Mercado

Los coches voladores se desploman en bolsa: ¿qué pasa con Joby y Archer?

·NeutralImpacto medio
Los coches voladores se desploman en bolsa: ¿qué pasa con Joby y Archer?

Las acciones de las empresas de coches voladores acumulan caídas de hasta el 60% en un año pese a acercarse a su comercialización. La dilución y las dudas sobre la rentabilidad pesan más que los avances.

Los inversores que apostaron por la revolución de los coches voladores están viviendo un año para olvidar. Las acciones de Joby Aviation se han dejado un 48% en lo que va de 2026 y un 60% en los últimos doce meses, mientras que Archer Aviation ha caído un 37% y un 57% en los mismos periodos. Todo ello pese a que ambas compañías están cada vez más cerca de lanzar sus operaciones comerciales.

Estas empresas desarrollan aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), pequeños aparatos capaces de volar a entre 241 y 322 km/h con unos cuatro pasajeros a bordo. El modelo Midnight de Archer tendrá un alcance de 160 km, mientras que el S4 de Joby llegará a los 241 km. En los últimos años han trabajado duro para desarrollar, probar y conseguir la autorización federal de sus vuelos, y han recaudado miles de millones de dólares vendiendo acciones y recibiendo inversiones de grandes socios. Toyota se ha convertido en el mayor accionista de Joby con 128 millones de acciones, y también figuran Intel y Delta Air Lines. Archer ha recibido fuertes inversiones de Stellantis, la matriz de Jeep y Fiat. Además, ambas han firmado acuerdos clave: Joby cerró esta semana un pacto con Virgin Atlantic para un servicio de taxi aéreo eléctrico y ya tiene acuerdos con Delta, Uber, Arabia Saudí y Dubái; Archer tiene contratos con United Airlines, que comprará hasta 200 aviones, además de Ethiopian Airlines y Southwest. El sector, según Markets and Markets, crecerá a un ritmo anual compuesto del 12,3% entre 2025 y 2035, hasta alcanzar un tamaño de mercado de 5.000 millones de dólares. Ambas se preparan para su fase de comercialización, que llegará a finales de este año o a principios de 2026.

Entonces, ¿por qué caen si todo parece ir bien? El motivo principal es la desconfianza de los inversores en su capacidad para ser rentables. Las dos compañías han sido históricamente muy dilutivas, es decir, han emitido nuevas acciones para financiarse, y esa tendencia continuará incluso cuando empiecen a generar ingresos. Las acciones en circulación de Archer han pasado de 110 millones en 2021 a más de 623 millones hoy, y las de Joby de 300 millones a más de 560 millones. Además, aunque tienen caja suficiente —2.400 millones de dólares Joby y 1.800 millones Archer—, la rentabilidad tardará en llegar y previsiblemente necesitarán más dinero en el futuro. Eso explica que el interés bajista, las apuestas contra sus acciones, sea elevado: un 10% en Joby y un 14,28% en Archer.

El próximo gran catalizador para estos valores serán sus resultados financieros de principios de agosto. Joby publicará el 5 de agosto y Archer dos días después. Los analistas son en general optimistas: Canaccord Genuity tiene un objetivo de 11,50 dólares para Joby, Morgan Stanley de 13, y Needham y Oppenheimer de 18. Para Archer, el precio objetivo medio es de 11,80 dólares, muy por encima de los 4,75 actuales, con Canaccord en 12, Needham en 9 y Goldman Sachs en 11. La pregunta es si los resultados serán capaces de revertir la tendencia o si la historia de la dilución seguirá pesando más que los avances tecnológicos.

El análisis de Salseo

  • El problema no es el producto, sino el modelo de financiación: cada ronda de capital diluye al accionista, y eso convierte cualquier avance en una excusa para vender.
  • Aunque tienen caja para años, la rentabilidad está lejos y la historia de las startups dice que necesitarán más dinero. Eso mantiene la presión sobre el precio de la acción.
  • Los resultados de agosto son el primer gran test: si muestran ingresos reales o hitos de certificación, el sentimiento puede cambiar; si solo confirman gastos, la tendencia bajista seguirá.
  • El sector tiene un crecimiento proyectado del 12,3% anual hasta 2035, pero el mercado es aún pequeño (5.000 millones de dólares). Eso significa que la oportunidad es real, pero a largo plazo, y las valoraciones actuales ya descuentan mucho optimismo.

Empresas mencionadas

Fuente: Invezz