Planet Labs lanza 20 satélites, incluido el primer prototipo de IA de Google en órbita

Planet Labs coloca en órbita 20 satélites en un solo lanzamiento: el primer prototipo del proyecto Suncatcher de Google, el hiperespectral Tanager-2 y 18 SuperDoves de reposición de flota.
Planet Labs ha anunciado el lanzamiento con éxito de 20 satélites en una sola misión. La compañía ha puesto en órbita el primer prototipo de demostración del proyecto Suncatcher de Google, su nuevo satélite hiperespectral Tanager-2 y 18 satélites SuperDove. Todos ellos viajaron al espacio a bordo de la misión compartida Transporter-18 de SpaceX, que despegó desde la base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California.
La empresa ya ha establecido contacto inicial con Tanager-2, con el prototipo del proyecto Suncatcher y con dos de los SuperDoves, y ha comenzado el proceso de puesta en servicio (la fase en la que se comprueba que cada aparato funciona correctamente y está listo para operar). Planet espera contactar con los 16 SuperDoves restantes que se desplegarán desde el vehículo de transferencia orbital ION de D-Orbit, y confía en que lo hagan según el calendario previsto.
El satélite del proyecto Suncatcher es la pieza más llamativa del lote. Desarrollado en colaboración con Google, servirá para probar por primera vez los chips Tensor Processing Units (TPU) de la compañía estadounidense en el espacio. Se trata de un proyecto exploratorio, casi de laboratorio, que busca comprobar si es viable ejecutar sistemas de cómputo de aprendizaje automático (machine learning) directamente en órbita, en lugar de enviar todos los datos a la Tierra para procesarlos allí.
Con este lanzamiento, Planet Labs suma su trigésimo noveno... en total, su cuadragésima misión exitosa y alcanza los 718 satélites construidos y entregados en órbita a lo largo de su historia. La operación combina tres objetivos distintos: mantener la constelación de imagen diaria con los SuperDoves, reforzar la capacidad de observación hiperespectral con Tanager-2 y abrir una vía experimental de computación en el espacio junto a Google.
Para el inversor, la noticia es sobre todo una señal de continuidad operativa más que un golpe de ingresos inmediato. Un lanzamiento no factura por sí solo: lo que cuenta es que los satélites despierten, superen la puesta en servicio y empiecen a alimentar el catálogo de datos que Planet vende a clientes de agricultura, energía, gobiernos y defensa.
El análisis de Salseo
- La prueba de los chips TPU de Google en órbita es el verdadero gancho: si el aprendizaje automático funciona a bordo, Planet podría dejar de enviar toneladas de imágenes en bruto a la Tierra y mandar solo las conclusiones. Eso ataca directamente dos costes del negocio, el ancho de banda y la latencia, y acerca el producto a un dato 'listo para usar' en lugar de una imagen que el cliente debe interpretar.
- Tanager-2 es la apuesta de mayor valor añadido: los datos hiperespectrales permiten detectar cosas que el ojo no ve, como fugas de metano o tipos de mineral, y ahí hay menos competencia que en la imagen convencional. El riesgo es que es un mercado joven y muy dependiente de grandes clientes (gobiernos y sector energía), así que su contribución a las cuentas tardará en notarse.
- Los 18 SuperDoves son reposición pura de flota: mantienen la frecuencia de revisita, que es el argumento comercial de Planet frente a rivales con menos satélites. El detalle interesante es el uso del vehículo ION de D-Orbit para desplegar los 16 satélites restantes: repartir carga en varios planos orbitales desde un único lanzamiento compartido de SpaceX es la fórmula de bajo coste, pero también implica menos control sobre el calendario.
- Qué vigilar: que los 16 SuperDoves pendientes despierten según lo previsto y que la puesta en servicio de Tanager-2 no se alargue. Y el matiz que no cuenta el titular: este anuncio no mueve los ingresos por sí mismo; el proyecto Suncatcher es experimental y cualquier retorno real de la computación en órbita está a años vista, así que la reacción del mercado debería medirse contra las próximas cifras de contratos y datos vendidos, no contra el número de satélites lanzados.