beneficio por acción alcance los 30 dólares en el ejercicio fiscal 2030. Con esas estimaciones, calcula que la acción cotiza a unas 14 veces los beneficios esperados para 2028, lo que la sitúa, en su opinión, «entre las más baratas» del mercado de la IA.
El informe también entra en uno de los debates más candentes del sector: los chips diseñados a medida (conocidos como ASIC) que algunos grandes clientes están desarrollando para no depender tanto de Nvidia. O'Connor considera que el miedo a perder cuota en las tareas de inferencia (la fase en la que la IA ya responde a peticiones, no cuando se entrena) está exagerado, sobre todo porque la demanda supera con holgura a la oferta disponible. En conjunto, Wall Street es unánime: los 30 analistas que siguen el valor recomiendan comprar, y el precio objetivo medio (324,30 dólares) implicaría una revalorización cercana al 49%.
Conviene no perder de vista el contexto. Que todos los analistas estén alineados tiene su cara y su cruz: da tranquilidad, pero también significa que las buenas noticias ya están en el precio y que cualquier tropiezo (un retraso de producto, un cliente que recorta pedidos) se traduce en un movimiento más brusco. Y el detalle del día —una caída del 2% coincidiendo con la mejora— recuerda que Nvidia cotiza hoy tanto por sus fundamentales como por el humor del mercado, especialmente sensible a los tipos de interés y al precio del crudo.
El análisis de Salseo
- El verdadero foso de Nvidia no es el chip, es el calendario: si lanza cada generación antes que sus rivales, sus clientes no pueden permitirse esperar. Por eso el dato a vigilar no son solo las ventas del trimestre, sino si los plazos de Vera Rubin y sus sucesores se cumplen.
- Media tesis descansa en que la escasez dure. El propio analista estima que la oferta seguirá ajustada dos o tres años; si ese equilibrio se rompe antes, los precios de alquiler de GPU caerán y con ellos el poder de negociación de Nvidia. La evolución de esos precios de alquiler es la mejor señal temprana.
- La amenaza de los chips a medida (ASIC) se despacha como «exagerada», pero es estructural: cada gran cliente que diseña su propio chip reduce su dependencia a largo plazo. No es un problema de este año; es la razón por la que ese 80% de cuota probablemente sea más techo que suelo.
- Todos los analistas que cubren el valor recomiendan comprar y el precio objetivo medio apunta a un 49% de recorrido: cuando el consenso es tan unánime, el margen para sorprender al alza se estrecha y la acción queda más expuesta a cualquier decepción. El 2% de caída el mismo día de la mejora es un buen recordatorio.