Micron, SanDisk e Intel caen antes de la apertura: el mercado mira a los resultados de Micron

Las acciones de memoria y semiconductores arrancan la semana en rojo por el mal tono general del mercado, con Micron en el punto de mira antes de publicar resultados el miércoles.
Los valores de memoria y semiconductores empezaron la semana con caídas antes de la apertura de Wall Street. SanDisk se dejaba un 2,5%, Intel otro 2,5% y Micron un 1,3%, mientras el fondo cotizado iShares Semiconductor (SOXX) retrocedía un 1,3%. El motivo no parece estar en ninguna de estas compañías en concreto, sino en el ambiente general: la rentabilidad de la deuda pública estadounidense sigue subiendo, el petróleo está más caro y los inversores prefieren no moverse demasiado antes de conocer los próximos datos de inflación y empleo. A eso se suma que los fabricantes asiáticos de chips también cerraron en negativo durante la madrugada, un lastre añadido antes de que abriera el mercado estadounidense.
Micron afronta esta semana con una cita clave: presenta sus resultados del cuarto trimestre fiscal el miércoles, después del cierre. Los inversores van a mirar con lupa las ventas de HBM (memoria de alto rendimiento para inteligencia artificial), los precios de la memoria DRAM, los márgenes, los planes de ampliación de capacidad y, sobre todo, qué espera la dirección para los próximos meses en materia de demanda de IA. Las expectativas son altas porque los precios de la memoria llevan meses subiendo y el gasto en infraestructura de inteligencia artificial ha impulsado los productos de gama alta. Micron se ha convertido en un proveedor relevante de HBM, lo que da más peso a estas cuentas después de que la acción se haya revalorizado un 280% en lo que va de año. Wall Street está casi en bloque con la compañía: de los 21 analistas que la siguen, 20 recomiendan comprar y solo uno se queda al margen con un mantener. El precio objetivo medio a doce meses es de 1.509,25 dólares, lo que dejaría margen para una subida adicional del 40% desde el cierre del viernes.
SanDisk, por su parte, se ha visto beneficiada por la mejora de los precios de la memoria NAND y por la mayor necesidad de almacenamiento que trae consigo la expansión de la infraestructura de IA. En su último cuarto trimestre fiscal ingresó 8.970 millones de dólares, un 51% más que en el trimestre anterior, y cerca de dos tercios de ese aumento vinieron de precios más altos. Los ingresos de centros de datos crecieron un 437% interanual en el ejercicio fiscal 2026, mientras que las ventas anuales subieron un 175% gracias al tirón de la demanda de almacenamiento. La compañía también ha firmado acuerdos a más largo plazo con clientes que incluyen volúmenes comprometidos, garantías financieras y una estructura de precios pensada para reducir su exposición a los ciclos tradicionales del negocio NAND. Los analistas tampoco dudan aquí: de los 17 que cubren el valor, 15 recomiendan comprar y solo 2 se mantienen neutrales. El precio objetivo medio de 2.195,29 dólares apunta a una subida del 23% desde el cierre del viernes.
El caso de Intel es distinto. El entusiasmo reciente se ha centrado en su negocio de fabricación para terceros, la producción en suelo estadounidense, el empaquetado avanzado y las oportunidades ligadas a la inteligencia artificial. La dirección sigue desarrollando la tecnología Intel 18A y trabaja para que más clientes externos la adopten en su negocio de chips por encargo. Además, la compañía ha avanzado en el uso de la tecnología High-NA EUV junto a ASML, utilizándola en producción de alto volumen en determinadas capas del nodo 18A para una parte de sus procesadores Core Ultra Serie 3. Aun así, Intel tendrá que demostrar mejores resultados financieros antes de que los analistas se pongan más positivos con su valoración, y de momento la cautela manda: de los 31 analistas que la siguen, 7 dicen comprar, 22 mantener y 2 vender. El precio objetivo medio de 117,56 dólares implica un potencial negativo del 4,43% frente al cierre del viernes.
En conjunto, los analistas ven a Micron como la opción con mayor recorrido de las tres, seguida de SanDisk, mientras que Intel despierta bastante menos entusiasmo. La caída de esta jornada, en cualquier caso, responde más al clima general del mercado que a un deterioro concreto de estos negocios.
El análisis de Salseo
- La caída de hoy es de mercado, no de compañía: los chips se mueven como un bloque y los tres valores bajan sin una mala noticia propia detrás. Lo que de verdad pesa es la subida de la rentabilidad del bono estadounidense y el petróleo más caro, que empujan a los inversores a recoger beneficios en los sectores que más han subido. La señal a vigilar es si el descenso se da la vuelta cuando se publiquen los datos de inflación y empleo, o si el mercado empieza a castigar el sector por mucho que los resultados acompañen.
- Micron es la cita de la semana y el listón está altísimo: con la acción un 280% arriba en el año y 20 de 21 analistas recomendando comprar, no basta con superar previsiones. Lo importante será la previsión de precios de DRAM y HBM para los próximos trimestres: si los precios dejan de subir, toda la tesis de la 'memoria para IA' se tambalea, porque el negocio sigue siendo cíclico y un objetivo de consenso que implica otro 40% de subida necesita que el viento siga soplando a favor.
- SanDisk enseña cómo está cambiando el negocio de la memoria, y también sus riesgos: dos tercios del crecimiento del 51% trimestral vienen de precios más altos y no de vender más unidades, así que buena parte del impulso desaparecería si los precios se normalizan. El contrapeso son los contratos de largo plazo con volúmenes comprometidos y garantías financieras, que buscan domar el tradicional ciclo de auge y caída del NAND. La prueba estará en los próximos trimestres: cuánto crece el volumen y cuánto se estabilizan esas condiciones pactadas.
- Intel es el ejemplo de que el mercado no paga relatos, paga números: 22 analistas en mantener y 2 en vender, con un precio objetivo por debajo del precio actual, aunque los avances técnicos en 18A y la High-NA EUV con ASML sean relevantes. El paso que falta es comercial, conseguir clientes externos de peso para su negocio de fabricación por encargo y convertir años de inversión en beneficios. Ahí es donde hay que fijarse: anuncios de nuevos clientes o mejoras reales de margen en la división de fundición.