¿Por qué se resquebraja el comercio de chips de IA? Nvidia e Intel caen por los bonos

La subida de los rendimientos del Tesoro a largo plazo provoca una venta masiva de acciones de semiconductores, afectando a Nvidia e Intel. El mercado castiga las valoraciones elevadas, pero la demanda de IA sigue siendo sólida.
Las acciones de Nvidia e Intel cayeron en la negociación previa a la apertura del martes, arrastradas por un salto en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años, que alcanzaron el 5,327%, su nivel más alto desde 2007. Este movimiento macroeconómico desencadenó una retirada generalizada de los valores tecnológicos y de semiconductores, con el Nasdaq 100 cayendo un 1,17% en futuros. La presión no responde a un colapso repentino del gasto en inteligencia artificial, sino a un reajuste de las valoraciones ante el encarecimiento del coste del dinero.
Los rendimientos más altos reducen el valor presente de los beneficios futuros, algo que afecta especialmente a empresas como Nvidia e Intel, cuyas acciones cotizan con primas elevadas gracias a las expectativas de crecimiento acelerado en IA. Además, aumentan los costes de endeudamiento corporativo. Cuando los inversores exigen una mayor rentabilidad por asumir riesgo, las acciones de chips caras caen incluso sin malas noticias específicas de la compañía.
AMD es un claro ejemplo de cómo las expectativas se han vuelto extremadamente exigentes. Aunque la compañía pronosticó ingresos en el tercer trimestre por encima de lo esperado y su consejera delegada, Lisa Su, afirmó que los ingresos del centro de datos se duplicarán para 2027, sus acciones se desplomaron tras los resultados. El analista de Bernstein, Stacy Rasgon, señaló que las expectativas ya se habían movido al alza tras los resultados de Intel, y que el lado comprador ya tenía una visión muy optimista. TD Cowen habló de un listón muy alto.
A pesar de la presión macro, los fundamentales de Nvidia e Intel muestran resistencia. Nvidia anunció este mes que colabora con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR en plataformas para movilizar más de 500.000 millones de dólares de capital de terceros para infraestructura de IA. Por su parte, Intel presentó unos ingresos en Data Center e IA de 6.260 millones de dólares en el segundo trimestre, superando los 5.370 millones estimados, y su previsión de ingresos para el tercer trimestre también superó las expectativas.
En conjunto, la venta masiva parece más un ajuste de valoración y riesgo que un deterioro súbito de la demanda de semiconductores. El reto para los inversores es que, mientras los rendimientos sigan altos, las acciones con valoraciones perfectas seguirán siendo castigadas. Sin embargo, la demanda estructural de IA no se ha roto, y empresas como Intel, con un PER más bajo y señales de mejora en fundición, podrían tener margen para revalorizarse si el entorno macro se estabiliza.
El análisis de Salseo
- La subida de los rendimientos del Tesoro reduce el valor presente de los beneficios futuros, lo que castiga especialmente a las empresas con valoraciones elevadas como Nvidia e Intel. No es un problema de demanda, sino de precio: el mercado exige una prima de riesgo mayor.
- Intel ha demostrado resiliencia en sus resultados de Data Center e IA, superando estimaciones. Si los tipos se estabilizan, Intel podría revalorizarse al tener un PER más bajo que Nvidia y mostrar mejora en su negocio de fundición.
- El mercado está descontando una aceleración continua del gasto en IA. Cualquier señal de desaceleración, aunque sea leve, será castigada con dureza. La noticia de los bonos añade presión, pero el verdadero riesgo es que las expectativas sean demasiado altas.
- La iniciativa de Nvidia con Apollo, BlackRock y otros para movilizar 500.000 millones de dólares en infraestructura IA indica que el capex sigue fluyendo. Esto mitiga el temor a un frenazo, pero no elimina la sensibilidad a los tipos de interés.