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¿Por qué sube Nvidia? Inflación más suave, compra de ARK y recompra récord

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¿Por qué sube Nvidia? Inflación más suave, compra de ARK y recompra récord

Nvidia subió más de un 1,6% tras un dato de inflación en EE. UU. mejor de lo esperado, el empujón de una compra de ARK y un programa de recompra de acciones que alcanza los 235.000 millones de dólares.

Nvidia arrancó la jornada del miércoles con subidas superiores al 1,6%, en una sesión en la que el verdadero protagonista no fue la propia compañía, sino el dato de inflación de Estados Unidos. El índice de precios del consumo personal (PCE, la medida que prefiere la Reserva Federal para vigilar la inflación) subió un 3,4% anual en agosto, por debajo del 3,7% que esperaban los economistas consultados por Reuters. Con esa referencia, el mercado rebajó sus apuestas de que la Fed vuelva a subir los tipos en su reunión de octubre: la probabilidad implícita cayó del 45% al 35%, según datos de LSEG. Unos tipos más bajos o, simplemente, la expectativa de que dejen de subir, suelen favorecer a los valores de crecimiento como Nvidia, cuyos beneficios se esperan en buena parte a futuro. El resto del mercado acompañó: el S&P 500 sumó cerca de un 0,6% y el Nasdaq Composite, un 0,9%. Además, otro dato mostró que la economía estadounidense creció a buen ritmo en el segundo trimestre, apoyada en el consumo y en la inversión empresarial ligada, en parte, al despliegue de infraestructura de inteligencia artificial.

A ese viento de cola macro se sumó un movimiento llamativo de manos conocidas. ARK Investment Management, el gestor de fondos que dirige Cathie Wood, desveló una compra relevante de títulos de Nvidia: 356.681 acciones repartidas entre sus ETF ARKK, ARKQ, ARKW y ARKX, por un valor conjunto de unos 81,63 millones de dólares. En la misma operación, ARK adquirió 76.263 acciones de Broadcom por aproximadamente 25,56 millones de dólares. Conviene no sobreinterpretarlo: la propia información recuerda que esta transacción no implica necesariamente un cambio en la estrategia general de inversión de los fondos.

En el plano industrial, CoreWeave anunció durante su conferencia de nube para inteligencia artificial, Fully Connected, que ampliará su catálogo de computación con el CPU Vera de Nvidia, un procesador diseñado específicamente para cargas de trabajo de agentes de IA. Su sistema de escala de rack integrará 128 CPUs Vera con 11.264 núcleos en un solo bastidor, junto a las unidades de procesamiento de datos BlueField-4 y conmutadores Ethernet Spectrum-X. «La infraestructura de propósito general es un cuello de botella para la IA agéntica; Vera es el primer CPU diseñado explícitamente para acelerarla», señaló Chen Goldberg, vicepresidenta ejecutiva de producto e ingeniería de CoreWeave. El despliegue se hará sobre infraestructura de metal desnudo a través de su plataforma de nube ya existente.

El otro gran titular de la semana para la compañía es financiero: Nvidia anunció un aumento récord de 150.000 millones de dólares en su autorización de recompra de acciones, lo que eleva su capacidad pendiente hasta unos 235.000 millones, que espera ejecutar a lo largo del ejercicio fiscal 2028. El movimiento refleja la enorme generación de caja del negocio de IA. «El despliegue de IA no continuará a este ritmo para siempre, pero Nvidia está señalando confianza en que la demanda de su hardware y sus servicios tiene recorrido», resume Jacob Bourne, analista de eMarketer. Kate Leaman, analista jefa de mercado de AvaTrade, subraya el tamaño de la cifra: «Nvidia está diciendo al mercado que espera que su generación de caja vinculada a la IA sea duradera, no un boom puntual». Aun así, Leaman advierte de que una autorización de recompra no obliga a comprar todo de inmediato: es un permiso, no un compromiso, parte del dinero suele ir a compensar las acciones que se entregan a empleados (sin reducir realmente el número de títulos) y comprar a una valoración por encima de los cinco billones de dólares no es lo mismo que comprar barato. «Para el inversor, la recompra puede dar algo de soporte en las caídas, pero no elimina la sensibilidad de la acción al ciclo de gasto en IA», añade.

Por último, el Financial Times informó de que Nvidia ha explorado fórmulas para que a las empresas de IA más pequeñas les resulte más fácil financiar la compra de sus caros procesadores. La compañía habría mantenido conversaciones con aseguradoras para diseñar estructuras que trasladen parte del riesgo de la financiación a estas y a otros inversores. Una de las ideas sobre la mesa es un seguro contra las pérdidas en préstamos a «neoclouds» (nubes de computación de menor tamaño) que no puedan pagar, en caso de que los chips de Nvidia puestos como aval no se revendan por lo suficiente para cubrir al prestamista. Este tipo de acuerdos animaría a los bancos a dar más crédito a clientes que no tienen la solidez de los grandes gigantes tecnológicos. Las conversaciones están en fase temprana y podrían no concretarse, pero muestran la intención de Nvidia de ampliar el ecosistema financiero alrededor de sus chips y de llevar la demanda más allá de los grandes proveedores de nube.

El análisis de Salseo

  • Lo que de verdad movió la acción el miércoles no fue Nvidia, sino la inflación: al caer la probabilidad de otra subida de tipos en octubre (del 45% al 35%), el mercado descuenta menos presión sobre los valores de crecimiento, cuyos beneficios llegan en buena parte dentro de varios años. La señal a vigilar es la reunión de la Fed de octubre y los próximos datos de inflación y empleo: si el enfriamiento se confirma, este viento de cola puede repetirse; si se tuerce, la cotización lo notará antes que el negocio.
  • La recompra de hasta 235.000 millones hasta el ejercicio fiscal 2028 es menos una orden de compra que una declaración de intenciones: dice que Nvidia cree que su generación de caja vinculada a la IA es estructural y no un pico pasajero. Pero es una autorización, no un compromiso, y buena parte de estos programas se usa para absorber las acciones que se entregan a empleados, así que puede no reducir el número real de títulos en circulación. Habrá que mirar cuántas acciones recompra de verdad cada trimestre y a qué precio medio.
  • La compra de ARK es más ruido mediático que músculo: 81,63 millones de dólares son calderilla para una compañía de esta capitalización, y la propia información matiza que no supone un cambio de estrategia del fondo. Lo relevante no es el importe, sino el efecto reputacional de que un gestor muy seguido aparezca comprando justo cuando el valor cotiza cerca de máximos.
  • El movimiento estratégicamente más interesante es el de la financiación: Nvidia tantea a aseguradoras para que asuman parte del riesgo de los préstamos a las 'neoclouds', con los propios chips como aval. El mecanismo amplía la demanda más allá de los grandes hiperescaladores, pero también delata que hay clientes que no pueden financiarse solos. La prueba de fuego será doble: si esas conversaciones acaban en acuerdos y, sobre todo, si el gasto en centros de datos de los grandes proveedores de nube se frena, porque de ahí sale la caja que sostiene todo lo demás.

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Fuente: Invezz