El plan móvil de Starlink se topa con el hormigón de las ciudades

Un analista advierte que la ambición de Starlink de competir con las grandes telecos choca con la dura realidad de dar cobertura en zonas urbanas, donde el acero y el cemento bloquean la señal.
Starlink, la red de internet satelital de SpaceX, quiere dejar de ser solo un salvavidas en zonas sin cobertura y convertirse en un operador móvil de pleno derecho. En la última presentación de resultados, la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, prometió que el servicio superará a los tres grandes (AT&T, Verizon y T-Mobile) antes de que acabe 2027. Pero no todo el mundo lo ve tan claro.
Benedict Evans, antiguo socio de Andreessen Horowitz y un referente en tecnología móvil, ha lanzado un jarro de agua fría sobre esas aspiraciones. En un hilo de Threads, Evans recordó que el verdadero desafío no está en dar cobertura en medio del campo, sino en las ciudades. "La parte difícil es tener cobertura en una ciudad, con acero y hormigón bloqueando cada señal a más de 50 metros", escribió. Y añadió: "Ese es el coste".
Actualmente, Starlink Mobile funciona como una red de seguridad: sus satélites actúan como torres de telefonía en el espacio y conectan los móviles cuando no hay cobertura terrestre, ya sea en zonas remotas o en emergencias. Este servicio se ha convertido en la fuente de ingresos más rentable para las empresas de Elon Musk, generando 1.660 millones de dólares en el segundo trimestre.
Para dar el salto a las ciudades, Musk adelantó en la misma llamada que planea desplegar "un gran número de pequeñas estaciones" en lugar de las enormes torres de telefonía tradicionales. Pero Evans duda de la rentabilidad de esa estrategia: construir tantas mini estaciones podría devorar los márgenes del negocio. "¿Puedes ahorrar suficiente dinero usando satélites para zonas rurales y para la conexión de algunas de tus estaciones base como para lograr una ventaja de coste significativa?", se preguntó. "¿Cuál es la ecuación?"
Para rematar, Evans compartió un gráfico que muestra que la mayor parte del tráfico mensual de internet lo generan usuarios en áreas urbanas y suburbanas. Ahí, Starlink tendría que construir su propia infraestructura o alquilarla a las compañías existentes, lo que complica aún más el desafío financiero.
El análisis de Salseo
- El verdadero obstáculo no es tecnológico, sino económico: la señal de los satélites de Starlink no atraviesa bien los edificios, así que para dar servicio en ciudades necesitaría una densa red de pequeñas antenas terrestres, lo que dispararía los costes y pondría en riesgo la rentabilidad actual del servicio.
- La promesa de Musk de superar a las telecos tradicionales en 2027 choca con la realidad de que el 80% del tráfico de datos móviles se genera en entornos urbanos, justo donde Starlink parte con desventaja frente a las redes de fibra y 5G ya desplegadas.
- El éxito de Starlink Mobile en zonas rurales y emergencias ($1.660 millones en un trimestre) no garantiza que pueda replicarlo en las ciudades sin cambiar su modelo de negocio, lo que obliga a vigilar de cerca los próximos movimientos de SpaceX en infraestructura terrestre y posibles acuerdos con operadores locales.