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Quién va a la cena Trump-Xi: media lista de CEOs tecnológicos y silencio chino

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Quién va a la cena Trump-Xi: media lista de CEOs tecnológicos y silencio chino

Washington ya ha filtrado parte de los ejecutivos que se sentarán el jueves con Xi Jinping y Trump, mientras Pekín no suelta ni un nombre a dos días de la visita de Estado.

A dos días de que el presidente chino, Xi Jinping, aterrice en Estados Unidos para una visita de Estado que se extenderá de miércoles a viernes, la gran pregunta sigue sin respuesta: ¿qué empresarios chinos le acompañarán? El Ministerio de Asuntos Exteriores de China confirmó el viaje en la noche del lunes, pero no dio nombres, y tampoco respondió este martes a la petición de comentarios de CNBC. Por el lado estadounidense, en cambio, la información va goteando: la Casa Blanca y altos cargos han ido desvelando parte de la lista de invitados a una cena que se espera para el jueves en Washington D. C.

El nombre más confirmado hasta ahora es el de Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, que asistirá al encuentro según una fuente cercana al asunto. Ni la compañía ni el Gobierno estadounidense quisieron comentar la información. Junto a él se espera a un plantel de primer nivel: Jensen Huang (Nvidia), Sam Altman (OpenAI), Sundar Pichai (Google), Elon Musk (Tesla y SpaceX), Jane Fraser (Citigroup), Jeff Bezos (Amazon), Tim Cook (Apple) y Michael Dell (Dell). Es decir, la cena reuniría a los jefes de los mayores fabricantes de chips, de las grandes tecnológicas de la nube y la inteligencia artificial, de la banca y de la aviación estadounidense.

Del lado chino, la agencia Reuters publicó la semana pasada una lista de candidatos que estarían sobre la mesa: representantes de la automovilística BYD, la fabricante de móviles Xiaomi, las empresas de baterías CATL y Gotion, el fabricante de electrónica de consumo Hisense, la compañía de componentes de automoción Wanxiang, el banco estatal Bank of China y el conglomerado agroalimentario COFCO Group. BYD declinó hacer comentarios cuando CNBC contactó con ella; el resto de compañías tampoco respondió de inmediato. Nada de esto es definitivo: Pekín todavía puede cambiar piezas a última hora.

El contexto importa mucho. En los últimos años, la tensión entre Estados Unidos y China ha ido a más y ambos gobiernos han ido colocando a empresas del otro país en listas negras que restringen su actividad comercial. Por eso estas citas empresariales alrededor de una cumbre no son un simple acto protocolario: son el termómetro de hasta dónde están dispuestas a llegar ambas potencias en materias como los aranceles, los controles a la exportación de tecnología o el acceso a los mercados. Y, de momento, lo más llamativo es el desequilibrio: Washington filtra nombres y Pekín guarda silencio.

El análisis de Salseo

  • Que Dell se siente en esa mesa no es casual. La compañía es uno de los grandes fabricantes de servidores para centros de datos que sostienen la inteligencia artificial, y buena parte de su cadena de suministro y ensamblaje pasa por Asia. Su presencia apunta a que en la conversación se hablará de aranceles al hardware y de cadenas de producción, no solo de los chips más avanzados.
  • La lista estadounidense dibuja el menú real de la negociación: semiconductores (Nvidia), nube e IA (Microsoft, Google, Amazon), móviles (Apple), coches eléctricos (Tesla), banca (Citigroup) y aviación (Boeing). Son justo los sectores donde los controles a la exportación y las listas negras mutuas hacen más daño, así que si algo se mueve tras la cumbre, se moverá ahí.
  • El silencio de Pekín es el dato más jugoso: confirma la visita pero no suelta ni un nombre mientras Washington sí filtra los suyos. Es una carta negociadora, mantener la incertidumbre permite decidir a última hora a quién sienta a la mesa según cómo avancen las conversaciones, y deja a los candidatos chinos sin la presión de comparecer públicamente.
  • Lo que hay que vigilar después de la cena es si se traduce en algo medible: compras de aviones, pedidos de productos agrícolas, pausas arancelarias o excepciones en la venta de chips. Si al día siguiente solo hay fotos y buenas palabras, cualquier expectativa de deshielo que se haya descontado se desinflará rápido.

Empresas mencionadas

Fuente: CNBC