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La presidenta de SpaceX vende 52 millones en acciones, su primer gran movimiento tras la salida a bolsa

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La presidenta de SpaceX vende 52 millones en acciones, su primer gran movimiento tras la salida a bolsa

Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, se ha desprendido de 342.170 acciones valoradas en casi 52 millones de dólares. Es la primera venta relevante de un directivo desde que la compañía cotiza en bolsa.

Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones (COO) de SpaceX, ha vendido 342.170 acciones de la compañía por un importe de 51,96 millones de dólares. Según el documento que ha presentado ante el regulador estadounidense, la operación se ejecutó el pasado 22 de septiembre a un precio implícito de 151,85 dólares por título y tuvo como intermediario al banco Morgan Stanley. La propia Shotwell, que también forma parte del consejo de administración, cobró el dinero de la venta en efectivo. Se trata de la primera venta significativa de acciones realizada por un alto cargo de SpaceX desde que la empresa salió a bolsa el pasado mes de junio.

A pesar del titular llamativo por la cifra, la operación es una porción pequeña del paquete que la directiva tiene en la compañía. En su salida al parque, SpaceX mostró que Shotwell poseía 12,6 millones de acciones. Tras esta venta, las que le quedan siguen teniendo un valor aproximado de 1.880 millones de dólares, es decir, la operación supone en torno al 2,7% de su participación. La venta se ejecutó además bajo un plan de trading 10b5-1, un mecanismo muy habitual entre los directivos de empresas cotizadas: consiste en dejar fijadas de antemano las condiciones en las que se venderán acciones (por ejemplo, a partir de ciertos precios mínimos) para evitar la apariencia de conflicto de intereses y para que la decisión no dependa de lo que el directivo sepa en cada momento.

¿Quién es la protagonista de la operación? Shotwell tiene 62 años, nació en las afueras de Chicago y es ingeniera mecánica por la Universidad Northwestern. Antes de aterrizar en SpaceX pasó por el sector de la automoción y el aeroespacial en varias compañías, entre ellas Chrysler, hoy integrada en Stellantis. Se incorporó a SpaceX en 2002 —lleva, por tanto, cerca de 25 años en la empresa— y ocupa la presidencia desde 2008, lo que la convierte en una de las figuras más estables y reconocibles del proyecto junto a su fundador.

El contexto de fondo no es menor. La compañía acaba de anunciar planes para levantar una instalación de lanzamiento valorada en 100.000 millones de dólares en el estado de Luisiana, un nuevo Starbase que se construirá en Vermilion Parish, sobre terrenos que antes pertenecían a ExxonMobil. Una vez terminado, ese complejo será el principal punto de despegue del Starship, el cohete reutilizable más grande de su categoría, y la empresa calcula que generará alrededor de 10.000 empleos permanentes en la zona. Es decir, SpaceX está inmersa en un despliegue de inversión enorme, y ese es el escenario en el que conviene leer cualquier movimiento de los directivos con sus acciones.

El análisis de Salseo

  • La venta supone solo un 2,7% de las 12,6 millones de acciones que Shotwell tenía en el momento de la salida a bolsa, así que encaja más con una diversificación personal que con una señal de desconfianza en el negocio. El porcentaje importa mucho más que el titular de los 52 millones.
  • Al ejecutarse bajo un plan 10b5-1, las condiciones de la venta se fijaron por adelantado, antes de que la directiva supiera lo que iba a pasar en el mercado. Es la diferencia clave entre una venta programada y una venta oportunista: el mercado suele reaccionar mal a estos anuncios casi por reflejo, aunque aquí no hay información nueva detrás.
  • Lo verdaderamente relevante para el accionista es que este es el primer gran movimiento de un directivo tras el estreno en bolsa de junio. Si a lo largo de los próximos meses se suman más ventas de otros altos cargos, el mensaje cambia: estaríamos ante un goteo coordinado, no ante un caso aislado.
  • El telón de fondo son los 100.000 millones de dólares previstos para el nuevo Starbase de Luisiana y los 10.000 empleos asociados: SpaceX entra en una fase de inversión muy intensiva en capital. Con la acción ya cotizando, conviene vigilar si la compañía necesita ampliar capital o endeudarse para financiar ese despliegue, porque eso sí afectaría de lleno a la valoración de los actuales accionistas.

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Fuente: TipRanks