El presidente de Celestica vende 20.118 acciones: el patrón de ventas que nadie mira
Todd Cooper, presidente de Celestica, se ha desprendido de 20.118 acciones y suma ya 110.667 títulos vendidos en un año sin comprar ni uno. La operación llega con la acción en máximos de valoración y con los directivos vendiendo de forma sostenida.
Todd Cooper, presidente de Celestica, vendió el 23 de septiembre de 2026 un total de 20.118 acciones de la compañía, según el registro que la empresa presentó ante la SEC, el regulador del mercado de Estados Unidos. Después de esa operación, Cooper mantiene 73.252 acciones en propiedad directa. La acción cotizaba ese día a 360 dólares por título, lo que deja a la compañía con un valor de mercado de 45.560 millones de dólares.
La venta no es un hecho aislado. En el último año, Cooper ha vendido 110.667 acciones y no ha comprado ninguna: una pauta que apunta a reducir exposición más que a acumular títulos. Y el conjunto de la compañía va en la misma dirección: en los últimos doce meses se ha registrado una sola compra de acciones por parte de directivos o consejeros frente a 23 ventas. Conviene ser justos: este tipo de ventas puede responder a motivos perfectamente razonables, como diversificar su patrimonio, cubrir necesidades de liquidez, planificar impuestos o ejecutar programas de trading automáticos fijados de antemano. Una operación suelta no significa que un directivo piense que el negocio va mal. Lo llamativo aquí no es una venta, es el desequilibrio sostenido durante todo un año.
Para entender el contexto hay que saber a qué se dedica Celestica. Es uno de los grandes fabricantes de electrónica por contrato del mundo: diseña, fabrica y monta productos para otras compañías, que son las que los venden con su propia marca. Sus clientes operan en sectores muy dispares, como telecomunicaciones, infraestructura de nube, aeroespacial y defensa, industrial, sanidad o equipamiento de capital. Esto hace que su negocio dependa mucho de cuánto deciden invertir sus clientes cada año: cuando el gasto en redes y centros de datos se acelera, Celestica lo nota; cuando ese gasto se enfría, sus ingresos y sus márgenes lo acusan con rapidez. Es justo ese vínculo con la infraestructura de inteligencia artificial lo que ha convertido a la compañía en uno de los nombres calientes del mercado.
Ahí está la clave del debate. La acción cotiza a un múltiplo de beneficios (la relación entre precio y ganancias por acción) de 38,8 veces, por encima de la media de su sector, que ronda las 25,3 veces, y también por encima de su propia media histórica. En palabras llanas: el mercado está pagando por Celestica bastante más de lo que paga habitualmente por compañías comparables, lo que implica que espera un crecimiento importante en el futuro. La firma de análisis GuruFocus calcula además que el valor razonable de la acción sería de 191,68 dólares, frente a los 360 a los que se movía el día de la operación. Ese cálculo, llamado GF Value, mezcla los múltiplos a los que ha cotizado la empresa históricamente, un ajuste por su crecimiento pasado y las estimaciones de analistas sobre lo que hará en adelante. Es una estimación, no una verdad revelada, y sirve sobre todo para medir cuánta expectativa lleva ya incorporada el precio.
El retrato se completa con lo que hacen los grandes inversores institucionales que siguen este tipo de firmas: siete de ellos tienen acciones de Celestica en cartera, dos han ampliado posición y ocho han recortado en los últimos trimestres. Es decir, más gente reduciendo que añadiendo. La conclusión no es una predicción, sino un conjunto de hechos observables: los directivos llevan un año vendiendo de forma clara, la acción cotiza a múltiplos exigentes frente a su sector y su propia historia, y los modelos de valoración externos sitúan el precio muy por encima de lo que ellos consideran razonable. Nada de eso garantiza que la acción vaya a caer, pero sí invita a preguntarse qué crecimiento tiene que entregar la compañía para justificar el precio actual.
El análisis de Salseo
- La venta en sí es casi anecdótica: 20.118 acciones a 360 dólares son unos 7,2 millones de dólares, una gota de agua en una empresa valorada en 45.560 millones. Lo que de verdad pesa es el patrón de fondo: 23 ventas de directivos frente a una sola compra en un año.
- El dato solo gana significado al lado de la valoración. Con un precio/beneficios de 38,8 veces frente a las 25,3 del sector, el mercado ya descuenta un crecimiento fuerte; cuando pagas esa prima, cualquier decepción en las cuentas se traduce en un castigo desproporcionado.
- La señal concreta a vigilar no es el formulario de la SEC, sino el gasto de sus clientes de nube y centros de datos: es el motor real de los ingresos de Celestica. Si ese gasto se modera, el primero en reflejarlo será el guidance de la compañía, no las ventas de sus directivos.
- Lectura contraria: el GF Value de 191,68 dólares es un modelo externo que se apoya en el comportamiento histórico de la acción, y precisamente por eso puede quedarse corto si el tirón de la inteligencia artificial es estructural y no un ciclo pasajero. Que siete grandes fondos sigan dentro indica que no hay una huida generalizada.